José D. Roselló
Fue en julio de 2007 cuando el colapso del mercado sub-prime norteamericano dio el pistoletazo de salida a la ya más larga crisis económica que ha vivido la economía moderna. Nos acercamos al sexto año y aún se observan más razones para pensar que todo va a continuar así a medio plazo que para apuntar un cambio de tendencia. No es pesimismo, es una conclusión generalmente compartida.
Es hora de asumir responsabilidades. Para variar en este caso dejemos un rato a los políticos, y miremos un poco más de cerca a la profesión sin duda más influyente en gran parte de lo que se ha hecho, se hace y se propone hacer con el futuro de millones de personas: los economistas.