Historia de una amistad rota

Carlos Hidalgo

No sé si os he contado que yo conozco en persona a Isabel Díaz Ayuso. No es que seamos íntimos, pero hemos coincidido en charlas a las que nos han invitado a ambos. Nos hemos encontrado desde 2012, más o menos, y siempre me pareció una chica superficialmente agradable y tímida, pero que estaba como en constante tensión, a punto de saltar como un muelle. Y es de esas personas que, como dijo Terry Pratchett, “te miran a la oreja izquierda cuando hablan”. Nunca pensé si llegaría lejos o no. Pero sí que me pareció una trabajadora leal y fiel de su partido. Y hasta ahí. Cuando la nombraron candidata no me extrañó. Y ahora, que parece absolutamente fuera de control, tampoco rompe la imagen que me formé de ella. Sólo que ya está dando rienda suelta a toda esa tensión interior que yo creí percibir.

A Casado no le conozco. Tampoco a García Egea. Y a Miguel Ángel Rodríguez me lo he cruzado alguna vez. Y los amigos comunes que han tenido tratos con él no me le pintan como el mejor de los socios. Sin embargo, esos cuatro, los tres hombres y Ayuso, son los protagonistas de uno de los salseos políticos más jugosos de estos últimos tiempos. Por más que desde el nuevo capital venezolano invertido en medios se nos quieran hacer creer historias de bar de carretera sobre Ábalos sin ninguna clase de prueba. Cuando se publica una noticia, no un artículo de opinión, sino una noticia, hay que probar lo que se dice. Y aquí pocas pruebas hemos visto. Sigue leyendo

La recuperación con gripe

Carlos Hidalgo

La semana pasada estuve muy resfriado. No fue covid y creo que tampoco fue gripe, porque no tuve fiebre, ni perdí el olfato, pero estuve en un estado lamentable. Estoy vacunado del coronavirus, como (afortunadamente) más del 80% de la población española, pero no me inmunicé ante un aparatoso resfriado. Creo que no fui el único; a mi alrededor todo el mundo se ha quejado de resfriados y gripes en diversos grados y es que, parece que alcanzada (más o menos) la inmunidad de grupo, el resto de las enfermedades siguen ahí y nos atizan cuando peor nos viene. Algo así pasa con la economía.

Los PIB vuelven a crecer porque todos podemos volver al salir de nuestras casas (más o menos) y las diferentes economías nacionales vuelven a ponerse en marcha. Pero hay cosas que, pese a todo, producen el equivalente económico de un grave resfriado. La inflación, la cadena de suministros mundial aún rota y los precios de la energía descontrolados, nos tienen moqueando y con malestar. Y están todos relacionados. Sigue leyendo

Podemos llora y Yolanda trabaja

Carlos Hidalgo

Os tengo que decir que a mí me es un poco difícil de creer la supuesta enemistad irreconciliable entre Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Nadia Calviño, ministra de Economía.

Díaz, como abogada laboralista y como sindicalista, está acostumbrada a negociar, a acercar posiciones irreconciliables y a llegar a acuerdos. Diga lo que diga la CEOE, los sindicatos son más expertos en hacer negociaciones que huelgas. Calviño por su parte, como alta funcionaria europea, también ha tenido que enfrentarse a largas negociaciones, a revisar borradores hasta el absurdo y, efectivamente, llegar a acuerdos. No discuto que tengan posiciones diferentes acerca de la reforma laboral. Pero no creo que sean tan graves como se grita y se patalea desde Podemos. Y digo Podemos pero no digo Yolanda Díaz. Sigue leyendo

Mucho por hacer

Carlos Hidalgo

El sábado pasado se celebraron las primarias del Partido Socialista de Madrid, el PSOE-M. Tras la pésima campaña y la humillante derrota sufrida el pasado 4 de mayo, la gestión del anterior secretario general, José Manuel Franco, se hizo insostenible y, tras media reunión telemática de la Ejecutiva Regional, que se cortó vía botón, Franco dimitió por sorpresa (tras insistir el día anterior en que no era lo conveniente) y el candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, dimitió antes de recoger su acta de diputado regional.

Una gestora tomó entonces el relevo y gestionó el partido hasta que pasara el Congreso Federal, que fue como la seda y dejó a Pedro Sánchez como el protagonista de un congreso de unidad, donde el PSOE remendaba las heridas del pasado. Mientras queda por remendar el PSOE-M. Sigue leyendo

Se acabaron los fanboys

Carlos Hidalgo

Un fanboy es el término que se usa en internet (importado de EEUU, claro) para los fans acríticos de cómics, series y películas, que se lanzan a atacar todo lo que no sea la adhesión incondicional a los objetos de su adoración. También se aplica a los que siguen acríticamente a sus ídolos e insultan a diestro y siniestro. Y Pedro Sánchez tiene fanboys. De hecho, fueron parte del motor que le ayudó a pasar de marginado político y secretario general defenestrado a presidente triunfante de la primara moción de censura de la democracia que tiene éxito y luego, presidente electo en varias elecciones consecutivas.

Y como presidente ya vio que quien le ayudó a subir (y a señalar a todos los “traidores” del PSOE) no le estaba ayudando a gobernar. Las sucesivas remodelaciones en el Gobierno y en los propios gabinetes casi siempre se hicieron a costa de algunos de sus “fans” más incondicionales, que no le estaban ayudando en las complejas labores del Gobierno. Más bien le estaban lastrando. Sigue leyendo

Abucheos al presidente, aplausos a la cabra

Carlos Hidalgo

La fiesta Nacional pasó y hubo lo de siempre: pequeños accidentes, como un avión de la Patrulla Águila cuyo humo de colores era ligeramente morado, caras de consternación del Rey Felipe VI, aplausos al paso de los regulares, ovaciones a la cabra de la legión y abucheos al presidente del gobierno. Lo de siempre y nada grave.

Pero lo de abuchear al presidente es una mala costumbre que empezó con Suárez, reapareció con Zapatero, continuó con Rajoy y, por supuesto, prosigue con Pedro Sánchez. Siempre estaré a favor de que se abuchee pacíficamente a cualquier cargo público, pero la verdad es que siempre queda feo hacerlo en el día de la fiesta nacional. Porque en una ocasión así no se abuchea al político, sino al jefe del Gobierno de su Majestad, que dirían los británicos. Pero con el doce de octubre pasa como con la otra fiesta nacional, los toros. Hay grupos de aficionados que se erigen en los guardianes de la tradición y que siempre se hacen notar siendo lo más maleducados y groseros posible, lo que bien puede amargar la fiesta a los que no la viven de la misma manera, pero también tienen derecho a ella. Así que, en mi cabeza, los abucheadores del 12 de octubre son algo así como el Tendido 7 del Día de la Hispanidad. Sigue leyendo

La gran caída de Zuckerberg

Carlos Hidalgo

A Facebook, la empresa detrás de la red social, se le han acumulado los problemas. En el día de ayer se despertaron con la noticia de que la que fuera una de sus trabajadoras en sus agresivas campañas de lavado de imagen, Frances Haugen, ha confesado en televisión estar detrás de varias de las filtraciones de documentos internos de la compañía, que denunciaban varios casos graves que Facebook conocía y que deliberadamente ignoraba. Como que Instagram causa problemas psicológicos a jóvenes adolescente y que Facebook no hizo nada por corregirlo porque le daba más beneficios así. O que mentían repetidamente a los reguladores. O que conocían que se gestaba un asalto al Capitolio para subvertir las elecciones y no hicieron nada.

Haugen ha confesado todo esto en directo en horario de máxima audiencia en EEUU, ha dado sus documentos al Wall Street Journal y se ha acogido a la inmunidad que se ofrece a los confidentes para testificar ante la fiscalía, los reguladores y el Congreso de los Estados Unidos. Sigue leyendo

La convención ambulante

Carlos Hidalgo

Esta semana el PP celebra su convención nacional. Si somos puristas o nos atenemos sólo a lo que solían ser las convenciones, diríamos que es el momento en el que el Partido Popular reúne a sus mejores mentes, así como a invitados del extranjero y de la sociedad civil, para afinar sus ideas, su programa y actualizar sus promesas de gobierno a lo que se cree que España necesita y la gente desea.

Claro, todo esto es en teoría. Antiguamente las convenciones se hacían en un solo lugar, durante dos o tres días, en los que se debatía, se proponían enmiendas, se votaban y se generaba un documento que serviría como hoja de ruta del partido.

Ahora no. Sigue leyendo

Antes y después del volcán

Carlos Hidalgo

En el momento en el que estoy escribiendo esto, la isla canaria de La Palma sigue sufriendo la erupción de cinco bocas volcánicas que se han abierto donde antes no había nada. Más de 800 edificios han sido arrasados por la lava y 5.000 personas han sido desalojadas de sus casas, perdiendo absolutamente todo al paso de la roca fundida y las cenizas.

A estas alturas todavía es necesario recordar con la Isla de La Palma me refiero a la isla situada en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, no a Las Palmas, en la provincia de Las Palmas, capital de la isla de Gran Canaria. Tampoco me refiero a Palma de Mallorca, situada en las Islas Baleares, a casi 2.000 km de distancia. Que sea necesario recordar esto es porque, aunque nos acordamos siempre de Canarias al decir lo de la hora menos, realmente no pensamos mucho en las islas. Injustamente. Rara vez algo de lo relacionado con las islas llega a los diarios nacionales, absolutamente ensimismados con Madrid y Barcelona. Y es injusto. Sigue leyendo

Chiquilicuatres

Carlos Hidalgo

Madrid tiene algo que hace que los partidos se dividan. El PSOE de Madrid, del cual ya hemos hablado mucho, es un desastre. Más Madrid se ha dividido, siguiendo su lógica de que ellos son demasiado listos para pertenecer a un partido, así que, un militante, dos corrientes. En Podemos se siguen mirando de reojo unos a otros, en busca del disidente al que purgar. Pero en el PP… en el PP no se quedan atrás.

Antes de recrearnos en su división, pongámonos en antecedentes. Un PP madrileño muy tocado, con todas sus vacas sagradas en el banquillo o en la cárcel de Soto del Real, necesita candidatos para las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Y creen que van a perder. Las encuestas pronostican que Ángel Gabilondo, candidato del PSOE, sumará escaños suficientes para formar gobierno en la Comunidad. Y Manuela Carmena, a su vez, sumará también en el Ayuntamiento de Madrid. Así que Pablo Casado, buscando todavía acomodarse en su cargo de líder del PP, se salta el procedimiento de consultas y de primarias y decide poner como candidatos a dos personas de confianza, bien mandadas, que aguanten el tirón de la derrota y puedan hacer una oposición más o menos llamativa, hasta que encuentren a alguien mejor y sin antecedentes penales pasados cuatro años. De ahí que dos militantes de segunda división y con fama de ser personas de los recados: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, sean los cabezas de lista. Sigue leyendo