José S. Martínez
El debate educativo está tan viciado en España que se ha creado una espiral de silencio en la cual es difícil matizar cualquier argumento, debido al dominio de los discursos apocalípticos. En este blog he tenido varias oportunidades de contribuir a que el debate sea más sensato; permítanme que en esta ocasión me detenga en una de nuestras virtudes, bastante mal interpretada.
Esta virtud es la siguiente: nuestro sistema educativo es más igualitario que el de otros países de nuestro entorno, y lo es tanto desde el punto de vista del rendimiento educativo como desde la proporción de personas de clases populares que llegan a la universidad. En esta ocasión me centraré en lo que relacionado con el rendimiento educativo. Según las pruebas de competencias del informe PISA de la OCDE, los resultados educativos en España son más parecidos entre los distintos alumnos que en otros países. Los más indocumentados del lugar se apresuran a sacar el espantajo de la LOGSE y afirman que esto se debe a la igualación por abajo. No es cierto. Basta con comprobar el porcentaje de alumnado de bajo nivel. PISA muestra que la proporción de alumnado español de baja competencia en comprensión lectora (uno de cada cinco) es similar a la de paÃses como Reino Unido, Alemania o Francia.