Aitor Riveiro
La trama (o tramas) de espionaje destapada(s) por el diario El PaÃs en los últimos dÃa presenta dos vertientes muy interesantes. Por un lado, la netamente polÃtica, el fondo de la cuestión y las consecuencias que tiene y tendrá el hecho de que en el partido con más afiliados de España ciertos militantes se estén espiando los unos a los otros.
En la otra cara de la moneda se puede analizar el tratamiento informativo que de la noticia están dando los diferentes medios y que revela, a las claras, quién es quién en el panorama periodÃstico español.
Primero, veamos los hechos. El PaÃs reveló el pasado lunes la existencia de una trama de espionaje que tiene sus raÃces en lo más profundo del Gobierno regional de Madrid y del partido que lo sustenta. El PP vive desde marzo del pasado año una guerra interna por la sucesión de un lÃder, Mariano Rajoy, al que todos dan ya por amortizado y que, hasta ahora, sólo se ha salvado por la impaciencia de los llamados a sucederle.
Según lo publicado por Francisco Mercado en el diario lÃder de España, al menos dos grupos de ex miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se han dedicado en los últimos meses (¿años?) a espiar a los miembros del Gobierno regional presidido por Esperanza Aguirre.