La vergüenza

Julio Embid

En septiembre de 2001, Bin Laden y sus terroristas de Al Qaeda robaban dos aviones, los lanzaban contra las Torres Gemelas de Nueva York y cambiaban el paradigma mundial. Para mí, que durante la emisión del atentado de las Torres Gemelas estaba haciendo la maleta, mi paradigma cambiaba también porque al día siguiente me iba a estudiar a Madrid sin haber cumplido los 18 años siquiera, a vivir en una residencia de estudiantes.

En verano con mis padres, nos recorrimos unas cuantas, porque, según su criterio, todavía era demasiado joven para irme a un piso en la capital. Mejor residencia o colegio mayor. Y tras visitar unas cuantas y ver que los precios no eran nada baratos decidimos juntos dos cosas: que no fuera solo masculina (por el miedo a las novatadas) y que no fuera militar (en mi casa se oía a Paco Ibáñez). Terminé en una mixta, en habitación triple, sin baños porque era más barata (600 euros entonces, ahora pasa de 1000 euros en habitación compartida). Como compañeros de cuarto tuve, por un lado, a un castellano orondo hooligan que los fines de semana quedaba para pegarse con hooligans de toda la península en parques y solía llevar algún ojo morado. Por otro lado a un andaluz flacucho que estaba en pijama 24 horas fumando petardos y haciendo como que estudiaba. Obviamente de política hablábamos poco, porque no eran de los míos, no les interesaba y porque apenas teníamos nada en común. Afortunadamente para ellos, gobernaba Aznar con mayoría cómoda, no había un partido de ultraderecha en el Congreso y no estaban rabiosos. Sigue leyendo

Nadie excomulgó al rey emérito todavía

Sergio Patón

La verdad que estaría por hacer un artículo desarrollado como una demostración matemática. Definición, axioma, y sus lemas y teoremas demostrados. Un poco por lo claro que lo veo, y otro por que estas cosas de hoy van de dogmas, y yo de axiomas.

No sería la primera vez que oímos o leemos de la jerarquía de la Iglesia Católica Española, todos hombres, opinando sobre sexo y los valores morales alrededor de ellos. No sólo para su rebaño sino para el resto de manadas que pacemos en otras éticas y visiones del mundo. No les parece bien la masturbación, el sexo fuera del matrimonio, el divorcio, las relaciones homosexuales… Todo esto ha ido evolucionando con el tiempo. Me refiero a su animadversión, el empeño en su oposición, pero sus tesis son claras. Sigue leyendo

Dogmas de fe

Carlos Hidalgo

Esta semana hemos asistido a un inédito desplome de la libra esterlina al poco de anunciar Liz Truss, Primera Ministra del Reino Unido, su “mini presupuesto”, consistente en una bajada radical de los impuestos. Tan radical, que los presupuestos no han sido considerados viables por los mercados y éstos han apostado en contra de la moneda británica con éxito.

Para empeorar las cosas, se ha sabido que el ministro de Economía británico, Kwasi Kwarteng, tuvo una reunión previa con los mayores poderes financieros de la City, en los que habló de sus planes presupuestarios antes de hacerlos públicos, lo que fue recibido con murmullos de aprobación y exhortaciones a recortar más impuestos aún. En cuanto acabó la reunión, esos mismos banqueros se lanzaron a apostar en contra de su propia moneda y a vender deuda pública británica, empeorando aún más la situación del Reino Unido ante los mercados. Sigue leyendo

La suciedad de un pasado oscuro

Arthur Mulligan

«Una de las manzanas preferidas por el diablo para envenenar las peleas entre los humanos son las palabras confusas. Pocas cosas dificultan más la comprensión de los problemas que los términos y discursos con significado distinto, o incluso opuesto, para los individuos o grupos envueltos en ellos.»

Así comienza el interesante libro (Qué hacer con un pasado sucio, Editorial Galaxia Gutenberg, Barcelona 2022, 326 págs.) de José Alvarez Junco, uno de nuestros más prestigiosos historiadores y colaborador habitual del diario El País quien reflexiona sobre el peso de los pasados traumáticos en las sociedades humanas, su posible utilización política y su manipulación al servicio de objetivos actuales.

Cualquier español cultivado, incluidos aquellos que reniegan de tal condición, se ha aproximado a nuestro pasado más convulso para formarse una opinión que de algún modo refrenda, excita o modera sus inclinaciones políticas, dando por hecho que su negación es algo muy improbable. Sigue leyendo

Tirada de dados a la italiana

Juanjo Cáceres

Si todo apunta que las próximas elecciones las puede ganar Feijóo, es muy posible que las próximas elecciones las gane Feijóo. Esta deducción parece robusta un 28 de septiembre de 2022, como también lo era esta otra el pasado día 24 de septiembre: si todo apunta que las próximas elecciones italianas las puede ganar Meloni, es muy posible que las gane Meloni.

No obstante, nos movemos en el terreno de las probabilidades y no seré yo quien asegure que va a ganar Feijoo, aunque Meloni ya lo haya hecho. A la gente le cuesta mucho entender y sobre todo, asimilar, el sentido exacto de la probabilidad y la estadística. Cuántas veces nos hemos visto envueltos en una discusión con gente que asegura que juega siempre a la misma combinación de números en la Primitiva o a los números que más veces aparecen en la combinación ganadora, para reforzar sus posibilidades de éxito. Y cuantas veces hemos sido incapaces de hacerles entender que la serie de resultados que van formando no es más que un ruido blanco, una combinación puramente aleatoria, donde los resultados obtenidos en el futuro son independientes de los obtenidos en el pasado. O cuantas veces no hemos sido capaces de convencerles de la imposibilidad efectiva de ganar un gran premio con el Euromillón, por las ínfimas probabilidades de que recaiga precisamente en el boleto en el que se gastan su dinero (del orden de 1 entre 140 millones). Cosa que, por otra parte, no implica que no le llegue a tocar a alguien: solo que no vas a ser tú, ya que las probabilidades poblacionales y las individuales, son tremendamente distintas. Sigue leyendo

La gente vota ¿mal?

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Europa y parte del mundo contienen la respiración por si Italia tiene a su primer gobierno fascista tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque el recuento aún no ha acabado mientras escribo esto, parece que todos los sondeos indican que Georgia Meloni podría ser la próxima primera ministra de Italia. Todo ello marcado por una enorme abstención, que tal vez indique que los italianos están tan hartos de sus políticos que no les importa en realidad el resultado de hoy.

Italia es de esos países cuyo sistema parlamentario y de asignación de escaños produce permanentes quebraderos de cabeza. Con un parlamento fragmentado por diseño, los gobiernos son tremendamente inestables y es rarísimo que lleguen a durar una legislatura completa. Algo, por cierto, común a otros países como Israel, por ejemplo. Puede que sea esa inestabilidad, que favorece el juego sucio y el cortoplacismo entre partidos, la que ha terminado por colmar la paciencia de la ciudadanía que, tal vez, ha dejado caer los brazos y crean que con la probable elección de Meloni sean los políticos quienes se lleven un susto mayor que ellos mismos. Sigue leyendo

Apuntes sobre el nuevo escenario en Ucrania y la izquierda campista

Lluís Camprubí

Hace ya algunos meses que no escribía sobre Ucrania. Así que, lo primero es, sin duda, celebrar los avances recientes de la contraofensiva ucraniana y la liberación de una porción significativa de su territorio de la ocupación rusa. En los mapas del ISW se puede seguir la evolución, dinámica y en progreso. Ello es debido principalmente a los aciertos de las fuerzas ucranianas (y los fallos de las rusas). Pero también a las armas subministradas y a la colaboración en inteligencia por parte de los países llamados “occidentales”. Este progreso en la liberación de territorio es lo que puede acortar la guerra de forma satisfactoria a la parte agredida.

Es pues un momento en el que la ayuda militar y en inteligencia (y por supuesto económica, humanitaria y financiera) debe aumentarse por parte de los países europeos, para así poder llegar a una paz justa para Ucrania, que sin duda significa la liberación de los territorios ocupados y garantías solventes para que en otro momento más propicio el imperialismo ruso no vuelva a intentar otra guerra de agresión/conquista y de eliminación de su nación. Sigue leyendo

¿Qué opciones tiene?

Carlos Hidalgo

Vladimir Vladimirovich Putin, presidente de la Federación Rusa, llamó ayer a filas a todos los ciudadanos rusos de entre 18 y 65 años con experiencia militar. Esto es alrededor de unos 300.000 hombres. Una gota de agua dentro de los 144 millones de habitantes que tiene Rusia. Pero los suficientes como para que, a ojos de la población, la “operación militar especial” de Ucrania se parezca más a una guerra.

Dicen que precisamente por eso Putin no ha hecho una movilización general, para no alarmar a una población cuyos índices de popularidad controla minuciosamente. El pacto social en la Rusia postsoviética es algo así como “nosotros os dejamos robar y mataros entre oligarcas y vosotros nos dejáis más o menos en paz”. Y una movilización general podría quebrar esa paz social tan duramente conseguida por Putin a base de corrupción, nacionalismo y violencia. Sigue leyendo

Un ejemplo para todos: nacionalización exprés

Senyor G

De un tiempo a esta parte me miro bastante el fútbol sala, es uno de los pocos deportes en los que l’Hospitalet tuvo un equipo en primera, la última temporada antes de fusionar las dos ligas que había en la actual y dejar solo a la Real Federación Española de Fútbol. Por otra parte, es un fútbol muy dinámico, no se puede dar un partido por cerrado hasta que pita el árbitro, y que se puede ver gratis por la televisión. Así que en casa estuvimos atentos a la Eurocopa de selecciones hace ya varios meses, y con colegas reíamos de los chistes sobre ciertas selecciones del Cáucaso o del este que daban al campeonato un aire de campeonato con la Brasil B, la Brasil C, y…

Soy bastante de la diversión con banderas y me gustan estos campeonatos de selecciones junto con sus dinámicas. Eso de que haya una selección española con jugadores que el resto del año juegan unos contra otros y que en estos campeonatos se juntan con un objetivo deportivo común siempre me ha gustado. Cada vez más soy un hombre de otros tiempos, también en esto. Sigue leyendo

La disparatada subida de los tipos de interés

David Rodríguez

El Banco Central Europeo acaba de acordar la mayor subida de tipos de interés de su historia, con el objetivo de contener la inflación, y basando su decisión en las teorías monetaristas que se han demostrado más que fracasadas. Por un lado, los precios no están subiendo por un exceso de dinero en circulación, por lo que un encarecimiento del precio del mismo no tendrá el efecto deseado sobre la inflación. Además, esta medida reducirá el consumo y encarecerá todo tipo de préstamos a empresas y particulares, con el consiguiente efecto recesivo y de mayor concentración de la riqueza en manos del capital especulativo.

Pero las contradicciones en las políticas de los países occidentales son manifiestas cuando se observa que los gobiernos están tratando de incrementar el gasto público con inyecciones multimillonarias de recursos, ya sea a través de los fondos europeos o de los planes acordados por los ejecutivos británico, alemán o estadounidense. Por consiguiente, mientras el BCE intenta contener la demanda, los gobiernos occidentales plantean su expansión, en uno de los mayores disparates de incoherencia económica que podemos haber observado en los últimos tiempos. Sigue leyendo