José D. Roselló
El que fuera uno de los debates estrella cuando la economÃa crecÃa desaforada ha pasado a un modesto tercer o cuarto plano en estos años que llevamos de crisis.
Con cierta nostalgia se echan de menos aquellas elaboradas discusiones de bar sobre si la vivienda no bajaba nunca, sobre si la culpa la tenÃa la escasez de suelo, de si los bancos o de si las deducciones. Sobre si era el dinero negro, blanco o gris. Sobre como de sostenible era esa senda de precios y de si habÃa o no un exceso artificial del precio.
¡Qué tiempos aquellos en los que los “amigos que sabÃan de economÃa†hacÃan horas extra de consulta y confesión sobre las entretelas del asunto!