José D. Roselló
Las ciencias sociales tienen el loable propósito o vicio irredento de tratar de definir y medir (por ciencia) aquello que observamos en el entorno humano que nos rodea (por social). Cómo renunciar pues, en lÃnea con la más rancia a dejar indemnes de medición, a los “indignados†y el incipiente movimiento social que conforman. Movimientos de este tipo se han desarrollado y están gestándose a lo largo y ancho de la geografÃa continental, nacidos de la irritación contra las polÃticas llevadas a cabo por los poderes públicos y también contra una situación originada en no pocas causas objetivas.