Julio Embid
A muchos de ustedes les sonará de vista, por haberlo visto en algún escaparate o por algún familiar y otros tal vez no tengan ni idea, pero les voy a contar una pequeña historia que afecta a cientos de miles de frikazos como yo. Existe un juego de mesa de miniaturas llamado “Warhammer 40.000” donde cientos de miles de personas desde hace 40 años, mueven sus muñequitos con cinta métrica sobre mesas y tiran dados simulando batallas ficticias entre alienígenas, humanos y demonios en un supuesto año 40.000. Los jugadores de este juego de miniaturas, cuya edad promedio ha ido subiendo con los años (y ahora rondará los cuarenta) se dejan un dineral en este hobby, comprando sus miniaturas, pintándolas con detalle y llevándolas a tiendas y locales para echarse una partida. Y digo los jugadores, porque como dice un amigo mío profesor de instituto, en “Warhammer 40.000”, a diferencia del resto de juegos de mesa, hay la misma paridad femenina que en la caza del jabalí. La empresa británica que vende estas figuras se llama Games Workshop, cotiza en bolsa en Londres y cada año vende unos 300 millones de euros en miniaturas de plástico, así que poca broma con el frikismo que genera muchos puestos de trabajo. Además, cada año esta empresa produce series de dibujos, revistas y novelas que acompañan a las historias de los personajes que representan las miniaturas. El año que viene darán el salto a la gran pantalla, pues Amazon Prime ha comprado los derechos de esta franquicia por una morterada para sacar una serie protagonizada por el actor Henry Cavill en 2025. Sigue leyendo