Miguel ¿qué?

El crítico constructivo

Ese fue el chascarrillo con el que el PP recibió burlonamente al candidato a la Alcaldía de Madrid por el PSOE en las últimas elecciones municipales. Ruiz-Gallardón trató de aprovechar su nombramiento directo por el Presidente del Gobierno para tratar de medirse directamente con este último, pretendiendo puentear a un candidato prácticamente desconocido para la opinión pública y poco rodado en la política callejera que, sin embargo, había aceptado cesar como Secretario de Estado y abordar el reto de enfrentarse a quien había ganado por mayoría absoluta las tres elecciones previas en la misma plaza.

El aparato del PSM no fue mucho más entusiasta, como reveló la rapidez con la que muchos corrieron a exigir la cabeza de Miguel Sebastián como máximo responsable del batacazo electoral del partido en Madrid (y casi también del análogo en Valencia). La absoluta falta de carisma de Simancas y las perennes luchas internas del partido quedaron de lado, como también la responsabilidad de Zapatero al designar a Miguel Sebastián o la del Partido en la decisión de exigir a Ruiz-Gallardón que desmintiera cualquier relación profesional con la Operación Malaya. Lo importante era que Sebastián se fuera raudo, quizás para que todo pudiera seguir igual, con el tradicional reparto de influencia y cargos de oposición equilibrado entre familias. Sebastián aceptó de inmediato y se retiró con el objetivo declarado de facilitar una renovación, que acabó por llevarse por delante a todos los que habían controlado el cotarro durante tanto tiempo.

Desde entonces Miguel ¿qué? se ha dedicado a sus cosas, a dar clases en la universidad y escribir artículos en la prensa escrita además de en algún blog de prestigio. Todo ello sin coche oficial ni escoltas, como cuando dejó su cargo de jefe del servicio de estudios del BBVA allá por 2003 y empezó a colaborar en la preparación de la parte económica del programa electoral del PSOE de las elecciones que, para sorpresa de casi todos, habrían de llevar a Zapatero a la Presidencia del Gobierno por primera vez. Pese a ello, a decir de los medios no aceptó el ofrecimiento de ir en las listas al Congreso de 2004 como tampoco en las de 2008, e incluso algunas fuentes (Público ayer) afirman que declinó la Vicepresidencia económica en 2004.

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