Aspectos de la justicia

Ricardo Parellada 

Las leyes y prestaciones sociales que ofrece el Estado obedecen, en términos generales, a razones de justicia. Pero al tratarse de medidas de diverso género, las consideraciones implicadas en su justificación obedecen a nociones o matizaciones diversas de lo que es la justicia. Lo que no parece discutible es que las medidas sociales de los Estados modernos no se encuentran motivadas por la caridad. De hecho, uno de los argumentos más recurrentes a su favor es la apelación a la evidencia de que se trata de hacer justicia, no de concesiones caritativas. El espacio que parece dejar libre la justicia lo llenan la solidaridad o la benevolencia, pues la caridad da grima.

El objetivo de este artículo es señalar la complejidad de elementos que intervienen en las consideraciones de justicia; no, desde luego, analizarlos todos. Y, en segundo lugar, apuntar la necesidad de tener en cuenta esta complejidad a la hora de abordar algunos asuntos concretos, como la Ley de Dependencia aprobada recientemente en España o la asignación de recursos del Estado a paliar problemas generados mediante conductas voluntarias.

 Puede ser útil traer a colación una escala de medidas o situaciones que parece fácil de ordenar por su injusticia decreciente aun sin pararse a darle vueltas a qué llamar justo o injusto. Está inspirada con variaciones en Thomas Pogge (La pobreza en el mundo y los derechos humanos, cap. 1): (1) la ley prescribe administrar veneno (o gases tóxicos) a un determinado grupo; (2) la ley prohíbe que un grupo acceda a determinados alimentos esenciales; (3) la ley no prohíbe, pero un boicot social explícito impide, que un grupo pueda cubrir sus necesidades básicas; (4) un determinado grupo no puede cubrir sus necesidades básicas por razones económicas o sociales estructurales; (5) un determinado grupo no puede cubrir necesidades específicas suyas por razones genéticas, de nacimiento, edad etc.; (6) un determinado grupo no puede cubrir necesidades específicas suyas generadas por su conducta voluntaria. Sigue leyendo

Ejecutivos y maestros: el otro efecto del 11-S

Ricardo Parellada

En los últimos años ha aumentado de forma espectacular en los Estados Unidos el número de altos ejecutivos que han decidido dejar los negocios por la docencia. Como cuenta la periodista Meredith May en sus reportajes del San Francisco Cronicle, a los centros de formación de profesores de todo el país acuden multitud de hombres y mujeres de negocios decididos a dar un giro radical a sus vidas.

La asociación Teach for America, que ofrece la oportunidad de cambiar el teléfono, las reuniones, los vuelos, las negociaciones y los contratos por la tiza en escuelas de barrio, experimentó el año 2002 un aumento de solicitudes del 180 por ciento, inusitado en sus doce años anteriores de existencia.

El fenómeno es nacional, pero es especialmente acusado en el Silicon Valley californiano, que ejerce una vez más el liderazgo moral de la nación, pues sus damas y caballeros más selectos están dejando la dirección y el glamour de las empresas punto-com para nutrir de nueva sangre y nuevo espíritu a las escuelas del Estado de Oro.

Según cuenta Meredith May, Garlin Cephas era un brillante ejecutivo de una empresa de ordenadores hasta que tuvo que someterse a una operación de vida o muerte por un cáncer de colon. La operación tuvo éxito y un momento de reflexión sobre este regalo de la vida lo llevó a una de las escuelas más conflictivas del estado: Castlemont High de Oakland.

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Derecha e izquierda

Ricardo Parellada 

La pregunta es si la diferencia entre la derecha y la izquierda es sobre medios o sobre fines. Propongo ver por separado distintas áreas: política económica, política social, religión y familia. Fines son, según parece, el bienestar, la justicia, la igualdad y la libertad. Y medios los impuestos, las leyes, los políticos e internet.

1. Política económica. Tomemos como ejemplo los impuestos. Para enfatizar su entusiasmo por alguna medida, el presidente Zapatero suele decir que es “de izquierdas”. Así lo hizo con los impuestos: bajarlos es de izquierdas. En julio Miguel Sebastián ofreció en este foro algunas razones para bajar los impuestos. ¿Había en sus artículos algo de izquierdas? ¿Algo de derechas? Yo sólo encontré sabiduría económica y aprendí mucho. Desde luego, el gráfico sobre el índice de malestar económico (suma de paro e inflación) muestra la indiferencia de este índice hacia el hecho de que gobierne la izquierda o la derecha.

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