Padre de familia
Â
Cuando lean estas lÃneas, estaré dándome una vuelta por Israel, tras los pasos del Ministro Moratinos y del Enviado Especial del Presidente Obama, George Mitchell, para tratar de valorar in situ, de primera mano, la situación tras la reciente formación del Gobierno liderado por Netanyahu con Lieberman como Ministro de Asuntos Exteriores.
Â
La ortodoxia indica que las perspectivas para la paz en la región no pueden ser peores. Netanyahu no llego a ganar las elecciones (se quedó a un escaño del Kadima de Livni) pero la derecha sà lo hizo cosechando una amplia mayorÃa entre el Likud, la derecha extrema rusófila y los partidos ultraortodoxos, que todos juntos forman el nuevo Gobierno. La entrada en el mismo de Ehud Barak y su cada vez más escuálido Partido Laborista no es tampoco un signo esperanzador. Fue Barak quien, como Primer Ministro, no supo aprovechar la mejor oportunidad de alcanzar la paz con los palestinos y sirios en los últimos años noventa y fue también él, como Ministro de Defensa, quién lideró la reciente ofensiva israelà en Gaza.
Â