Econcon
El mundo inauguró 2008 con la percepción fundamentada de que nos dirigÃamos, todos de la mano, a un periodo de menor crecimiento, incluso de muy poco crecimiento en algunos sitios, incluso de una posible recesión en Estados Unidos. En general los temores son los mismos: falta de liquidez en los mercados financieros, que no es descabellado suponer haya adquirido ribetes de crisis de confianza (o sea, lo mismo, pero un poquito peor); alta inflación internacional; alto precio de las materias primas, incertidumbre etc. Luego, cada cual tiene su cruz, esto es, cada paÃs carga con una problemática especÃfica a través de la cual se le cuela el lobo de “la crisis†en sus pesadillas. Unos pueden andar preocupados porque una evolución de tipos de interés al alza les fastidie una recuperación económica incipiente, otros por cómo la variación del tipo de cambio de sus monedas haga perder atractivo a sus exportaciones etc.