Barañain
Todavía coleaba la tramposa ocurrencia de Artur Mas sobre la pregunta a formular a los ciudadanos catalanes (“¿Quiere Vd. que Cataluña sea un nuevo estado de la UE?”) cuando leemos los términos del acuerdo -el texto de un escueto folio-, al que han llegado el primer ministro británico Cameron y el presidente escocés Salmond para que el parlamento regional de Escocia organice un referéndum vinculante sobre la independencia de esa nación que junto con Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte componen el Reino Unido. La única pregunta en el plebiscito escocés será, según el acuerdo alcanzado, inequívoca: si se está o no a favor de que Escocia abandone el Reino Unido.