Marta MarcosÂ
Uno de los efectos más perjudiciales de las posiciones inamovibles y un tanto extremas que se tienden a adoptar últimamente en España es que perdemos de vista de qué estamos hablando, en realidad. Muchos recurren, por afán de manipulación, o por pura comodidad, a las soflamas breves, en apariencia muy contundentes, muy vendibles… pero con poca chicha, como dirÃa mi abuela. El poder de la imagen y de la televisión no ayuda mucho: las caracterÃsticas del medio televisivo fomentan claramente esa manÃa de las frases cortas, del lema, de la cantinela, para explicar en cinco segundos lo que requerirÃa de horas de sosegado debate, o de debate a secas. Dos de las palabras que se ven afectadas por ese afán de hacer de cada frase una sentencia que ni las de Buda o Sócrates son paz y libertad. Se han manejado con especial profusión en nuestro paÃs a raÃz del fallido proceso de paz, y aunque ahora las disputas en torno a estos dos términos parecen haber pasado a segundo término ante las serias amenazas terroristas, el debate sigue ahÃ.