Soufflé emocional

Arthur Mulligan

El desgaste del Presidente se hace cada día más transparente, más indisimulado y mucho más predecible porque no se oculta; no aspira a ser creído ni a convencer a fuerza de repeticiones toscas de sus trucos, como la envoltura de los problemas en cajas de muñecas rusas siempre iguales a sí mismas pero en diferentes tamaños que satisfagan los egos en presencia, desde los liliputienses podemitas vanidosos hasta los dignísimos representantes de la Cataluña eterna y levítica; desde los armadores de flotillas happyflowers hasta los jóvenes airados de barricada pret a portè.

Y detrás de cada columna la amenaza del encontronazo casual con uno o dos vascos que vegetan esperando revitalizarse con la gestión de los aeropuertos locales o la última transferencia de moda en Cataluña.

Pero el ferrocarril son palabras mayores, tanto como un portaviones para una flota o la extensión de España para los españoles. Por eso mismo ha sido y deberá seguir siendo un orgullo para todos, que es lo mismo que decir que se encuentra en relación íntima con nuestro PIB, una parte del cual se gasta el Estado español, exactamente el 39% en 2007 que se convirtió en el 46% en 2022.

Por desgracia, la inversión pública ha caído desde el 5% del PIB hasta el 2% en el mismo periodo, con el agravante de que las infraestructuras son determinantes para seguir generando PIB e ingresos públicos para pagar pensiones, sanidad, educación y dependencia, pero ni les estamos dando la prioridad que merecen, ni estamos invirtiendo el dinero necesario para mantenerlas. 

El AVE es un tren sofisticado y su mantenimiento, como estamos conociendo, extraordinariamente caro y más caro aún después de la liberalización del tráfico a otras compañías.

Es en este contexto en donde se ha producido la tragedia, hondamente sentida, del accidente de Adamuz, porque en algún momento cada uno de nosotros podemos tomar un transporte público máxime cuando se nos dice que es el más seguro y, en conjunto, las cifras acreditan esa información. Por eso hemos seguido con mucha atención las causas que han producido este accidente y la gestión de los daños por las administraciones concernidas.

Resulta, sin embargo, que nos encontramos con que la principal de ellas en esta crisis sufre una crisis de credibilidad por qué no aparece como un ministerio, especialmente preocupado por criterios técnicos. El ministro anterior está encarcelado a la espera de juicio, su compañero de celda hasta hace poco, nombrado Consejero de Renfe; la expresidenta de Adif imputada; la compañera sentimental del ministro, colocada; más sospechas de nepotismo en varias empresas públicas; más graves sospechas en adjudicaciones de obras públicas; más sospechas de nombramientos de amigos, ya bajo el mandato del ministro Puente, 

porque este ministro no se distingue precisamente por su experiencia ni por el uso del criterio técnico a la hora de comunicarse con los ciudadanos sino por convertir las desgracias nacionales en motivos de enfrentamientos.

Es un ministro faltón, insultador, que ha recibido a presión unas explicaciones técnicas que exceden con mucho su capacidad de no equivocarse y mucho más aún de rectificar con soltura sus meteduras de pata.

Por el contrario, discute con acreditados peritos frente a la cámara desde su ignorancia supina convirtiéndose en un espectáculo desalentador para los espectadores asociado con el previsible dolor para los familiares de las víctimas.

Después se atreve a proponer indemnizaciones actuando de parte y levantando justificados recelos cuando todavía sus hipotéticos beneficiarios se recuperan de la conmoción por el duelo.

No manejan bien las crisis que se superponen y cada vez cometen más errores. Las encuestas no se mueven (son doscientos diputados). Tampoco los vagones de Rodalies. Toca esperar mientras el país pierde oportunidades y se empobrece. Recuerden las cifras. Esto si es un soufflé emocional.

El fin del mundo conocido

Juanjo Cáceres

Muchas veces se ha debatido sobre si el fin de mundo se producirá mediante una estruendosa explosión o un silencio atronador. Los argumentos a favor de la explosión son numerosos y se encuentran bien avalados por décadas de proliferación nuclear, pero no es nada desdeñable tampoco lo del silencio, puesto que no son pocos los que sospechan que así se produjo el fin de esa especie tan añorada que conocemos como hombre de Neanderthal. El gusto que además compartimos los seres humanos y los animales por morir mientras dormimos o porque un sueño profundo preceda el instante anterior a nuestra defunción, abunda aún más en esa idea de que todo es mucho más silente de lo que a veces nos imaginamos.

Pero también es posible que el fin del mundo empiece ruidosamente y acabe mucho más silenciosamente. O que el ruido que se escucha sea pequeño en comparación con lo que realmente ocurre. Esto último, además, podría estar produciéndose actualmente. ¿Qué nos imaginamos que ocurrirá cuando el mundo se empiece a caer en pedazos? ¿Un accidente nuclear o todo un conjunto de avisos sutiles y diversos, repartidos por diferentes partes del mundo? Por ejemplo, guerras que se eternizan como si fueran una maldición, asesinatos indiscriminados en Minnesota, trenes que se salen de sus vías, gobiernos que todas las respuestas que ofrecen a los desastres y al caos pueden resumirse en impotencia e inactividad administrativa…

El mundo romano occidental presagió su fin al ver llegar ejércitos procedentes del mundo exterior que ocupaban sus tierras, sus villae y sus instituciones, pero en tiempos más sutiles, como los nuestros, hemos de lanzar nuestra mirada sobre lo que ocurre más sigilosamente. Unas pantallas que nos mantienen embobados. Una Inteligencia Artificial que deja nuestra presumible superioridad intelectual a la altura del betún. Unas nuevas generaciones que se imaginan que los impuestos son una forma de robo. La estigmatización del otro como norma. La rendición como única solución a los grandes problemas. El retorno al mundo de las apariencias, en detrimento del mundo real. Y, no menos importante, una decadencia total y completa de las organizaciones políticas, que las hace incapaces de analizar e interpretar con un mínimo de rigor la realidad, e iniciar alguna forma de proceder que tenga sentido y sea coherente con la misma.

El tema de Rodalies en Catalunya podría ser el mejor caso práctico de todo esto, porque integra como pocas cosas desmoronamiento de la infraestructura, incapacidad de mantener las prestaciones, actitud de “ventilador” y “sálvese quien pueda” de las administraciones y empresas implicadas y, como colofón, un Govern cuyas explicaciones y, lo que no es en modo alguno menor, forma de explicarse, están lejos de los criterios más elementales que deben marcar la relación con la ciudadanía. Si hoy preguntásemos a una Inteligencia Artificial como debemos abordar la crisis de Rodalies, respondería proponiendo un proceso ordenado, aparentemente coherente y luego ya veríamos si es eficaz o no. En cambio, las respuestas del Govern son confusión, ruido e inoperancia. Pero no se extraiga de ello que este es un problema del partido que gobierna: sobre la pregunta de si los partidos de la oposición, en este contexto, dan más pena que gloria o viceversa, creo que no puede plantearse duda alguna sobre cuál de las dos opciones es la correcta.

Pero ojalá solo fuera esto, ojalá el desplome del sistema público que hemos conocido solo se notara en un mal servicio, y no se notase también en horribles tragedias como la de Ademuz, en las numerosas formas de abandono institucional que manifiestan nuestras democracias y en el resurgimiento del individualismo extremo como único mecanismo de respuesta ante la adversidad y el desencanto. No está de más recordar, en estos momentos que justamente escuchamos al Gobierno central decir que está dando la cara, que este es un país donde la luz se evaporó repentinamente hace varios meses y que las explicaciones que se han dado al respecto son también muy vaporosas y sin responsabilidades claras, aunque de nuevo, hay unas infraestructuras que están entredicho.

Porque, en efecto, comunicar no es ponerse delante de un micrófono: es realizar un discurso donde se exponen unos hechos, se aclaran las causas y se proponen respuestas o soluciones. Es cierto que hay personajes como Trump que hablan sin cumplir ninguna de las tres condiciones y que transmiten consideraciones tan alejadas de la realidad, que solo pueden ser consideradas como falsas, pero eso no hace más explicable o justificable la ausencia de claridad y la puesta en duda de la transparencia que debe regir toda conducta pública.

Aunque quizás, volviendo al principio, estas conductas, estas dinámicas y estos efectos no sean más que otro signo sigiloso todo eso que nos va viniendo y que nos vuelve cada vez más preocupados, temerosos e infelices.

Se llama fascismo

Carlos Hidalgo

La mayor parte de los grandes medios estadounidenses se adhieren a una visión muy rígida y rigurosa de lo que debe ser el periodismo, usando unos estándares y unos medios que en muchas ocasiones nos dejan babeando de envidia a los que ejercemos la misma profesión en España. Sin embargo, tienen un pequeño defecto y es que siempre, ante declaraciones contradictorias, tienden a buscar el “justo medio” entre ellas, antes que verificar cuál de ellas es verdad. Alguien, con mucha retranca, lo describió como, que si hubiera un artículo acerca de tipos que creen que la Tierra es plana y los posteriores desmentidos de los científicos, los estadounidenses lo titularían como “polémica acerca de la forma de la Tierra”.

Algo así pasa constantemente con Donald Trump. El mandatario estadounidense se suele inventar las cosas y sus apariciones públicas son ametrallamientos constantes de falsedades, racismo, hechos retorcidos, mentiras descaradas y grosera ignorancia. Y aunque los medios americanos siempre suelen desmentir la ristra de embustes de su presidente, les cuesta decir claramente que miente y suelen poner cosas como que las declaraciones de Trump “entran en conflicto con los hechos”.

Lo mismo está sucediendo ante la política de ejecuciones ilegales que está llevando a cabo su Marina en el Caribe, los asesinatos y detenciones ilegales que llevan a cabo su policía de Inmigración y Fronteras (ICE) y la represión, chantaje y amenazas con las que adorna su política. Los medios estadounidenses se resisten a calificarlo, siguen buscando un término medio que cada vez está más lejos del medio y, lamentablemente, de la realidad y, aunque su información sigue siendo rigurosa, impecable y contrastada (en la mayor parte de los casos), tratan de evitar los términos que usarían si esos mismos hechos sucedieran en otro país, como “ejecuciones ilegales”, “policía política”, “detenciones ilegales”, “desapariciones forzosas” o “represión política”.

Hasta que las dos ejecuciones dos manifestantes en Minnesota y las consiguientes protestas civiles multitudinarias y las insultantes mentiras del Gobierno de los EEUU han impulsado a “The Atlantic” a publicar un artículo editorial titulado “Se llama fascismo”, en el que deja claro el peligroso sendero por el que se está deslizando su país.

Pero es que no es solo su país. En Europa y en España estamos asistiendo al surgimiento de partidos que defienden sin rubor todo lo que está haciendo Trump, que celebran las muertes y desapariciones y que afirman que tienen planes parecidos para sus propios países.

Es increíblemente doloroso ver cómo una democracia se desmorona y cómo una ciudadanía, hasta hace poco libre, empieza a ver desaparecer sus derechos, libertades y hasta su vida a manos de fascistas. Hace menos de un siglo que el fascismo precipitó al mundo entero hacia la ruina, la muerte y la guerra. No podemos consentir, medios, ciudadanos y políticos, que esto vuelva a pasar.

El B9

Marc Alloza

El tristemente famoso Badalona 9 o B9 (o B8-2), fue un instituto del barrio del Remei distrito 6 de Badalona que estuvo en activo entre finales de los 80 y el 2011. El espacio permanece abandonado entre 2011 y 2023 cuando es ocupado por personas sin hogar hasta su lanzamiento el 17/12/2025.

Pero volvamos al principio para ver la atropellada historia hasta los últimos acontecimientos del mes pasado de los que ya prácticamente no se habla.

En 1986 empezó su andadura el Badalona 8 o B8 impartiendo BUP y COU como extensión del instituto Eugeni d’Ors ubicado practicamente a medio camino entre el B8 y el B9.  Empezó impartiendo el BUP y COU de la época en unos barracones en el solar que posteriormente ocuparía el edificio actual.

A a finales de los 80 se habilitaba el B8-2 /B9 para albergar alumnos “temporalmente” mientras se realizaba la construcción definitiva del instituto B8. El nuevo B8 se inauguró a mediados del curso 90-91 y cambió su nombre por Barres i Ones (se entiende que en alusión a la bandera y escudo de Badalona) en 1993 tras una consulta con el alumnado, nombre por el que es actualmente conocido. A pesar de ello, el B8-II/B9 continuó operativo ya como B9 de pleno derecho, supongo que al tener la vitola de temporal no valía la pena bautizarlo con un nombre más personalizado. Pero como todo lo temporal administrativa/urbanísticamente todavía se le alargó la vida útil 20 años, como las centrales nucleares, hasta que en junio del 2011 se anunciaba el cierre del B9 como instituto y el realojo de sus 120 alumnos en otros institutos de la ciudad.

En el momento de su cierre su director lamentaba la “falta de apuesta” por parte de las administraciones, por un centro que impartía 4 cursos de ESO y dos aulas formativas de informática y enfermería. Comentaba que principalmente acogía a alumnado con necesidades especiales en aprendizaje por falta de motivación o con ritmo de madurez más lento. El gobierno municipal y la Generalitat habían pactado cerrar el B9 y el SES Badalona del barrio de Salut, otro centro dirigido a menores con dificultades de aprendizaje, que felizmente no se llegó a materializar a pesar de que el regidor de educación de entonces don Josep Duran (hoy subdirector jefe de la secretaría técnica al SOC – Servicio de Ocupación de Cataluña)  declaraba que ambos proyectos de cierre “se habían impulsado partiendo del acuerdo absoluto con la comunidad educativa de los dos centros y que por lo tanto no habían sido problemáticos”.

En verano del 2011 el consorcio Badalona Sur se conjuraba para reclamar a la Generalitat poder ubicar un centro de servicio dirigidos a niños, niñas y jóvenes en general. Pero como se demostró el objetivo era cerrarlo y punto, el B9 estaba tocado y hundido (me disculpo ante lector que ha llegado hasta aquí pero no me he podido contener).

Permaneció así como monumento a la gestión y aprovechamiento de espacios públicos hasta que en la primavera de 2023 una decena o menos ocupan el espacio para alojarse. Los vecinos, que desde 2011 venían solicitando incansablemente toda suerte de usos o aprovechamiento para el equipamiento como hotel de entidades, centro abierto etc…, comunicaron este hecho a las autoridades municipales en pleno proceso de traspaso de poderes. El actual equipo de gobierno municipal emprende en septiembre de 2023 acciones legales para el desalojo de, por entonces ya una veintena-cincuentena personas con la vieja promesa de demoler y ubicar una nueva comisaría de guardia urbana que no sería como el barrancón que hubo en la época Albiol 1.0 del que igual otro día hablamos.

El desalojo en el último año y medio de otros espacios de la ciudad y de Barcelona había favorecido la concentración de personas sin hogar en el B9, que en septiembre del 25, al término de la instrucción, se cifraba en unas 400 personas que residían en sus instalaciones.

Al poco sale la sentencia en la que se solicita el lanzamiento pero exhorta a buscar una solución habitacional a los afectados. Habían pasado los años, pasaban los meses y la solución habitacional seguía sin llegar ni por parte del gobierno municipal de Badalona ni por parte de la Generalitat. El 16/12 llega el rumor de que el desalojo del B9 se va a ejecutar al día siguiente 17/12 cercano al vencimiento del plazo que se había fijado judicialmente. Circula entonces un último llamamiento a concentrarse a las 7:00 en la inmediaciones del B9 para tratar de detenerlo.

Muchas personas ya habían abandonado las instalaciones por iniciativa propia, unas poquísimas lo habían hecho mediante algun tipo de solución con servicios sociales, pero todavía quedaban más de la mitad. La noche del 16/12 llovía literalmente pero también llovía sobre mojado (disculpas nuevamente), los vecinos de un barrio cercano observan movimiento cerca de una fábrica abandonada de titularidad pública en la que ya se habían vivido dos intentos de ocupación con intervención vecinal de por medio. Las autoridades habían perjurado que el B9 no se trasladaría a ese espacio pero viendo que no había presencia policial unos cuantos bajan y alertan a Mossos y a la Local.

La llamada a la concentración para detener el desalojo fue secundada por algunos colectivos aunque no muchas personas, o al menos, no las suficientes acudieron para forzar una prórroga y negociar una solución.

El 17/12 se efectuó el desalojo que fue politizado por todo el que pudo. Como sospechaban las asociaciones de vecinos, no había plan para los desalojados, que acampan en una plaza aledaña y más adelante debido a las lluvias se trasladan debajo de un viaducto de la autopista. Se hace un llamamiento a parroquias y entidades del tercer sector para tapar las vergüenzas de la Administración y buscar una solución de urgencia. Rondas vecinales en el barrio cercano se sucederían durante unos días ante la evidencia de que a muchos del B9 se les había abandonado a su suerte.

El 21/12, el día que empieza el invierno, sucede otra estampa para el “recuerdo” cuando una manifestación vecinal impide el alojo provisional de 15 personas en la parroquia Mare de Déu de Montserrat del barrio paradójicamente llamado de Santo Cristo. Cristo que fue emigrante y refugiado con su familia en Egipto huyendo de Belén por la represión del rey Herodes. Tras esos hechos, dichas entidades empezaron a trabajar con discreción pudiendo realojar a muchas personas pero todavía quedaban muchas.

Se sucedieron los días fríos, lluviosos y “hogareños” de Navidad (per Nadal cada ovella al seu corral / Por Navidad cada oveja a su corral) y san Esteban festivo en Catalunya (A sant Esteve cadascú a casa seva / cada uno a su casa), en memoria primer mártir del cristianismo que fue diácono encargado de la distribución equitativa de alimentos y el cuidado de los necesitados en la comunidad cristiana de Jerusalén.

Y se sucedieron comunicados de condena de entidades, partidos, asociaciones algunas de las cuales poco o nada habían hecho antes y poco o nada hicieron después. También muestras de firmeza de que se había actuado como se debía.

Y pasó el año y vinieron los reyes magos y se fueron, y se apagó el árbol más algo de España, y volvió el cole y una serie de malas noticias y de los del B9 ya poco se habla.  Pero bajo la rampa de la salida de la autopista Badalona Sur de la C31 dirección Norte todavía están.

El B9 con más 400 personas alojadas en esas condiciones era un problema. El desalojo era necesario porque había demasiadas personas en un círculo en el que se estaban dando unas dinámicas malas para el entorno.

Desde la crisis financiera existe un grave problema de personas sin hogar. Más de una década con el problema general encima de la mesa y los sucesivos gobiernos no han dado con la solución. En este particular dos años era tiempo más que suficiente para buscar una solución digna para los afectados lo que no implicaba necesariamente “darles” una vivienda como mucha gente simplifica. Éste es el escalafón más extremo del problema habitacional que padece el pais especialmente las grandes ciudades. En el B9 también se le ha añadido el tema migratorio cuya mejora en la gestión en destino pero también en origen lleva también tiempo sobre la mesa y que cuyo rechazo va en aumento ante el acicate de la inacción y de los intereses o aspiraciones de algunos.

«Señor, no les tengas en cuenta este pecado»

San Esteban, Hechos de los Apóstoles 7:60

Foto tomada 22/01/2026

Parques de Barcelona: perros o niños

Senyor G

No sé cómo será en otras ciudades, pero cada vez hay más perros y menos niños. No tendría por qué ser malo, hasta que uno se hace padre y el conflicto estalla. No se crean que no quiero a los animales. No tengo ningún perro, entre otras cosas porque considero que es una responsabilidad. Hay que cuidar de ellos, darles un sitio adecuado, y sobre todo no confundirlos con personas. No lo son. Al vivir en Sants los pisos no son muy grandes, habrá de todo, pero viendo algunos tamaños de canes y su número no me creo que haya tantos pisos suficientemente grandes y que eso sea bueno para ellos.

Hace unos años en un proceso participativo se reformó el parque más cercano a mi casa, el de la Espanya Industrial. Entre otras cosas se amplió el pipi-can y se puso un sitio más central y bonito. Un poco se consolidó lo que ya era uso por así decirlo y para encauzarlo. Me pareció bien, un pipi-can más grande para que estuviesen allí los perros y sus propietarios. Pero ya volvemos a estar como con los manicomios, hay más perros fuera que dentro del pipi-can en muchos momentos, pero justo encima de la teórica zona de hierba por allí sueltos pastando. Entiendo que a los propietarios de perros no les gustan los otros perros o sus propietarios o algo así, pero tú anónimo vecino tienes que adorar al suyo. Por allí andan y cuando hay chavales cerca por allí, o adultos, corriendo tienen que tener cuidado que no le den un susto. Cosas que pasan. No corras niño (en un parque) que pensará que quieres jugar con él.

Al otro lado del parque hay un amplio canal con patos y también (teórica) zona de hierba, donde también campan los perros y alguna vez también les han dado un susto a los ánades que intentaban también campar. Son propietarios que quieren a sus animales, a los de todos pues los quieren como al resto del espacio público. Estuve pensando en dejar un par de quejas sobre este tema de los perros en el parque y me da la impresión que tendré más interés del ayuntamiento por el impacto de los perros sobre los patos que sobre los chavales. Estoy por hacer el experimento. En cualquier caso la conclusión está clara, al final los niños estabulados y los perros campando.

Los espacios de (teórica) hierba, tienen cada uno un letrero prohibiendo los perros, y también a las personas es verdad, y cada uno dentro del parque y fuera es otro espacio para perros. Quiten los letreros si no se los cree nadie o hagan como en la Rambla de Badal, que pusieron barras ligeras y aún así han entrado los perros. O pensemos el sentido de poner determinada hierba en Barcelona y no dejar pasar, pero sólo a las personas y los patos de todo tamaño.

Empieza a haber cierta confusión ambiental en algunas personas que hablan con los perros razonando, como si fueran personas. Y con frases como “los perros son mejores que las personas”. Pues señor, cambie de amigos. Insisto, a los animales hay que cuidarlos y nadie que no haya tenido un perro lo ha abandonado antes. Y bueno me ahorro los chistes que podría hacer sobre amar a un Animal y castrarlo y darle pienso para comer. ¡Lo mínimo es comer y follar joder! Pero ya entiendo que es lo mejor. Sin contar las ventajas que tenían los animales domésticos como era la eutanasia por enfermedades graves y hasta eso han perdido.

No es algo nuevo, no es una nueva moda, es algo totalmente consolidado. De hecho, ya comenté cuando trabajaba en la otra punta de la ciudad del Parque de l’Estació del Nord, que era también un inmenso pipi-can justo al lado de una comisaría de la Guardia Urbana. Era 2013, así que han pasado todo tipos de alcaldes y gobiernos pero así seguimos. De tanto en tanto se cambia la normativa del civismo, o como con las motos se dice que se va a empezar a aplicar una campaña molona, con ruedas de prensa, y faldones en las farolas y luego pues quedó en eso, en otra maldita campaña. Ya entiendo que no vamos a poner un guardia en cada esquina, pero un algo quizás haya que hacer. Tenía claro que podría escribir con mi verdadero nombre contra la OTAN, el imperialismo, Trump, Israel, VOX o Alianza Catalana, pero con esto de los perros mejor con pseudónimo. Seguro que sí.

No debe perderse la memoria

Verónica Ugarte

Desde hace varios años y de diversas maneras, el pueblo iraní responde desde el interior contra las fallidas medidas económicas que hunden cada año más en la miseria al país. Nada es suficiente para sacar de la pobreza a una población económicamente hundida; socialmente oprimida; políticamente censurada.

Para Occidente, el eterno portador de la democracia, Irán es otro de los estados cuyo gobierno títere fue creado a imagen y semejanza del vasallaje. En lugar de una República, una Monarquía hecha a medida para ser bella, poderosa y vender el petróleo a discreción de quienes la habían inventado, era un negocio redondo.

Fundada la dinastía Pahlaví, Irán conoció deseos de desarrollo de manos de dos monarcas, pero el depuesto Reza Pahlaví se vendió mucho más rápidamente a las compañías petroleras extranjeras. A la par, iniciaron las represiones contra la población, cuyos esfuerzos por darle a Irán una democracia serían marcados por el destierro, el encierro y el entierro.

¿Alguien recuerda los festejos por los 2500 años del Imperio Persa? Gastos aparte, como las joyas preciosas bordadas en los manteles, la crema y nata de las monarquías y las dictaduras, estuvieron presentes, en la “fiesta del diablo”, como la bautizó Jomeini. Un coste de 22 millones de dólares del año 1971.

Durante estos años hemos de recordar al exiliado en una pobre casa a las afuera de Paris. Ese hombre con ceño fruncido que no leyó más allá del Corán y que desde su cueva lavó el cerebro a millones. Jomeini fue la esperanza para derrocar a un régimen corrupto, utilizando la palabra de Dios como medio de salvación.

Con la caída del Sha y posterior exilio por varios países del mundo (hasta por Cuernavaca pasó), EEUU y Europa vieron caer un negocio y un aliado en la región. En el momento en que volvió Jomeini, todas las fichas cayeron. Toma de la embajada de EEUU, nacionalizaciones, la paupérrima libertad que existía.

Son casi cuarenta años de dictadura teocrática donde los jueces dictan sentencias a discreción y viven en el anonimato por seguridad. Donde las mujeres fueron expulsadas de las universidades. Donde las cárceles se volvieron a llenar de opositores al régimen. Donde una niña de 9 años puede ser obligada a casarse. Donde la policía de la moral revisa que una mujer lleve el uniforme negro de manera correcta y cuya virtud como mujer no sea cuestionada. Y si lo es, puede ser asesinada por su padre, su hermano o su marido con total impunidad.

Las revueltas en Irán buscan que el régimen de los Ayatolás cambie, pero hay que tener presente que no conocen otra forma de vida. Con las censuras ha llegado la música y el saber que se puede y se debe manifestarse contra quienes han pisoteado los derechos de Irán. Y como si de un casino se tratase, las fichas han empezado a moverse.

Trump ha abierto diversos frentes, pero de momento no indica si quiere atacar Irán, lo que es un alivio momentáneo. De hacerlo morirían miles de manifestantes y una carnicería humana sería un horror que no le quitaría el sueño.

Tampoco ha dado su bendición al hijo del depuesto Sha, quien ha vivido lejos de su país, entre la fortuna robada a los que ahora defiende con la execrable ambición de volver a reinar en el país que su padre bañó en sangre.

Ha sacado el arsenal de marketing tanto en las redes sociales como en los corredores de DC. Pide a los manifestantes que queman carteles de los Ayatolás, que bailan en las calles sin la cabeza cubierta, que exigen que los teócratas se vayan, que lo apoyen, que ambas luchas son una misma. Siempre tenemos a un oportunista.

En este caso los jóvenes que luchan desde el terreno no conocen la historia del sha. Han nacido y vivido a ciegas. Pedirles que lo apoyen es un acto deleznable. El mismo que será cuando el verdadero dios, aquel que ha atacado a Europa (nunca lo ha hecho Putin); aquel que ha invadido Venezuela; aquel que amenaza al mundo entero, le de su bendición, ante una Europa callada.

Julio cayó en enero

Carlos Hidalgo

Mientras estamos pendientes del próximo volantazo de Trump o de sus pataletas con respecto a Groenlandia, mientras vemos como las tropas alemanas se retiran cobardemente de la isla tras la amenaza del presidente de EEUU de subir aranceles, mientras esperamos a que la UE active los mecanismos anticoerción tras comprobar por enésima que el apaciguamiento no funciona con el actual gobierno de los Estados Unidos, mientras todas esas cosas pasan, nos hemos enterado de que Julio Iglesias gobernaba mediante el abuso y el miedo sobre sus casas caribeñas. Y que dos de las empleadas que han sufrido dichos abusos ya han interpuesto sendas denuncias contra el cantante.

Para las personas de mi generación, que ya estamos más cerca de los cincuenta que de los cuarenta, Julio Iglesias era básicamente un meme, un personaje del pasado del que se hablaba en tono humorístico y que había desaparecido hace ya décadas de nuestro campo de visión para ser material de los chistes y de las imágenes humorísticas que adornaban los treinta y un días del séptimo mes del año.

Las risas, el haber relegado al personaje al pasado y su desaparición de la primera línea nos ayudaban a no ver lo que no queríamos ver: que su figura, su comportamiento y sus antecedentes indicaban una realidad, cuanto menos, problemática.

Esa realidad se puede ver ahora al ver los vídeos que se grabaron en su día de su comportamiento con periodistas y presentadoras, forzándolas a ser besadas, acorralándolas, sobándolas en exceso. Se puede leer en las memorias de las mujeres que han estado con él y en los libros que se han escrito sobre él. Se pueden ver en las declaraciones y testimonios de otras personas que han trabajado con él o para él.

Por supuesto, en cuanto se han sabido los hechos no han faltado quienes han salido a atacar a todo lo que se mueve, sin pararse a pensar de verdad en lo que ha sucedido. Isabel Díaz Ayuso ha salido a decir que es todo una campaña de la izquierda, que se preocupa más de difamar a nuestro Julio que de las mujeres asesinadas en Irán. Aunque tampoco es que Ayuso se hubiera pronunciado antes a favor de esas mujeres (ni realmente de ninguna), ni su gobierno haya hecho nada como protesta ante la genocida represión de la teocracia iraní. Ramón Arcusa, lo que nos queda del Dúo Dinámico, ha dicho que una violación que se repita durante años no ha de ser violación, pues con el tiempo habrá sido ya una cosa consentida. El infame Jaime Peñafiel ha venido a decir que el servicio no conoce cuál es su lugar, más o menos. Y por supuesto, la nefasta Susanna Griso ha empezado sus programas diciendo “hoy estará siendo un día muy difícil para Julio Iglesias”.

Cuando realmente todo esto nos tiene que hacer pensar sobre lo devastador para los demás que es el ego de cualquier persona cuando se siente libre de controles morales o legales, sobre lo hipócritas que son los ricos y famosos que se enfadan con nosotros por aspirar a mejores condiciones materiales en nuestras vidas en lugar de resignarnos, mientras ellos son incapaces de aceptar que no son irresistibles sexualmente, que también envejecen, se estropean, engordan, se quedan calvos… Que no es lo mismo pregonar que se es un caballero que ser un hombre decente en la realidad. Y aceptar, como Julio Iglesias no aceptó, que tu mejor momento pasó y que, si no hubieras abusado de los demás, al menos ahora se te recordaría con afecto como el material de los chistes.

Chistes, que por supuesto, no cesan. Por México ya circula el meme de: “Este año Julio cayó en enero”.

Sonámbulos

Arthur Mulligan

La efervescente agitación de los debates políticos que se cruzan, algunos sin relación directa, parece que se solapen en consignas irreductibles imposibles de desatascar por la premura de nuevos debates que aumentan el caudal de la confusión, como sucede cada vez más a menudo en el Consejo de Ministros cuando presenta resoluciones que no han sido aprobadas por las distintas coaliciones que sustentan al Gobierno y últimamente por miembros poco didácticos en su narrativa como la Ministra de Hacienda quien parece utilizar fórceps XXL por el tamaño de las mentiras que trata de ocultar y que sus compañeros de Castilla La Mancha y Asturias refutan junto a las CC.AA. del PP.

Por otra parte, el lunes se presentó nuevamente un plan para construir unas 10.000 viviendas en Madrid por la Ministra del ramo cuyo plazo de ejecución llevaría unos 36 meses y un programa de incentivos fiscales para caseros que renuncien a subidas del precio de alquiler de sus inmuebles con el rechazo airado de la izquierda de la izquierda.

Ese mismo día, y sin que haya relación directa con esa noticia, las casas de encuestas confirmaban una caída importante del bloque de izquierdas en futuras elecciones pasando el PSOE a tercera fuerza en numerosas provincias.

También se hizo público el Manifiesto Socialdemocracia 21 por Jordi Sevilla pidiendo huir del mito de las dos Españas y recuperar valores de la Transición y la Constitución, priorizando diálogo sobre polarización. A la vez que critica duramente liderazgo de Pedro Sánchez por llevar al PSOE a un callejón sin salida marcado por la crispación, bloques enfrentados y la dinámica sanchismo-antisanchismo, culpa directamente a su dirección de un auge de la extrema derecha, pérdida de apoyos socialistas y una “dictadura de las minorías”, y propone impulsar un cambio en alianzas y políticas para evitar la “dictadura de las minorías”, fomentando pactos entre PSOE y PP en cuestiones de Estado y un Estado policéntrico que concilie diversidad con justicia social. En fin, sensatez que no va a poder evitar las derrotas que se están gestando pero que iluminan un camino socialdemócrata necesario para el progreso de España.

La semana anterior, sorprendió a todos la brillante operación militar llevada a cabo por Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro y ponerlo a disposición de la justicia estadounidense y que tanto nos alegró a muchos de nosotros y tanto preocupó a otros.

En 1960 Adolf Eichman fue secuestrado por Israel en Argentina y, en 2011, Bin Laden fue asesinado por EE.UU. en Pakistán, violándose en ambos casos la soberanía de esos países.

Por tanto, lo nuevo aquí ha sido la motivación, el control del petróleo venezolano por parte de Trump mediante el relevo en la cúspide de un régimen criminal y no la justicia para unos criminales. Es decir, si se hubiera devuelto la soberanía al pueblo de Venezuela la valoración jurídica sería positiva, más allá de la rigidez del derecho internacional, tan frágil y tan dependiente de la casuística tal y como afirmaba Henry Kissinger.

Vemos hoy en día que una de las características de la política mundial es su falta de decoro, como si todos en su escala se hubieran hecho sanchistas sin escrúpulos, invocando además que lo hacen en nombre de los más nobles propósitos. Putin invoca a la madre Rusia, a la tierra; China a su inmensa masa humana nacional, y Trump a la debilidad de sus instituciones incapaces de domar al rifle salvaje que permite la expansión de sus fronteras. ¿Han desaparecido las instituciones en EE.UU.? ¿Cómo se han dejado dominar por la presión corrosiva a pesar de seguir existiendo como arquitectura formal? ¿A qué se ha debido su degradación?

Es claro que con Trump se ha legitimado la purga en nombre del pueblo soberano, algo muy cercano al personalismo que describe la literatura sobre el sanchismo, pero en un contexto presidencial y con arsenal nuclear. La administración ha indultado a implicados en el asalto del 6 de enero y otros episodios de violencia política y seguramente, a la hora que esto escribo, continúa el enfoque militarizado de la seguridad en las calles americanas y se sigue con los preparativos de una intervención en Irán. En paralelo, el uso de la fuerza del poder bélico convive con un debilitamiento hacia dentro de los controles civiles, del Congreso y de las burocracias especializadas. El resultado es una democracia que conserva procedimientos y rituales, pero con un campo de juego cada vez más inclinado a favor del Ejecutivo, más tolerante con la violencia política y menos capaz de ejercer controles efectivos que explica la sensación de impotencia.

( 1 ) ¿Tiene alguna semejanza con el método autoritario de Sánchez y de otros partidos extremistas de izquierda y derecha europeos? 

Antes de responder a esta pregunta me gustaría introducir una cuestión de método que puede interesar. Para ello nada mejor que la IA que empieza a utilizarse en este foro y en muchas redacciones como El País, El Mundo, etc. aunque a juzgar por sus reacciones indignadas algunos no terminan de comprender el asunto y reaccionan como en una escena los personajes de “La extraña pareja”, esa magnífica película de Billy Wilder en la que una invitada interroga a Felix (Jack Lemon): 

FELIX: Yo escribo noticias para CBS.

CECILY: ¡Oh, fascinante!

GWENDOLYN: ¿De dónde sacas tus ideas?

FELIX: De las noticias.

GWENDOLYN: ¡Oh, sí, por supuesto, estupendo!

Se refiere a las consideraciones que se contemplan en la prensa especializada sobre la propiedad intelectual de los textos obtenidos utilizando IA y la validez de sus resultados después de someterlos a controles aún en construcción y perfeccionamiento, refrendados por la experiencia. Los conflictos entre la inteligencia artificial (IA) y los derechos de autor surgen principalmente en el entrenamiento de modelos con obras protegidas y en la generación de contenidos que imitan estilos humanos. En la UE y España, la regulación actual permite excepciones para minería de datos, pero exige transparencia y respeto a reservas de autores. Estos choques se intensifican cuando no hay consentimiento explícito, generando demandas judiciales.

El entrenamiento de IA con bases de datos masivas de internet a menudo usa obras protegidas sin permiso, lo que puede vulnerar derechos de reproducción y creación de obras derivadas. La generación de outputs similares a creaciones originales plantea acusaciones de plagio o infracción, como en demandas contra Midjourney o Stability AI por artistas y estudios como Warner Bros. Además, las obras puramente generadas por IA no reciben protección de autoría, reservada a humanos según la Ley de Propiedad Intelectual española (artículo 5).

Marco Legal UE y España

El AI Act (Reglamento UE 2024/1689) obliga a proveedores de modelos de IA general a documentar datos de entrenamiento, respetar copyright y publicar resúmenes, con obligaciones clave vigentes desde agosto 2025. La Directiva 2001/29/CE y su transposición en España permiten excepciones para minería de datos en investigación, pero autores pueden optar-out (artículo 4(3)). En 2026, se esperan códigos de conducta de la Oficina Europea de IA para mayor armonización.

Y ahora, lo más importante en mi opinión:

En un escenario con recortes de publicaciones protegidas, generación por IA y aportación intelectual del autor vía minería de datos (TDM), el conflicto depende del consentimiento, el propósito y el grado de intervención humana. La Directiva DSM (2019/790) permite TDM en obras lícitamente accedidas si no hay reserva expresa del titular, pero exige transparencia en el AI Act. La obra final puede protegerse si predomina el pensamiento creativo humano, no la mera síntesis automatizada.

¿A qué es maravilloso el mundo del Derecho?, esa mezcla refinada que asigna a cada cosa lo suyo, en nuestro caso combinando la minería brutal de la extracción de datos para formar ladrillos argumentales solventes, salvando lo importante, la creación de un pensamiento nuevo sin las adherencias de aquellos componentes que como en un cohete se separan en la elevación de este para mostrar sin mácula una nueva verdad pero sin el trabajo esclavo de un agrimensor de biblioteca, un forzado recopilador de sentencias y rimas sin alma, desordenadamente compiladas, para no decir nada.

Porque como nos advierte Simon Leys en el prólogo de «Las ideas de otros”: «Un florilegio que reuniese citas escogidas solamente por su elocuencia, su profundidad, su espíritu o su belleza se arriesgaría a ser todo a la vez, de un modo fastidioso, interminable e incoherente. 

No puede extraer su unidad interna más que de la personalidad y los gustos del mismo compilador, del cual muestra una suerte de mirada. No es narcisismo, sino un principio de organización y de economía.»

Pues bien, retomando ( 1 ) preguntamos a la IA ¿a quién si no? y responde:

«Las similitudes entre el método de Trump, el sanchismo de Sánchez y los partidos extremistas europeos radican en un estilo populista-autoritario híbrido que preserva fachadas democráticas mientras erosiona instituciones por dentro. Todos invocan nobles causas (pueblo, nación, justicia social) para justificar concentración de poder personal, confrontación perpetua y uso instrumental del Estado.

Populismo personalista

• Liderazgo carismático central: Trump, Sánchez y extremistas como Orbán o Le Pen se presentan como únicos salvadores, subsumiendo partidos en su figura; el PSOE se reduce a “terminal” de Sánchez, similar a MAGA como culto a Trump.

• Nosotros vs. Ellos: Dividen sociedad en pueblo virtuoso contra élites/traidores (deep state para Trump, derechas/corruptos para Sánchez, migrantes/izquierdas para Vox/Meloni).

Erosión institucional

• Degradación de checks and balances: Sánchez instrumentaliza CIS, Fiscalía, RTVE y TC vía decretazos; Trump purga agencias y usa shadow docket; extremas derechas como AfD/PP húngaro atacan jueces y ONGs

• Instrumentalización judicial: Reformas para blanquear aliados (malversación en España, indultos Jan6 en USA); partidos como Fidesz controlan cortes.

Retórica y movilización

• Confrontación emocional: Sánchez adopta “populismo podemita” culpando oposición de todo; Trump fomenta violencia vía retórica anti-élite; izquierdas extremas (Podemos) y derechas (Vox) usan miedo/ira para polarizar.

• Nobleza hipócrita: Justifican abusos con “progreso” (Sánchez), “América primero” (Trump) o “soberanía” (extremas europeas).

Consecuencias comunes

Estos métodos generan “backsliding” democrático: democracias que funcionan peor, con más impunidad para líderes pero menos accountability real. La diferencia ideológica (nacionalismo Trump vs. progresismo Sánchez) oculta la similitud estructural: autoritarismo “por las reglas”, adaptable y anti-pluralista.

Finalmente preguntamos 

¿Cómo define la literatura académica autoritarismo populista hoy día?

La literatura académica define el autoritarismo populista como un híbrido ideológico y práctico que combina retórica populista (pueblo virtuoso vs. élites corruptas) con prácticas autoritarias que erosionan el pluralismo liberal dentro de marcos democráticos formales. No equivale a dictadura clásica, sino a un “backsliding” democrático donde líderes carismáticos capturan instituciones vía elecciones, polarización y desmantelamiento selectivo de controles. Surge en contextos de crisis, manipulando miedos identitarios para justificar concentración de poder.

Núcleo ideológico

• Dualismo moral: Divide sociedad en “pueblo puro” (representado solo por el líder) vs. élites traidoras, deep state o enemigos internos; niega legitimidad a opositores, tildándolos de criminales. 

• Soberanía popular anti-pluralista: Líder encarna “voluntad del pueblo”, rechazando mediaciones (partidos, sociedad civil); prioriza mayoría sobre derechos minoritarios.

Prácticas autoritarias

• Captura institucional: Control de jueces, medios públicos, agencias reguladoras; reescritura de reglas para perpetuarse (e.g., reformas judiciales, purgas burocráticas)

Epílogo para escépticos 

1 ) La deuda pública española ha aumentado 535.863 millones de euros durante el mandato de Pedro Sánchez (junio 2018 a diciembre 2025), pasando de aproximadamente 1,17 billones a 1,71 billones de euros (deuda de las Administraciones Públicas, AAPP). Esto supone un incremento del 46% en términos absolutos, con un ritmo medio de unos 197 millones diarios.

2 ) Intereses abonados desde 2018: +225.000 millones; en 2025 se prevén ~36.000 millones, 6,8 millones/hora.

En términos políticos, el “modelo Sánchez” se parece más a un Estado-clientela de alto gasto corriente sostenido por deuda y fondos UE que a una estrategia de inversión masiva transformadora; hay inversión, pero queda en minoría frente a un gasto estructural que crece de forma casi inercial.

El legado es un Estado más endeudado estructuralmente, vulnerable a tipos interés o recesión, aunque el crecimiento nominal ha estabilizado la ratio ~102% PIB. Proyecciones 2026: ~99-101% si no hay shocks.

Cuando un partido en la oposición (Extremadura) pierde 14 escaños dicen los expertos que ha dejado de ser útil.

En fin, en estos tiempos tan interesantes disponemos de grandes certezas y almacenes de datos en la palma de la mano incluso con varias interpretaciones simultáneas. Pero también de la niebla mental que impide recordar las mentiras y traiciones a los compromisos con afiliados y electores de personajes innobles.

Algunos escriben haikus tan breves que cristalizan en insultos rígidos mientras caminan como sonámbulos con el fenotipo apocalíptico y radioactivo.

Negociar con Trump

Lluís Camprubí

Nos encontramos en un escenario geopolítico muy complejo. Estados Unidos ha dejado de ser un aliado y dependiendo de la cuestión en seguridad/defensa y el momento va alternando su carácter entre socio, competidor y adversario con una tendencia de fondo a la confrontación.

Nosotros, los europeos, debemos alcanzar la independencia europea en las cuestiones de seguridad y defensa lo más rápido posible pero tenemos aún dependencias de las garantías de seguridad y capacidades estadounidenses que nos hacen vulnerables en el mientras tanto.

Un alto cargo alemán resumía la posición de su gobierno en seguridad y defensa de la siguiente manera: “should stay transatlantic as long as possible, and become more European as quickly as possible”. Aunque mi posición político-emocional de partida para la primera parte sería diferente (yo diría “mantener el vínculo transatlántico el menor tiempo posible”) las derivadas operativas son parecidas y deberían ser consenso entre tradicionales europeístas y atlantistas: negociar una transición ordenada de capacidades y disuasión con la adminstración Trump mientras aceleramos la edificación de capacidades y disuasión europeas, combinando pilar europeo de la OTAN, institucionalidad UE y coaliciones/cooperaciones reforzadas.

Señalaba en el anterior artículo que debemos prestar una especial atención a todos los desarrollos hasta 2030 (comportamiento USA hacia Europa; crecimiento capacidades europeas; intenciones y capacidades rusas para ataque militar) y aprovechar la menguante vía transaccional con la administración Trump. También decía que aunque han tenido su utilidad las tácticas negociadoras de “appeasement” para ganar tiempo ahora deberíamos articular una estrategia negociadora dura e integral.

Una estrategia seria de negociación con la administración USA para garantizar tres aspectos en el que somos vulnerables: el acompañamiento a Ucrania y unas garantías de seguridad efectivas, la no injerencia en Groenlandia y la transición ordenada de capacidades defensa/disuasión a pilar europeo de la OTAN frente a la amenaza rusa. Esta estrategia debe incluir plantear -poniendo sobre la mesa de negociación- todos los elementos económico/financieros (incluídos los instrumentos anti-coerción) y señalar que los activos militares estadounidenses en suelo europeo tienen una función dual. No sólo refuerzan las capacidades de defensa europea sino que también son imprescindibles para las necesidades (logísticas entre otras) estadounidenses en Oriente próximo, Ásia y África.

Creo que hay que ponerlo todo en la mesa de negociación y si hace falta ponerlo en cuestión para obtener resultados aceptables en los tres aspectos, precisamente antes que tengan que ser reacciones inevitables a hechos hostiles consumados por parte de la administración Trump.

En lo relativo a lo militar hay tres dimensiones:

En primer lugar, en el caso de los activos militares estadounidenses (bases principalmente, incluyendo las españolas) Ulrike Franke no se ha cansado de señalar que tienen (además de reforzar la defensa europea) un importante rol en las operaciones e inteligencia estadounidenses para las regiones de Asia, Oriente próximo y Asia. A modo de ejemplo, voces verdes alemanas ya han señalado que debería ponerse en cuestión Ramstein, si las intenciones sobre Groenlandia van tomando cuerpo.

En segundo lugar, si siguen las amenazas sobre Groenlandia u otros territorios europeos, hay mecanismos para parar la cooperación con la logística militar con Estados Unidos y dificultar sus operaciones. Aunque es evidente que eso puede situarnos en una pendiente resbaladiza y confrontacional, hay que ponerlo sobre la mesa de negociación e ir aplicando en función de la evolución. Señala Marion Messmer para Chatham House: “If the US continues threatening NATO member-states, European countries could make things more difficult for the US. They could refuse to refuel US ships in European ports; refuse to accept injured military personnel for treatment in European military hospitals; and require high payments for the continued stationing of US troops. They could also propose closing certain military installations”. Obviamente la voluntad de cerrar bases si no es acordada es negativa y difícil de ejecutar sin la colaboración de ambas partes (de hecho es una potencial amenaza en ambos sentidos de la relación) y debería evitarse cualquier propuesta de cierre unilateral (o no renovación del acuerdo) ya que eso nos situaría en un escenario inédito de no saber si son activos amigos o potencialmente amenazantes) pero sí que debería estar en la mesa de negociación por parte de los europeos como represalia a actos hostiles.

Y finalmente debe contemplarse de forma disuasiva y como señal política la presencia de tropas militares europeas en Groenlandia. No hace falta decir que no para buscar la confrontacion, sinó precisamente para evitarla, y evitar también hechos consumados.

En el plano económico hay dependencias en ambos sentidos e instrumentos para resolver el uso hostil también en ambos. Valérie Hayer, eurodiputada francesa y presidenta del grupo liberal Renew en el Parlamento Europeo, señala: “No debemos tener miedo de Donald Trump. No debemos subestimar nuestras fortalezas. Tenemos un mercado de 450 millones de consumidores. ¿Quieren las empresas estadounidenses conservar el acceso a él? Tenemos fuerza negociadora a través de la deuda estadounidense en manos de los bancos centrales europeos. Y contamos con el instrumento anti coerción. No debemos tener miedo de utilizarlo”. Sabemos que no se exhibió el instrumento anti coerción en la negociación de los aranceles. Debería estar en la mesa también. Y hay maneras de aumentar la dureza selectiva en la negociación. Señala Max Bergmann que las posibles represalias económicas y de acceso deben ser más selectivas hacia lo que afecte personalmente a Trump y a la coalición de actores económicos que lo acompaña (en especial las tecnológicas que además pretenden alimentar las extremas derechas europeas).

No se trata de negociar para volver a un atlantismo que ya no existirá, ni de asumir negociaciones troceadas temáticamente por la parte europea en las que la parte estadounidense siempre recurre al órdago de la dependencia de seguridad. Un editorial reciente del Financial Times apuntaba: “EU and Nato allies need a transactional strategy that combines enticements with toughness”. Se trata de poner todas las fortalezas económicas y militares en una negociación sobre aspectos centrales de seguridad y defensa entre dos actores globales que se pueden hacer mucho daño, tanto en lo económico como en lo militar. Debe ser pues una negociación que permita transitar hacia la coexistencia geopolítica y unas relaciones comerciales normalizadas, sin tener que pasar por un período confrontativo y de aprovechamiento de vulnerabilidades muy lesivo para ambos.

El día que el debate murió

Juanjo Cáceres

Quienes piensan que los debates no mueren, sino que se transforman, tal vez no estén del todo en lo cierto. Lo vimos muy claro el día que unas fuerzas especiales estadounidenses penetraron en Venezuela, se llevaron por la fuerza a su presidente y lo pusieron ante un tribunal neoyorquino. Todo eso sucedió en un suspiro y no generó debate alguno. Como si fuera lo más normal del mundo, los estadounidenses empezaron a dictar normas a los restos de lo que quedaba del gobierno venezolano y estos se pusieron a las órdenes del Gran Hermano yanqui. En Europa las cancillerías se limitaron a oscilar entre el llanto y el quejío.

Pero el Gran Hermano no tenía bastante y advirtió que haría lo mismo con Groenlandia. En esta ocasión, además de llanto y quejío, hubo algo de zapateado, e incluso hay quien asegura que oyó sonar la guitarra de Paco de Lucía desde el más allá. Pero los efectos políticos de tanto homenaje a la cultura popular fueron los mismos. Se dice que hay vecinos groenlandeses que ya contemplan el cielo con telescopios, a la búsqueda de algún vehículo aéreo, mientras que los niños, cuando algún ruido les despierta, dicen a sus madres: «Mamá, ¿ya están aquí los americanos?».

Entre los mejores quejíos está el de la primera ministra de Dinamarca, que no solo anunció el advenimiento del final de la OTAN en caso de anexión de Groenlandia, sino también las siete plagas de Egipto y la llegada de los jinetes del Apocalipsis. Y a punto estuvo también de hacer sonar una trompeta y de anunciar las sanciones más duras de la historia, pero ya no le dio tiempo.

Mucho mejor le fue al resto de mandatarios de la UE, que en lugar de hablar mucho y mal, hablaron poco, se marcharon a una parroquia, rezaron un padrenuestro y dijeron amén. Pero amén a todo. Y para solaz de los presentes apareció por allí Kaja Kallas, quien tras reconfortarles y abrazarles, les recordó a todos que esto al final es una ganga y que la única amenaza real es la de Putin.

Fue así como el mundo cambió irreversiblemente. Como si fueran futuros herederos, ciertos gobernantes de varios países no hacían más que pensar: «Cuándo se morirá el viejo este», pero en realidad ya habían sido desheredados. Primero de la idea de Europa que legaron sus antecesores. Después de su autonomía de pensamiento y actuación. Y finalmente del espíritu pacifista débilmente forjado durante 80 años, en ese proceso que sustituyó la diplomacia por encima de todo por el rearme cueste lo que cueste.

Y sí, pudiera considerarse que no es como para tomárselo a broma, pero la cuestión es que se trataría más de una parodia. La oscuridad que se cierne sobre nosotros es tan innegable como la incapacidad de hacerle frente que las viejas entidades europeas ponen de manifiesto. Europa se desparrama entre el Brexit, la crisis francoalemana y la expansión de la extrema derecha, mientras los nuevos señores del mundo, que ni mucho menos son solo mandatarios, establecen el nuevo orden mundial.

Como en la muerte de una estrella, la luz tardará en abandonarnos pero ese agujero negro que ahora lo absorbe todo es real y no hay escapatoria ante su fuerza gravitacional. Nos daremos cuenta cuando nos veamos arrastrados por él, derechitos a su más profunda oscuridad.