Reducir la transmisión del virus debería seguir siendo un objetivo de Salud Pública, y más pensando en #LongCovid

Lluís Camprubí

En mis dos artículos previos he intentado ir situando lo que se sabe y lo que no sobre el Long Covid (Covid Persistente), sobre su definición y sobre el por qué debería tomarse como una preocupación más seria por parte de las autoridades sanitarias. En el primer artículo –después de situar lo que sabemos de incidencias/prevalencias e impacto en la salud- insistí en que si las autoridades sanitarias han decidido traspasar la responsabilidad de evitar la transmisión e infección a la ciudadanía a través de la auto-responsabilidad y el cuidado propio, lo mínimo que deberían hacer es explicar e informar correctamente de los riesgos y explicar el potencial riesgo de LongCovid, para que al menos cada persona pueda tomar sus decisiones de gestión del riesgo debidamente informada. En la segunda columna puse la atención en la necesidad de dejar de considerar la Covid como algo agudo y respiratorio y empezar a considerarlo como una patología potencialmente crónica (o de larga duración), incapacitante y que puede afectar a multitud de órganos y sistemas del cuerpo más allá de lo afectado por una “gripe” (vascular, nervioso,…).

En este tercer artículo me gustaría situar lo nuevo que en este último mes se ha ido conociendo y publicando sobre LongCovid y apuntar alguna idea sobre qué hacer. Sigue leyendo

Héroes y dioses

Julio Embid

El pasado fin de semana fui a ver la nueva película de superhéroes “Thor Love and Thunder” protagonizada por el australiano Chris Hemsworth y dirigida por el neozelandés Taika Waititi. Más allá de que sea la cuarta película de este superhéroe y de que, desde la compra de Marvel Comics por el conglomerado The Walt Disney Company en 2009, se produzcan pelis y series como churros, puedo decir que me gustó.

El argumento, sin contar spoilers, está recogido en las sinopsis y trailers: Un loco extraterrestre llamado Gorr (interpretado fantásticamente por Christian Bale), tras rezar mucho y ver como su hija moría de hambre, decide tras ser ninguneado por los dioses, acabar con ellos planeta por planeta y matarlos a todos con la ayuda de una espada mágica, para que a ningún mortal se le vuelvan a reír los seres todopoderosos e inmortales. Sigue leyendo

¿ERC vendrá a Sumar?

El frente catalán de Yolanda Díaz

Senyor G

No es la primera vez que leo sobre la importancia del círculo de asesores más próximo a la vicepresidenta Yolanda Díaz. Ya hace meses o más recientemente con el pacto tardío en Andalucía para sacar adelante la candidatura de POR Andalucía: Díaz puso a trabajar a sus equipos en Andalucía: Ramón Luque, Rodrigo Amirola y Josep Vendrell, juntos y por separado viajaron durante las últimas semanas varias veces a Andalucía. Se buscaba un acuerdo de unidad.

En varios confidenciales ya se hablaba especialmente del protagonismo de los tres catalanes, políticamente catalanes, con cierta sorpresa por su importancia. Pero ahora que esto de Sumar está en marcha, toma mayor relieve tanto Yolanda Díaz como su equipo en la voluntad de retejer y ampliar el espacio. Tanto es así que el pasado viernes 8 de julio el País titulaba “El frente catalán de Yolanda Díaz” y cabe destacar el currículum vitae explicado de Ramón Luque “histórico comunista catalán a quien Díaz conoció estando ambos en IU;” y “a sus 70 años, es “un histórico comunista de espíritu joven”, como le define un veterano dirigente de la izquierda catalana. “Desde Bandera Roja, ha estado en todas las salsas desde la Transición”: PSUC, PSUC Viu, EUiA. Profesor de Historia y concejal de L’Hospitalet, fue secretario general de Medio Natural con el tripartito y formó parte de la dirección federal de Izquierda Unida”. En el mismo artículo de Clara Blanchar y Àngels Piñol hablan de él como “átomo libre” y se habla de su papel en Alternativa Galega de Esquerda, pero tanto articulistas como el definidor veterano dirigente de la izquierda catalana olvidan en su currículum su papel dentro de Comunistes de Catalunya y de la EUiA desvinculada de IU. E incluso de IC-V claro. Sigue leyendo

Matar a lo que dices proteger

Carlos Hidalgo

Mi teoría sobre el 15M es que fue un movimiento que pedía una cosa y consiguió la contraria. Querían más democracia, más representación, más libertades y más servicios sociales con más redistribución. Y lo que consiguieron fue una mayoría absoluta del PP en la que la crisis económica de 2008 se acabó de gestionar por la vía más dura y sin contemplaciones, destrozando a partes de la población puede que para siempre.

Pues ahora, con las defensas de la “prensa libre” que Pablo Iglesias hace desde su panfletario podcast y su cuenta de Twitter, más bien parece que lo va a triunfar es la censura y echar de la profesión a los periodistas que intentan ser independientes y rigurosos.

Dejemos algo claro. La campaña que cierta prensa y la camarilla de policías corruptos que montó Fernández Díaz contra Pablo Iglesias (entre otros) fue intolerable y asquerosa. Y espero que en el caso “Kitchen” y en todos los asociados a Villarejo se emitan condenas en consecuencia a quienes usaron los recursos del Estado para pretender eliminar con mentiras a sus rivales políticos y quienes les delataban como los corruptos que son. Sigue leyendo

Debería ser obvio pero…

LBNL

Debería ser obvio que el único responsable de la guerra es Putin, de la guerra y de todos los males que está trayendo con ella, incluido el elevado coste de la energía, la escasez de trigo en el tercer mundo y la recesión del próximo otoño. Debería ser igualmente obvio que el gobierno de España, como todos los demás, puede hacer muy poco para contener los graves efectos económicos de la guerra si Putin persiste en su empeño. Y que no es admisible – ni sensato: pan para hoy, hambre para mañana – dejar de ayudar a Ucrania para que obligarla a rendirse y volver así a la normalidad anterior a la invasión, que ni era tal – el coste de la energía ya estaba desatado – ni va a volver jamás, porque Rusia ha dejado de ser un proveedor fiable. Y debería ser obvio, por último, que por muy mejorable que sea la acción del gobierno de España, cualquier alternativa factible – incluida la de un gobierno “popular” con mayoría absoluta – sería mucho peor a la actual. Y aún así no son pocos los que insisten…

Empezando por el principio, no falta quién – también en este blog – ante el desastre de la guerra incide en la crítica a la política exterior imperialista norteamericana, o en la expansión – gradual y voluntaria – de la OTAN hacia el Este en las últimas décadas. Ambas son perfectamente criticables, pero en modo alguno responsables de la guerra, decidida unilateral y exclusivamente por Putin porque consideró que era lo más conveniente a sus intereses, dejando de lado cualquier escrúpulo moral, legal, político o social, como si invadir otro Estado fuera algo potestativo. Sigue leyendo

Iván Redondo y los poderes ocultos

Arthur Mulligan

Este Rasputín incombustible, este asesor que lo ha sido todo en los gobiernos de Sánchez, y no solo de Sánchez, tiene una columna en La Vanguardia con el título genérico de The Situation Room (sala de situación) en la que explica, más que nada, su propia situación.

Cualquier persona sensible puede comprender la desazón y el desgarramiento interior de quien ha sido rechazado por el jefe al que tanto amó y del que tanto recibió, pero en razón de esa sensibilidad, también comprende que fuera de los pasillos del poder, el frío es glacial en la lejanía del foco y solo queda el ataque canino simultáneo de los amigos y enemigos vejados por tanta incomprensión. Sigue leyendo

El falso relato del fin de la pandemia

David Rodríguez

Hace un par de años se decía que las personas saldríamos mejores de la pandemia. Los aplausos al personal sanitario, la aceptación mayoritaria de las medidas preventivas o el sentimiento solidario hacia las personas mayores y más vulnerables suponían expresiones de las que la sociedad podía salir más cohesionada y asumir una serie de valores que iban a transformar la mentalidad colectiva. Por desgracia, dos años después de estos brotes verdes, podemos constatar que nada de esto ha sucedido e incluso se ha retrocedido en la dirección contraria.

Teníamos claro que el uso de las mascarillas en interiores no sólo era una medida de protección individual, sino que tenía un sentido colectivo, consistente en frenar la transmisión comunitaria y evitar que el virus pudiera afectar a los sectores más vulnerables de la sociedad. Incluso en las escuelas buena parte del alumnado asumía que, pese a no temer al covid, el uso de la mascarilla para proteger a sus abuelos. Todo este sentimiento de compromiso social ha desaparecido. Es importante recordar que fue la extrema derecha la primera en manifestarse contra el uso de esta medida preventiva, pero su relato se ha extendido al resto de fuerzas políticas y a los medios de comunicación. La mascarilla ha pasado de ser un elemento solidario a un bozal que atenta contra la libertad individual, y así ha sido asumido por una mayoría de la población que hace unos meses no cuestionaba para nada su utilización. Sigue leyendo

Algo pasa con Boris

 

Carlos Hidalgo

Ayer dimitieron dos ministros del gabinete de Boris Johnson, Primer Ministro del Gobierno de Su Majestad británica. Concretamente los ministros de Sanidad, Sajid Javid y el de Hacienda y Finanzas, Rishi Sunak. ¿Los motivos? Según Sunak, “el pueblo espera, con razón, que el Gobierno se comporte con corrección, seriedad y de manera competente” – y añadió – “puede que esta sea la última vez que esté en un ministerio, pero creo que merece la pena luchar por esos valores y es por ello que dimito”.

Teniendo en cuenta que Boris Johnson llegó a la jefatura de Gobierno el 24 de julio de 2019 y que lo hizo tras una campaña por el Brexit llena de descaradas mentiras, que fue alcalde de Londres igualmente mintiendo y marulleando, que cuando fue periodista le despidieron porque se inventaba las noticias… diría que Sunak y Javid han tardado mucho en darse cuenta. Si además pensamos en que ambos ministros defendieron a Johnson hace menos de un mes de una moción de censura, alegando que era “una imparable máquina de ganar elecciones”, pues uno no tiene claro que los motivos sean tan nobles. O no los que nos están contando. Sigue leyendo

La pregunta olvidada

Juanjo Cáceres

«Te has embrutecido de tal manera, bebiendo vino añejo, desabrochándote después de cenar y durmiendo sobre los bancos desde mediodía, que te has olvidado hasta de preguntar lo que quieres realmente saber” (William Shakespeare. Enrique IV)

Referirse directamente a las cosas entraña a veces dificultades insuperables. Al no hacerlo se le puede llamar autocensura y yo acepto que así sea, porque cualquier palabra puede desencadenar, tras pronunciarse, nuevas realidades y eso es algo que me propongo evitar. Podría desear lo contrario y buscaría entonces palabras mágicas, transformadoras, pero no es el momento, ni el contexto idóneo, ahora que la madeja se desenreda y empieza a mostrar lo que se oculta bajo tanto hilo.

Desde que se contó el último voto de las elecciones andaluzas, los baños de realidad se suceden incesantemente. Un IPC que supera el 10% durante el mes de junio en España, mientras el presidente del Instituto Nacional de Estadística presenta su dimisión, fruto aparentemente del desencuentro entre los que las estadísticas oficiales dicen y lo que el Gobierno preferiría que contasen. Subidas confirmadas de los tipos de interés. Previsiones de recesión derivada del aumento de tipos y de la coyuntura general. También alertas apocalípticas respecto a la disponibilidad de gas el próximo invierno. Naturalmente prosigue de forma persistente la guerra y no hay indicio alguno de que se acerque a su fin. La coyuntura es manifiestamente adversa. Sigue leyendo

Biden, bájate los pantalones

LBNL

La guerra de Ucrania es un horror, para los ucranianos en primer lugar, pero también para el resto del mundo. Porque la inflación está desatada, las previsiones de crecimiento económico post COVID se reducen drásticamente, las dificultades de abastecimiento son patentes – un año de espera para comprar un coche nuevo… – y el hambre es una amenaza concreta en grandes zonas del mundo, tanto por la imposibilidad ucraniana de exportar trigo como por las restricciones a la exportación de fertilizantes rusos y bielorrusos, en parte impuestas por las sanciones, en parte voluntarias. Pero es una falacia pensar que un alto el fuego en Ucrania lo resolvería todo. Una falacia total.

En primer lugar, porque los problemas económicos son preexistentes a la invasión de Putin. Fue el COVID quien estranguló las cadenas de suministro globales y sigue limitando la capacidad exportadora china. Y fue la lucha contra el cambio climático la que hizo subir drásticamente el precio del gas al prescindir del carbón, sustancialmente al hacerlo China, cuyas ciudades se ahogaban por la contaminación. En segundo lugar, porque forzar a Ucrania a pactar con Putin es pan para hoy y hambre para mañana. Putin no es un occidental racional que se rija por nuestros criterios y valores. Me da igual si para él prima más el nacionalismo y la recuperación del imperio ruso o si lo que manda es el mantenimiento del poder y la pasta. Lo que está claro es que ha apostado todo al negro en la ruleta y no tiene vuelta atrás. Lo cual es lo más preocupante porque tiene el arsenal nuclear detrás. Sigue leyendo