Unas elecciones vascas sin José María Calleja

Carlos Hidalgo

Ayer hizo cuatro años que se nos fue Josemari Calleja, el periodista que inspiró la fundación de este blog, al que el coronavirus nos arrebató un 21 de abril. Y que pudo analizar las elecciones de 2020.

Uno echará  de menos sus análisis tan directos y tan claros sobre la permanencia de Vox en el Parlamento Vasco, sobre la permanencia por la mínima del PNV en el poder y, sobre todo, por el imparable ascenso de Bildu, que empata en escaños con el PNV y que está encabezado por un candidato que se pone a balbucear cuando le preguntan si ETA era una banda terrorista, algo que no le ha pasado mucha factura, dado que le votan en masas unas generaciones para las que ETA es un lejano recuerdo y, como tal, apenas se habla de él.

Calleja, que sufrió muy directamente la presión del terrorismo, que condenó los atentados de la banda desde el primer día, que abogaba por la reconciliación, pero también por la memoria, tendría muchas cosas que decir acerca de esto.

También me interesarían sus reflexiones acerca del papel del PSE, que pasó de ser la primera fuerza en escaños en 1986, a la tercera desde hace un tiempo. Y de cómo las negociaciones entre Pradales y Andueza no van a depender solo de los equilibrios en el Parlamento Vasco, sino también de los que hay en el Congreso.

Me da vergüenza ser yo el que analice las cosas en este blog. Y tengo claro que mi análisis será más simple, peor expresado y más limitado. Pero es un honor hacerlo en un sitio que por él empezó y que aún lleva su nombre. Sigue leyendo

¿Quién pinta a los custodes?

Julio Embid

A muchos de ustedes les sonará de vista, por haberlo visto en algún escaparate o por algún familiar y otros tal vez no tengan ni idea, pero les voy a contar una pequeña historia que afecta a cientos de miles de frikazos como yo. Existe un juego de mesa de miniaturas llamado “Warhammer 40.000” donde cientos de miles de personas desde hace 40 años, mueven sus muñequitos con cinta métrica sobre mesas y tiran dados simulando batallas ficticias entre alienígenas, humanos y demonios en un supuesto año 40.000. Los jugadores de este juego de miniaturas, cuya edad promedio ha ido subiendo con los años (y ahora rondará los cuarenta) se dejan un dineral en este hobby, comprando sus miniaturas, pintándolas con detalle y llevándolas a tiendas y locales para echarse una partida. Y digo los jugadores, porque como dice un amigo mío profesor de instituto, en “Warhammer 40.000”, a diferencia del resto de juegos de mesa, hay la misma paridad femenina que en la caza del jabalí. La empresa británica que vende estas figuras se llama Games Workshop, cotiza en bolsa en Londres y cada año vende unos 300 millones de euros en miniaturas de plástico, así que poca broma con el frikismo que genera muchos puestos de trabajo. Además, cada año esta empresa produce series de dibujos, revistas y novelas que acompañan a las historias de los personajes que representan las miniaturas. El año que viene darán el salto a la gran pantalla, pues Amazon Prime ha comprado los derechos de esta franquicia por una morterada para sacar una serie protagonizada por el actor Henry Cavill en 2025. Sigue leyendo

Un sitio donde caerse muerto

Carlos Hidalgo

Pedro Sánchez ha declarado repetidamente que esta legislatura estará dedicada a la vivienda. Unas declaraciones muy valientes (en la línea atrevida del Presidente del Gobierno) si tenemos en cuenta que el gobierno tiene una evidente debilidad parlamentaria y que las comunidades autónomas y ayuntamientos tienen mucho que decir en esa materia, pues muchas de las competencias que poseen están relacionadas con la política de vivienda.

Obviamente la vivienda sí que supone un problema, pues las familias o las personas solas que viven de alquiler gastan un porcentaje cada vez mayor en la renta y aquellas personas que tienen hipoteca o que desean contratar una se ven atadas de pies y manos por los altos precios y por unos tipos de interés que hoy en día siguen inexplicablemente altos. Sigue leyendo

Aléjese de la política

Juanjo Cáceres

“¡Aléjese de la política!”, grita una voz que llama mi atención al despedirse: “Lo pasado, pasado está. Céntrese en el presente, en su presente real, el que le afecta de veras”. Sin nada más que añadir nos alejamos uno del otro a nuestros respectivos trabajos. Una ruta conocida que se repite día tras día, con unas vivencias encapsuladas que también se repiten día tras día. Hubo un tiempo que trabajar podía ser para algunos vivir el mundo de fuera y en cambio, ahora, tan solo podemos vivir el mundo de dentro, sea lo que sea lo que haya dentro. Así pensado, se entiende mejor que la política aun tire de nosotros y que lo haga con más fuerza de la que cabría esperar en algunos casos, porque nos acerca a una realidad mayor que nos distrae de nuestra realidad real.

“Deja de escribir lo de Debate Callejero en el tren con el móvil”, dice otra voz desde el fondo de un vagón, pero es que muchas veces esas son las condiciones en que la contribución se desarrolla. Un breve viaje de poco más de veinte minutos, que a veces puede servir para dar forma a un texto legible que deberá ser rematado y otras para dar forma a un texto desechable. Recientemente deseché dos, uno sobre abstencionismos y otro sobre pedros, aunque este último previsiblemente lo dignifique y le haga ver la luz. Ya que he decidido a echar tierra sobre el primero, les obsequio con el párrafo inicial pertrechado, por si les inspira:

“La abstención electoral ha gozado tradicionalmente de muy mala fama, al asociarse a la indiferencia hacia los procesos electorales y los asuntos públicos. No obstante, esa connotación negativa debería revisarse a la luz de los elevados volúmenes de abstencionismo existentes en algunas elecciones y de los equívocos que a veces se han formulado sobre su significado”. Sigue leyendo

Elecciones en Euskadi, un aburrimiento mortal.

Arthur Mulligan

“Un nuevo tiempo”, “acuerdo entre diferentes”, “impediremos el continuismo”, etc. «Os vamos a turrar, a todos, nosotros (la uma de los creyentes) y vosotros (los españoles). Pero os vamos a turrar. Porque somos de aquí aunque gastronomicamente valoramos más las cotidianas morcillas de Burgos que el maigret de canard»

Pero ahora toca elecciones y el 75 % de los votos irán a parar a candidatos bastante desconocidos pero carece de importancia porque se aplicará la famosa ley de los vasos comunicantes ya que a pesar de que divergen en la forma y orientación, su nivel no queda afectado.

Existe una razonable satisfacción intermedia, siempre y cuando no se alteren consensos básicos y sobreentendidos.

Al contrario que en el caso catalán, en Euskadi el nacionalismo vasco a tenor de las encuestas publicadas obtendrá el 75% de los escaños y un 70% de los votos quedando por tanto socialistas y populares en un rango casi marginal gracias, entre otras cosas, a la dejación sucesiva del rigor constitucional. Sigue leyendo

12-M: Repetimos otra vez sin ley electoral propia en Cataluña

Senyor G

Pues dado que en Cataluña volvemos a tener elecciones autonómicas en poco más de un mes y tantos años después seguimos igual me parece que puedo repetir gran parte de la argumentación que ya hice hace más de seis años este mismo blog “La (no) ley electoral (autonómica) catalana”.

Es una lástima que no se haya consolidado la república catalana para ver en su Constitución si seguíamos teniendo una disposición adicional transitoria haciendo referencia al Estatut de 1979, al del 2006 y a la LOREG española con la circunscripción electoral provincial y todo lo que la acompaña.

Me sigue pareciendo que con toda la ola soberanista de estos últimos lustros no hayamos hecho más hincapié en este hecho. No somos capaces de ponernos de acuerdo en Cataluña en una ley electoral propia tantos años después, caso único entre el resto de autonomías de España, como para ponerse de acuerdo en una nueva república o un bonito nuevo principado. Sigue leyendo

Elige tus palabras y selecciona a tus confidentes

Carlos Hidalgo

Hay que ser sumamente cuidadosos a la hora de compartir nuestras opiniones o hechos de nuestra vida. Somos seres sociales y gran parte de la imagen que tenemos de nosotros mismos depende de los demás. Pero también hemos de ser conscientes de que cuando compartimos algo, ese algo deja de estar bajo nuestro control y pasa a estar en manos de los demás, algo que es especialmente evidente con las redes sociales.

Por eso mismo se nos insiste siempre en que hemos de elegir sabiamente qué decimos y ante quien lo decimos. Para no ceder en exceso a los demás el control de nuestras propias vidas y evitar abrir puertas a interferencias e intromisiones indeseadas o inoportunas.

Esto, que podría considerarse como algo de sentido común, es aún más importante para los políticos, pues su actividad es pública, sus opiniones deben ser públicas y su actividad debe de estar sometida al escrutinio de la prensa y de la ciudadanía. Sigue leyendo

La nueva normalidad vasca

Carlos Hidalgo

A quienes ya tenemos una edad se nos sigue haciendo raro ver unas elecciones vascas que no estén sujetas a la tensión del terrorismo. Hace casi 23 años que la banda terrorista reconoció su derrota disfrazada de “cese definitivo” y desde entonces parece a veces que no hubieran existido nunca. Ojalá.

Hay cosas que parecen que no han cambiado, como que el PNV siga en la lehendakaritza, pero otras nos parecen increíbles, como que Bildu, esa mezcla de la izquierda nacionalista que se oponía a ETA y los restos de Batasuna, la que fuera la rama política de los terroristas, esté a un paso de arrebatar el palacio de Ajuria Enea a los jeltzales. Una posibilidad que tiene doble lectura: por un lado, es el triunfo de la democracia española frente a la sinrazón de los etarras. Se les dijo que se podía participar en política sin armas y ahí está la prueba de que así era y ha sido. Por otro, da cierta rabia verlos subir en las encuestas cuando aún tienen en sus filas a personajes francamente despreciables. Pero el caso es que la violencia fracasó, los etarras siguen cumpliendo sus penas y el País Vasco cada vez se parece menos a ese micromundo opresivo que fue mientras existió ETA.

Da un poco de rabia también que el PNV siga siendo esa especie de PRI vasco, del que se da por hecho que ocupe las instituciones y que los partidos que más sacrificio y más vidas han puesto para que el terrorismo cesara, como PP y PSE, estén en mínimos históricos. No olvidemos que ETA se rindió con el PSOE gobernando en Ajuria Enea y en La Moncloa. Y con el apoyo fundamental del PP en el parlamento vasco. Y tras este triunfo de repente parecieron perder fuelle hasta hoy, donde el PSOE se ve como bisagra entre PNV y Bildu y el PP vasco apenas tiene relevancia. Sigue leyendo

Aguas de Marzo

Arthur Mulligan

Con Sánchez no cabe el gradualismo, el matiz, las normas de tráfico de la lengua, la entrevista espontánea ni el debate cultural. Su sola presencia altera todo lo noble, bueno y bello que los siglos hayan podido decantar en el Norte de Italia; sus risotadas siniestras en las Cortes Españolas, son en su aspecto práctico, la bocina náutica alertando del banco de niebla que se aproxima y oculta un desastre, aunque venga envuelto en ese inglés del que presume, un fluido glacial más que le protege.

Pertenece al nuevo prototipo de liderazgo que consiste en saltarse las reglas poniendo a su servicio a petimetres de usar y tirar, cuyo mejor ejemplo acabado es el superministro Bolaños, ridículamente pagado de sí mismo en la interpretación de las conclusiones del Informe de la Comisión de Venecia.

Contrariamente, el proyecto de Ley de Amnistía no encuentra acomodo en nuestra Constitución, violentando la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, por su arbitrariedad e indeterminación, todo lo cual genera inseguridad jurídica, un valor superior del ordenamiento jurídico al Oeste de Putin. Sigue leyendo

Quehaceres

Senyor G

Pues parece que SUMAR se ha constituido o medio constituido. Dicen que ha habido discusión en la voluntad del Errejonismo, de ser ellos Sumar en la Comunidad Autónoma de Madrid, como lo es Comuns en Cataluña. Con la salvedad que Comuns en Catalunya agrupa a todo. Errejón, ese chico simpático que parecía que no estaba por las izquierdas y que tan bien queda dónde lo pongas por todo su bagaje. Y que cosas, que después de ser el mayor acicate, cuando era de Podemos, contra el posible concepto de unidad de las izquierdas con IU, los míos, no hay otros, no sabemos cómo se lo ha hecho para ir con IU en varios sitios. Pero en Madrid lo quiere ser todo, modestia aparte. Modestia suya.

Contra Pablo Iglesias vale todo, incluso las críticas que tendrían que haber sido contra Iñigo Errejón. Pero la vida pública es así. ¡Qué cosas! A mí el 15-M me pilló de rasquis, con simpatía escéptica o con escéptica simpatía. Por un lado, me cogió con paternidad reciente y por otro me sorprendieron algunas cosas que decían algunos. Me molestaba que pudiese considerarse “mejor” haber sido un inocente que nunca se había mojado, o votaba a los de siempre, que haber militado desde hacía años con los que habíamos sido y punto. En la medida de nuestras posibilidades, con nuestros pactos, con la realidad que te dan los votos. Y que algunos matizaran sus biografías. Y tanta novedad, y no el poder aprender del peso y la historia de una organización, con sus aciertos y sus errores. Y sus errores. Y sus gentes. Sigue leyendo