Putin recula… y lo que le queda

LBNL

Habrán visto que Rusia ha anunciado que pasa a concentrarse en la “liberación” del Donbás. Yo también le comenté a un amigo hace años que iba a concentrarme en una compañera de clase dejando de lado mi plan de ligarme a Claudia Schiffer. A la fuerza ahorcan… Putin quería cambiar el gobierno de Ucrania y entronar a algún afín, como su amigo Viktor Medvedchuk, oligarca íntimo al punto que es padrino de uno de sus vástagos. Pero no ha podido tomar Kiev y vista la resistencia ucrania y la incapacidad del ejército ruso, parece que no va a poder tomarla nunca. Si “liberar” el Donbás hubiera sido su objetivo, habría centrado la ofensiva exclusivamente allí, bien en la extensión de su dominio a la totalidad de los oblasts (provincias) de Luhansk y Donetsk, bien en la toma del corredor del sur de Odessa a Donetsk, pasando por Mariupol. Pero hasta esto último también esta en duda porque sus tropas no consiguen cruzar no se qué rio que resulta imprescindible para llegar hasta Odessa. Así que paso de Claudia Schiffer y me centro en lo único que me queda: masacrar Mariupol y las ciudades cercanas.

Algunos piensan que la renuncia de Putin podría ser un primer paso hacia el fin de la guerra. No me lo parece porque Ucrania nunca va a aceptar la soberanía rusa sobre el Donbás y Crimea. Y Occidente tampoco. Así que como mucho alto el fuego, es decir, paramos los combates y las espadas en alto, como las dos Coreas desde los años cincuenta. Pero es que tampoco está claro que vaya a poder tomar la mayor parte del territorio del este de Ucrania. La resistencia ucraniana sufre grandes bajas pero recibe suministros ingentes y las bajas rusas son igual o mayores. Y la población local, eminentemente ruso hablante, se resiste como gato panza arriba a la invasión, incluso en las localidades conquistadas. Sigue leyendo

Algunas cosas a leer estos días sobre Ucrania, las izquierdas y el Westplaining

Lluís Camprubí

Lo primero, para entender los horrores de la guerra, poniendo el foco en Mariupol, es necesario leer la crónica de AP (Associated Press) y también el testimonio vivencial de sus periodistas.

Intentando buscar horizontes de solución y/o al menos de evitar una escalada a confrontación global, siempre es de interés leer los apuntes del Crisis Group y también algunas recomendaciones de Steven Pifer para evitar la confrontación Rusia-OTAN. Es muy sugerente la entrevista (hay transcripción y podcast) a Emma Ashford sobre el análisis del conflicto y por dónde puede transitar su potencial resolución. Además, en concreto, sobre la necesidad de atender la solicitud de enviar armas por parte de los ucranianos para su legítima defensa y resistencia, esta columna de Kristian Herbolzheirmer (Director del ICIP) o se puede escuchar esta reflexión de Ernest Urtasun. Y sobre las derivadas para la política de seguridad y defensa europea, vale la pena esta columna de Joseph H. Weiler y por supuesto empezar a profundizar en el Strategic Compass como guía de la acción exterior y de seguridad de la Unión. Sigue leyendo

España avala que el Sáhara sea una autonomía marroquí

Senyor G

Con este titular en la portada del El Periódico del sábado me enteré yo de semejante cambio de posición de nuestro gobierno y parece que nuestro país. En el interior el titular en la misma línea neutra y aséptica “España respalda en un giro histórico el plan autonomista del Sáhara”, y en este caso los subtítulos “El Gobierno cambia su postura y apoya la propuesta de Marruecos / Sánchez visitará Rabat y la Moncloa subraya que se abre un ‘nueva etapa’ entre ambos países sin acciones unilaterales”.

Uno, militante de IU desde hace muchos años, y fan ya antes, y que sigue recordando como nos trataba la prensa amiga cuando la prensa escrita era algo con muchísimo más poder en el país que ahora. De hecho aún a día de hoy, y de ayer, hay quien hace la misma caricatura de un Anguita intransigente por hablar precisamente de programa y de acuerdos. Son cosas que pasan, el presente y pasado de crisis y precariedad actual quizás tenga que ver mucho con los acuerdos programáticos entre CiU y Felipe, y no con referencias vacías (¿lacanianas?) a modernización, flexibilidad y progresismo. Sigue leyendo

Hablar no es rendirse

Carlos Hidalgo

Que la política española suele estar tensa no es ninguna novedad. La llamada “crispación” lleva presente en la política española desde mediados de los años noventa del siglo pasado, si no antes. Pero esta crispación, basada en el pernicioso principio de que todo vale para lograr el poder, va calando de otras maneras, con argumentos manidos y aparentemente razonables, pero que llevan en sí mismos la semilla de más crispación aún.

Hay uno que no es nuevo, sino que viene desde los tiempos de Franco, en los que la política y la democracia eran una cosa muy fea. Y el poder había que dejárselo a la gente de bien y de buena familia. Y es el argumento de que todo aquel que se mete en política es sospechoso, que es un inútil sin méritos, que no tiene ideales en realidad y que es un aprovechado. Sigue leyendo

El follón del Sahara

LBNL

Gran escándalo en la península por el cambio de posición español sobre el Sahara. En realidad, la carta de marras solo oficializa lo que viene siendo la posición española desde hace años, al menos desde el Gobierno Zapatero. Otra cosa es que no se haya oficializado y, de boquilla, hayamos seguido defendiendo la celebración de un referéndum. Como hacía EE.UU. hasta que Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara a cambio de que Marruecos reconociera a Israel. El Gobierno Sánchez no ha ido tan lejos pero la solución “autonómica” presupone la soberanía.

La izquierda se escandaliza por la traición al pueblo saharaui, la derecha por la ruptura del consenso en política exterior. Pero lo cierto es que el pueblo saharaui estaría mucho mejor bajo una autonomía marroquí, en condiciones, que con otras cuantas décadas enrolados en el corrupto Frente Polisario y/o hacinados en los campos de refugiados de Tinduf, como rehenes de Argelia para usarlos a conveniencia en su enfrentamiento sempiterno con Marruecos. Como también es cierto que la derecha no querría un referéndum de autodeterminación que daría alas al “derecho a decidir” dentro de la península. Una cosa es que los saharauis tengan derecho a vivir en paz y libertad y otra bien distinta que tenga el más mínimo sentido un Estado independiente saharaui sobre un cacho de desierto. Sigue leyendo

Cómo va la guerra

LBNL

Va mal, por supuesto, rematadamente mal, con civiles ucranianos muriendo bombardeados, heridos, padeciendo asedios inhumanos como en Mariupol y huyendo en masa a Europa – ya han llegado dos millones y medio y subiendo… Pero la capacidad de destrucción de la artillería y aviación rusa no esconde el tremendo fracaso militar de su ofensiva. Posiblemente Putin no decidió invadir hasta un par de días antes de hacerlo pero, en todo caso, no se lo comunicó a su Estado mayor hasta el último momento, por lo que sus tropas no estaban a punto. Además, subestimó claramente la voluntad y capacidad de resistencia ucraniana que ha frustrado su pretensión de tomar Kiev rápidamente y sustituir al gobierno democrático ucraniano.

En consecuencia, intensifica la destrucción y el sufrimiento ucraniano pero su invasión progresa muy lentamente al tiempo que el odio de sus supuestos hermanos eslavos aumenta exponencialmente, al punto que ya es imposible su sueño de que Ucrania pase a ser una república satélite como Bielorrusia. Puede ganar batallas, con gran esfuerzo y muchas bajas propias, pero la guerra la ha perdido ya. Por no hablar del efecto devastador sobre la economía rusa de las sanciones masivas que las democracias occidentales le han impuesto a Putin y sus amigotes; el default está a la vuelta de la esquina. Pero no confío en absoluto en que las negociaciones en curso vayan a parar la guerra. Les explicó por qué. Sigue leyendo

Paradojas bélicas

Juanjo Cáceres

Una de las mejores enseñanzas para los que ven la  guerra desde fuera es comprobar cómo, una vez iniciada, destruye certezas y contamina todos los debates. En primera instancia, la guerra hace debatir sobre la guerra, cosa que no sucede en ausencia de ella. También sobre sus efectos colaterales, que no son solo las víctimas civiles y militares o los refugiados, sino, asimismo, sus consecuencias económicas, sociales y sin duda, energéticas, como la cuestión del gas ilustra a la perfección. De todo ello estamos oyendo consideraciones de forma incesante estos días, no sin incurrir en ciertas paradojas y contradicciones aparentes.

Se habla mucho de la guerra y la seguridad. Uno de los primeros logros de la guerra en Ucrania fue suscitar la revisión de la política de seguridad europea. Ello ya ha conducido a los estados miembros a decantarse por elevar el gasto armamentístico y sobre la mesa se sitúa cada vez con más intensidad la necesidad de hacer de la UE un actor militar diferenciado de la OTAN. Se dice que Europa ha de ser más autónoma y más responsable de su propia defensa. Sigue leyendo

Hacia la Federación Europea

Julio Embid

Nunca me he sentido un patriota. No tengo erecciones matutinas cuando veo la bandera española. No siento ningún cosquilleo cuando oigo el chunda chunda tachun tachun, ni me pondría jamás con la banderita en el Paseo de la Castellana de Madrid el Día del Pilar viendo a las tropas desfilar. De hecho, cuando trabajaba en el centro de Madrid, me resultaban muy molestos los ensayos, durante una semana, de los aviones a toda velocidad tan cerca de las casas. Como decía Paco Ibáñez: Cuando la fiesta nacional, yo me quedo en la cama igual. Pero habiendo nacido en Barcelona, hijo de un maño y una castellana, criado en Zaragoza y educado en Madrid sólo puedo ser una cosa, español. Y como español, me limito a querer a mi país de la mejor forma que sé, pagando los impuestos que me corresponden para mantener un estado que lejos de ser modélico es uno de lugares del planeta donde mejor se vive. Sus servicios públicos, su sanidad y su educación sí me hacen sentirme orgulloso del lugar en el que actualmente vivo.

Entiendo que un ejército español es justo y necesario porque sin ejército y sin estado (y policía) viviríamos en Necromunda donde sólo el más fuerte sobrevive. De verdad que siento verdadera lástima de aquellos que necesitan llevar la bandera de España en la mascarilla, en la correa del perro, en el retrovisor del coche, en la funda del móvil y en la solapa de su jersey para recordar el país en el que viven. Les recomendaría comer más espinacas que son muy buenas para la memoria. Sigue leyendo

Objetivo 16. Paz, justicia e instituciones sólidas

Marc Alloza

El 25 de septiembre de 2015, la Humanidad, por medio de Naciones Unidas, se fijó 17 objetivos o metas globales de desarrollo sostenible para 2030: 1. Fin de la pobreza, 2. Hambre cero, Salud y bienestar, 3. Educación de calidad, 4. Igualdad de género,…, 16. Paz, justicia e instituciones sólidas. Son algunos de estos objetivos sobre los que se han planteado una serie de metas consensuadas que involucran a gobiernos, sociedad civil, sector privado y personas individuales. Esta iniciativa trata de dar un paso adelante en la colaboración entre naciones en aras de un bien común.

Pero tal y como indica el informe  El Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020antes de la pandemia de la COVID19, los progresos continuaban siendo desiguales y no estábamos bien encauzados para cumplir con los Objetivos para el año 2030” y que el COVID19 no ha hecho más que agravar la situación. La guerra en Ucrania y la posibilidad de “metástasis” del conflicto a otras zonas a escala nuclear, pone de relieve lo lejos que estamos de satisfacer mínimamente uno de los puntos principales de la agenda 2030 como es el objetivo 16. Paz, justicia e instituciones sólidas. Sigue leyendo

Notas de Guerra

Senyor G

Empecemos si eso por el final o por lo importante. Sigo pensando que no quiero la OTAN y lo que para mí representa, en algún otro artículo lo he dejado claro. No sé si eso me convierte en “izquierda chalada” y no sé si lo de izquierda chalada hay que leerlo como algunos dicen lo de “derechita cobarde”. No he venido hoy a discutir de eso ni a echar en cara ciertos discursos y personal sentando cátedra que he leído por ahí. Igual hay que decirlo, también he leído otras opiniones que he considerado más acertadas. Yo también me equivoco y pensaba que Putin no invadiría Ucrania, y nunca con las dimensiones que lo ha hecho.

Podría venir aquí con un montón de comparaciones sobre situaciones anteriores, y las que vendrán y diferentes raseros. A los ucranianos e incluso a los rusos les dará igual. Ojo, que aplicar la misma ley para todos es fundamental en el liberalismo. Pero no, incluso podría hacer comentarios especialmente quisquillosos sobre UEFA, FIFA y Eurovisión, pero ya digo que no, que ya todo el mundo tiene más o menos claras sus posiciones y las dudas. Sobre todo las dudas. No es fácil orientarse queriendo ser justo y ecuánime y a la vez resolutivo. He ido leyendo aquí y allá y no sabría bien qué mencionar aquí, pero sí que me atrevo – por lo diferente que es lo que dice y por quién lo dice –  a mencionar este artículo de Pepe Beunza. De hecho me he creado una lista en twitter con diferentes y variados perfiles sobre esta guerra y al final uno acaba abrumado con unos y otros. Desde los dos jóvenes comunistas ucranianos secuestrados por grupos de nacionalistas ucranianos o detenidos por el gobierno; hasta una historia de un ucraniano detenido en Italia acusado (injustamente según las fuentes) de matar a un periodista al inicio de esta guerra que fueron las hostilidades en Donbás. Sigue leyendo