Carlos Hidalgo
Vais a perdonarme que no hable de la actualidad política española esta vez y es porque la semana pasada, The Economist, publicación de referencia internacional, publicó un reportaje acerca del lento crecimiento de las economías latinoamericanas con el siguiente título: “Una tierra de trabajadores inútiles: ¿Por qué los trabajadores latinoamericanos son tan increíblemente improductivos?”.
Las protestas no se hicieron esperar y en el semanario, lejos de pedir disculpas, se limitaron a cambiar “una tierra de trabajadores inútiles” por “una tierra de trabajadores frustrados”. Y se añadió una nota del editor en la que se especificaba que no era tanto una crítica a los trabajadores, sino a la falta de oportunidades educativas, al desgobierno, etc. Pero el mal ya está hecho.
La prensa económica de referencia ya ha hecho comentarios igual de dañinos en otras ocasiones y no son nada baladíes, porque a la prensa salmón la suele leer precisamente quien la tiene que leer. Y esos prejuicios no sólo condicionan a los agentes económicos, sino que pueden tener consecuencias muy serias. Sigue leyendo