Lobisón
 El desaparecido Rafael del Aguila llamaba ‘pensamiento impecable’ al de quienes dan tanta importancia a la coherencia con los principios que se desentienden de las consecuencias de sus decisiones, por graves que puedan ser. Y Chesterton, en una de esas frases que le dieron el tÃtulo de maestro de la paradoja, sostenÃa que la locura no era más que la coherencia llevada al extremo.
A lo largo de las dos semanas pasadas hemos tenido bastantes muestras de una coherencia llevada más allá de lo deseable. Las más recientes han sido los apasionados debates sobre la designación del candidato del PSOE a las próximas elecciones generales, y lo que creo que revelan es la dificultad para superar la propia perspectiva y tomar debidamente en cuenta la perspectiva en que se mueven los demás.Â