Aitor Riveiro
Salvo sorpresa de última hora, el Partido Popular gobernará Extremadura por primera vez desde su nacimiento como Comunidad Autónoma tras ganar las elecciones del pasado 22 de mayo. Solo podrÃa impedirlo un pacto entre el PSOE y la coalición IU-V-SIEX. El caso de Extremadura no es el único: hasta medio centenar de ayuntamientos serán gobernados por el PP ante la falta de acuerdo entre fuerzas supuestamente complementarias. Lo que parecÃa tarea sencilla la noche de los comicios se ha convertido en un imposible que muestra, una vez más, cuáles son las carencias de la partitocracia en la que se ha convertido nuestro sistema democrático.
Para el PSOE la cuestión es bien sencilla y desde que se atisbaron los primeros problemas tras el 22-M sus militantes y dirigentes viven en la permanente indignación. Izquierda Unida debe, en su opinión, darle el Gobierno al PSOE allá donde puedan arrebatárselo al PP. En cualquier circunstancia. Sin pensar. Solo por quitárselo al supuesto enemigo común.