Humberto Chao (desde Washington, D.C.)
Por mucho que nos alegre que Usama Bin Laden haya sido por fin atrapado, la manera en que ha sido eliminado y enterrado abre muchos interrogantes. Que no estuviera armado o que ni él ni sus compañeros hayan disparado contra el equipo de operaciones especiales no puede servir de base para culparlo: estaban operando en circunstancias de la mayor incertidumbre, gran peligrosidad y con poquÃsimo tiempo para concluir una operación tan arriesgada. HabrÃa sido imposible considerar la alternativa de capturarlo vivo si se rendÃa cuando corrÃa tanta prisa para culminar la operación y evitar la resistencia armada y violenta que el equipo esperaba.