Magallanes
Al ser desterrados del paraÃso, Adán y Eva empezaron a sentir vergüenza de que se vieran sus partes sexuales y como Dios, inconsciente de su futura traición, los habÃa creado sin pelaje ya que el paraÃso tenÃa puesto el termostato en una temperatura agradable, fuera del paraÃso empezaron a sentir mucho frÃo por lo que la hoja de parra no era suficiente vestimenta. Poco a poco, empezaron a rodearse de pieles de animales, ellos y su descendencia. Surgió entonces el problema de cómo distinguir el sexo de otros Cromañones que tenÃan delante, ya que la experiencia demostraba que no saberlo podÃa ocasionar malentendidos desagradables. Asà la vestimenta empezó a diferenciarse según el sexo.
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El sexo fÃsicamente menos fuerte se dio cuenta de que la única manera de conseguir rebajar la superioridad del sexo fÃsicamente más fuerte era vistiéndose de forma más aseada, mejor peinada y de forma que se viera que en vez de tener su pecho cubierto por una barba, lo tenÃa desnudo hasta donde se sitúan unos abultamientos que atraÃan mucho a los del sexo fuerte y más si se mantenÃan tapados aunque tampoco demasiado. Surgió asà el escote. Â