LBNL
Estos días han abundado las críticas contra la Unión Europea, el Banco Central Europeo, la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y, sobre todo, la Canciller Merkel y su Ministro de Economía, Wolfgang Schauble, a propósito de la gestión de la crisis financiera de Chipre. Es obvio que la solución pactada hace casi diez días no funcionó y ha reactivado el escenario de ruptura de la Eurozona. Es evidente también que el pacto alcanzado in extremis anoche en Bruselas es mejor, o menos malo, que el primer y fallido acuerdo. Así que, sí, todos los actores citados podrían y deberían habernos ahorrado las tensiones acordando una solución mejor desde el principio.