Aitor Riveiro
El discurso de investidura del (aún) presidente del Gobierno en funciones que tuvo lugar ayer marcó el inicio oficioso de la segunda legislatura de Zapatero al frente del Ejecutivo. Pese a los intentos desaforados de algunos, en esta ocasión no oiremos aquello de ‘presidente por accidente’ y ‘slogans’ similares que tuvimos que soportar tras la victoria del PSOE en 2004. Cada legislatura es distinta de la anterior, pero la IX lo será por varios motivos. Para empezar, tanto el presidente del Congreso, José Bono, como (previsiblemente) el presidente del Gobierno no lo son (serán) con el respaldo de la mayorÃa absoluta del Parlamento, algo que no habÃa ocurrido con anterioridad. En realidad, ambos hechos no deberÃan tener influencia en el devenir polÃtico los cuatro próximos años, pero ponen el acento en lo atÃpicos que serán.