Marea baja

Lobisón 

Ya conocemos la frase: cuando baja el agua se puede ver quién nadaba desnudo. Esto vale para ese gran amigo del liberalismo económico, Díaz Ferrán, pero también para el pequeño escándalo de Amy Martin. Aunque haya sido una gestión opaca lo que ha llevado al cese del director de la Fundación Ideas, el origen del problema es que con marea alta parecía posible pagar cifras absurdas a una columnista desconocida. Y que quienes se han quedado en seco al bajar el agua han señalado el hecho como un ejemplo escandaloso de mala gestión, por motivos personales o familiares. Es notable que en las informaciones al respecto se dice normalmente que esos pagos se habían suspendido en 2012 por dudas sobre la autora, cuando es mucho más lógico pensar que la verdadera causa fue que se había acabado el dinero.

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