El dominó de las criptos

Carlos Hidalgo

Las criptomonedas ya no son lo que eran. Por si hay que recapitular acerca de lo que es una criptomoneda, recapitulemos. Una criptomoneda es una supuesta unidad de intercambio, basada en formar parte de una cadena de códigos cifrados increíblemente seguros. Cada eslabón de esta cadena, por usar una analogía más o menos cruda, es una de esas monedas. Estas monedas no se pueden crear o retirar del sistema, como en el caso de las monedas emitidas por los bancos centrales. Cada criptodivisa tiene un número límite de monedas, aunque se han creado sin llegar a ese límite, por lo que es posible “crear” más poniendo tu ordenador al servicio de esos sistemas de cifrado. Cuando tu ordenador termina de hacer esos increíblemente complejos cálculos (cuya dificultad es mayor cuantas más “monedas” haya en circulación), se supone que tienes una unidad de esas monedas. A este proceso se le denomina “minado” y ha llegado a consumir más energía que toda la Argentina, aparte de provocar una fiebre del “minado” que ha aumentado las emisiones de CO2 y ha ayudado a agravar la crisis de escasez de semiconductores en el mundo.

Cuando un Bitcoin (la criptomoneda más conocida de todas las existentes) se llegó a cotizar a 60.000 euros, muchas personas se lanzaron a crear “granjas” donde hileras de tarjetas gráficas consumían cantidades obscenas de electricidad con el propósito de dar a luz nuevos bitcoins. Sigue leyendo

La (in)competencia digital en las escuelas

David Rodríguez

Hace unos meses, la Conferencia Sectorial de Educación, que agrupa al ministerio y a los gobiernos autonómicos, aprobó la evaluación de la competencia digital de todo el profesorado. Se ha llegado al compromiso con la UE de que al menos un 80% de los docentes serán evaluados antes del curso 2024-2025. La idea tiene como objetivo la mejora de las destrezas digitales de los profesionales educativos, y el aprovechamiento de las mismas para un incremento de la calidad a la hora de impartir la docencia.

Como suele ser habitual por estos lares, el deseo del gobierno y de las autonomías choca de frente con la cruda realidad de muchas escuelas, que carecen de los recursos suficientes para hacer llegar la tecnología digital al conjunto del alumnado. De hecho, en ciertos lugares el uso de estos medios para el ejercicio cotidiano de la docencia tiene una calidad que deja mucho que desear, e incluso algo tan sencillo como mostrar al alumnado un sencillo contenido audiovisual se convierte en una odisea de dimensiones colosales. Sigue leyendo

Lecturas recientes sobre la pandemia, Ucrania, Europa y la crisis del neoliberalismo

Lluís Camprubí

Sobre estas cuatro cuestiones (y algunas de sus intersecciones) he ido apuntando cosas en las últimas columnas. En esta ocasión, para actualizar, me gustaría recomendar algunas lecturas recientes sobre ellas.

Sobre la pandemia, saludar la aparición de un consenso científico internacional sobre cómo acabar con la covid-19 como amenaza para la salud pública.  En este sentido, conviene no olvidar los riesgos de la minimización/normalización/conllevancia de la pandemia, nos recuerda Jessica Wildfire. Así mismo, saludar la aparición en prensa generalista de cada vez más tribunas alertando del riesgo del long covid/covid persistente para la salud pública, como esta de Gorka Orive. En clave actualización científica, importante este estudio que nos alerta del riesgo acumulativo de las reinfecciones para el long covid y la exacerbación de distintas patologías crónicas, así como la evidencia creciente del impacto del long covid en niños y adolescentes, población muchas veces ignorada al respecto. Finalmente, de interés la recopilación de fuentes que hace Adam Tooze para ilustrar la complejidad del reto (sanitario) que tiene por delante China. Sigue leyendo

Tranquilícese, caballero

Carlos Hidalgo

Estos días se ha comentado bastante en las redes un artículo de “The Economist” titulado: “Los españoles son demasiado gruñones con su política”. Y de subtítulo: “La verdad es que las cosas están marchando bastante bien”.

Y es que, a los españoles, como buenos latinos, nos gusta el drama y echar pestes de nuestro país. Pero tenemos más motivos para estar orgullosos de nosotros mismos además de la selección de fútbol o de los tenistas que coloquemos en la clasificación ATP.

España era un país del llamado “Segundo Mundo” a finales de los años 70. La esclerosis institucional y la mediocre economía eran más propias de la Polonia de Jaruselzsky que de un país desarrollado. Durante la transición, los españoles, conscientes de cómo éramos, nos pusimos las pilas e hicimos un esfuerzo de país por poder sentarnos en la mesa de los mayores en Europa. Sigue leyendo

Reformas o barbarie

Juanjo Cáceres

Según datos del Ministerio de Trabajo, en los nueve primeros meses del año se han realizado 5.250.437 contratos indefinidos, lo que representa una variación positiva de 3.792.357 respecto a 2021 o, en cifras relativas, un incremento del 260%. Del mismo modo, los 8.921.567 contratos temporales registrados en el mismo periodo, representan una reducción respecto al ejercicio anterior del 27,65% o, lo que es lo mismo, en casi 3,5 millones de contratos temporales nuevos.

El hecho de que en 2021 se dejasen notar con mucha más fuerza los efectos de la pandemia sobre la contratación o el que la reforma laboral haya convertido en una categoría relevante a los fijos discontinuos, no desdibuja el cambio profundo que ha sufrido la estructura del trabajo en España tras esa reforma, cuyas cifras seguirán impactándonos durante lo que resta de año, dados sus potentes efectos sobre el mercado laboral. Tampoco lo hace el freno a la contratación que se ha observado en el históricamente peor trimestre para el empleo, en la medida en que el paro se ha situado en cifras en porcentajes que oscilan entre un 9 y un 12% inferiores respecto al mismo mes del año 2021. Sigue leyendo

Dogmas de fe

Carlos Hidalgo

Esta semana hemos asistido a un inédito desplome de la libra esterlina al poco de anunciar Liz Truss, Primera Ministra del Reino Unido, su “mini presupuesto”, consistente en una bajada radical de los impuestos. Tan radical, que los presupuestos no han sido considerados viables por los mercados y éstos han apostado en contra de la moneda británica con éxito.

Para empeorar las cosas, se ha sabido que el ministro de Economía británico, Kwasi Kwarteng, tuvo una reunión previa con los mayores poderes financieros de la City, en los que habló de sus planes presupuestarios antes de hacerlos públicos, lo que fue recibido con murmullos de aprobación y exhortaciones a recortar más impuestos aún. En cuanto acabó la reunión, esos mismos banqueros se lanzaron a apostar en contra de su propia moneda y a vender deuda pública británica, empeorando aún más la situación del Reino Unido ante los mercados. Sigue leyendo

La disparatada subida de los tipos de interés

David Rodríguez

El Banco Central Europeo acaba de acordar la mayor subida de tipos de interés de su historia, con el objetivo de contener la inflación, y basando su decisión en las teorías monetaristas que se han demostrado más que fracasadas. Por un lado, los precios no están subiendo por un exceso de dinero en circulación, por lo que un encarecimiento del precio del mismo no tendrá el efecto deseado sobre la inflación. Además, esta medida reducirá el consumo y encarecerá todo tipo de préstamos a empresas y particulares, con el consiguiente efecto recesivo y de mayor concentración de la riqueza en manos del capital especulativo.

Pero las contradicciones en las políticas de los países occidentales son manifiestas cuando se observa que los gobiernos están tratando de incrementar el gasto público con inyecciones multimillonarias de recursos, ya sea a través de los fondos europeos o de los planes acordados por los ejecutivos británico, alemán o estadounidense. Por consiguiente, mientras el BCE intenta contener la demanda, los gobiernos occidentales plantean su expansión, en uno de los mayores disparates de incoherencia económica que podemos haber observado en los últimos tiempos. Sigue leyendo

Diesel gustazo, dieselo

Marc Alloza

¿Qué hubiera pasado si la tecnología híbrida que empezó a fabricarse y venderse notablemente en 1997 hubiera sido adoptada en alguna de sus formas por la mayoría de fabricantes como sucede ahora? ¿Se hubiera desarrollado antes la tecnología para un vehículo puramente eléctrico?

Los automóviles eléctricos arrancaron fuerte en el siglo XIX. A pesar de la dificultad de no haber una red eléctrica muy extendida, a principios del siglo XX en Estados Unidos se habían registrado 33.842 vehículos eléctricos que suponían el 38% de parque automovilístico norteamericano. Del resto de vehículos, el 40% eran a vapor y el 22% restante a gasolina. Ya por los años 20, con las nueva redes de carreteras cambiaron las necesidades de alcance y velocidad de los automóviles. En ese punto, la evolución técnica de los vehículos a gasolina empezó a marcar la diferencia para acabar imponiéndose a los demás. Los motores eléctricos si se consolidaron en trenes, tranvías… Desde los años 50 del siglo pasado el vehículo eléctrico pasó a ser un estándar como carro de golf. En los años 70, las misiones Apolo 15, 16 y 17 dejaron estacionados en la Luna 3 venerables Rovers Lunares precursores de los rovers marcianos Spirit, Opportunity, Curiosity y Perseverance Mars. Estos dos últimos todavía andan por ahí. Eso si, en ambos casos, el sistema de tracción funciona con un pequeño generador nuclear que en el caso del Perseverance pesa unos 45 Kg, alimentado por 4,8 kg de dióxido de plutonio que le proporciona una autonomía de 14 añitos. La fuente no es renovable pero es igual de “verde” según la UE. Sigue leyendo

Nuevo curso, nuevos vientos

LBNL

Espero que hayan tenido, o mejor aún, todavía estén teniendo, un buen verano. Por mi parte no me puedo quejar: sol, playa, familia, tiempo con los niños… en fin, lo típico y sin incidencias graves, lo cual es de agradecer porque cuando uno menos lo espera, surge un problema serio y los planes se van al garete, especialmente si los planes son complejos, que lo eran, pero afortunadamente no fue el caso. Toca ahora, pues, descansar de las vacaciones superando la depre de la vuelta al curro, para la que, al menos yo, no he tenido tiempo porque ha sido casi pasar de cero a cien en nada, incluidos vuelos y noches en hoteles de negocios, todo ello siempre interesante pero también cansado. Y encima, se nos echa encima el otoño con el consabido peligro de recesión a lomos de la inflación galopante y la amenaza del corte total del gas ruso.

Especialmente porque, como se esperaba, Ucrania ha lanzado su contra ofensiva y está consiguiendo resultados aceptables, pagando un alto precio pero infligiendo pérdidas todavía mayores al invasor ruso. También buena noticia es que han ido saliendo los primeros envíos marítimos de grano ucraniano, lo cual ayudará a atemperar la grave carestía del pan en otros lares, señaladamente África, reduciendo también el riesgo de inestabilidad y revueltas de las que los más pobres siempre salen peor librados. Sigue leyendo

Interrogantes y fin de curso

LBNL

Se me ocurren varios de calado. ¿Podrá Ucrania de defenderse con la ayuda occidental e incluso recuperar algunos territorios para obligar a Putin a negociar un armisticio duradero? ¿Serán capaces los bancos centrales y las autoridades económicas de capear el chantaje gasístico ruso y las consiguientes tensiones inflacionistas y amenaza de recesión severa? No tengo duda de que Pedro Sánchez apurará la legislatura pero le quedará algún conejo en la chistera para convencer a la opinión pública de que más vale malo conocido y sobre todo, de que los resultados de “lo conocido” no son tan malos en absoluto? Y finalmente, volverá Debate Callejero a la vuelta del verano más allá de una ronda de despedida de los articulistas habituales?

Ucrania: Hace algunos meses la OTAN autorizó la entrega a Ucrania de armamento nivel OTAN – y el consiguiente entrenamiento – muy superior al ex soviético entregado hasta ahora. Se supone que con las nuevas remesas que ya le están llegando, el ejército ucraniano va a poder poner en dificultades al ruso invasor, incluso recuperando algunas poblaciones estratégicas, señaladamente Jersón. El reciente bombardeo de Odesa el día después de alcanzarse un acuerdo para la salida de grano por dicho puerto ha demostrado – para quién aún tuviera dudas – que Putin no es confiable. Putin solo negociará si le ve las orejas al lobo, es decir, si su cálculo coste/beneficio deja de salirle rentable, especialmente de cara a su opinión pública, a la que no le importan las bajas ucranianas, civiles incluidos, pero sí las rusas, sobre todo si dejan de ser, como hasta ahora, mayoritariamente de reclutas de regiones lejanas. Pero es posible – incluso probable – que la contra ofensiva ucraniana no sea tan exitosa como sería de desear y que Putin siga apostando al desgaste – de Ucrania y Occidente – y a una crisis de suministro energético en la UE y a la victoria de Trump en 2024. Sigue leyendo