José D. Roselló
En un artículo anterior se comentaban algunas cosas sobre cómo las exportaciones matizaban algunas ideas preconcebidas que podemos albergar sobre cuán influyentes, o competitivos, son algunos determinados países, o áreas económicas del mundo. El hecho de que dicho artículo se refiriese a exportaciones de mercancías y no incluyese datos de exportaciones de servicios levantó ciertas suspicacias, fundamentalmente en el terreno de que su omisión podría alterar de forma relevante las conclusiones del mencionado artículo. Merece la pena, pues, echar una ojeada a lo que ocurre cuando analizamos las exportaciones de servicios en lugar de las de bienes.
