Millán Gómez
Al fin, hubo fumata blanca. La Sala Segunda del Tribunal Constitucional revocó la decisión tomada el pasado martes por el Tribunal Supremo y, por seis votos afirmativos frente a cinco negativos, permitirá a Bildu (reunirse en euskera) presentarse a las elecciones municipales y forales del próximo 22 de mayo. La decisión se conoció a la hora que comenzaba oficialmente una campaña electoral que en la práctica ha comenzado mucho antes. Sentencia significativa con muchas lecturas, la mayorÃa de ellas positivas.
La coalición Bildu, integrada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba (escisión de Ezker Batua) e independientes de la izquierda abertzale, ha conseguido salvar los escollos legales y, según el Poder Judicial, podrá presentarse como cualquier otro partido democrático. Esto supone un avance significativo en el problema del terrorismo etarra pues significa que su vertiente polÃtica ha madurado lo suficiente como para que, a ojos de quienes aplican la ley, pueden competir de igual a igual con otros ciudadanos que defienden sus ideas en las instituciones democráticas. Han cumplido las reglas. Era lo que le pedÃamos y ha sido lo que han hecho.