Marta MarcosÂ
Se mezclan los sentimientos. Tristeza y desolación ante el fin “oficialâ€? de la tregua de eta, y, por tanto, el arrinconamiento del proceso de paz, metido en una caja colocada en el estante más alto del rincón más recóndito del desván de las buenas intenciones fallidas. También, aturdimiento y despiste, como cuando una se pone a ver una pelÃcula ya empezada, porque ha llegado tarde al cine, y pregunta al de al lado, y éste… ¿quién es? CreÃa saber mucho, desde hace tiempo, del problema vasco, es decir, de la lacra del terrorismo, y estar muy puesta al dÃa gracias, sobre todo, a una cierta sobredosis de libros de José MarÃa Calleja. Todos los atentados indignan y entristecen , pero algunos me produjeron una especial impresión, como los asesinatos de Fernando Múgica, Francisco Tomás y Valiente o Ernest Lluch, por poner tres ejemplos. Eso por no mencionar de Hipercor o Vallecas… La lista podrÃa ser casi interminable, y eso, sin hacer referencia a los secuestros. Sigue leyendo