Senyor G
El fútbol no es política, por lo menos en España, por eso uno de sus principales torneos nacionales y más antiguos se llama Copa del Rey a día de hoy. El presidente del Real Madrid pasó por la UCD y se embarcó en la Operación Roca (creación de un referente para España de Convergencia), Joan Laporta, presidente del Barça, entre otras cosas del estilo fue uno de los impulsores y concejal de Solidaritat Catalana per la Independència y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (de España y Andorra) pasó por Fuerza Nueva.
Pero bueno como el fútbol tampoco es negocio, a pesar de tan extremados y opuestos orígenes, en su reciente toma de posesión en el FCB Laporta saludó a “el amigo Tebas”. Era más fácil de imaginar con un presidente como Joan Gaspart que valoró ser número 1 a la Generalitat de Catalunya por Alianza Popular, todavía no Partido Popular, que de uno como Joan Laporta.
En una entrevista de 2016 en el Mundo que soy incapaz de encontrar, Tebas se vanagloriaba de su pasado en Fuerza Nueva: “En la mayoría de los temas, sigo pensando igual que cuando era de Fuerza Nueva.” Los lectores de Debate Callejero tendrán más que claro qué era Fuerza Nueva, pero Tebas en esa entrevista usaba la retórica confusa que usa también VOX:
Sigue pensando lo mismo por lo que se hizo de Fuerza Nueva, pero no es de extrema derecha. Luego sigue con la unidad de España y contra el aborto.
Pero aquí que seguimos de alguna forma la política, tanto la pasada como la futura y a ratos la presente, habremos recibido alguna noticia sobre el reconocimiento por parte del gobierno de las víctimas del terrorismo de extrema derecha e incluso de las fuerzas de seguridad durante la transición. Unos grupos algo porosos entre ellos, por cierto, en esos momentos y no sabemos si en el futuro.
En la misma noticia de RTVE, entre las 63 víctimas reconocidas encontramos a “la estudiante y militante del Partido Socialista de los Trabajadores Yolanda González, asesinada el 1 de febrero de 1980 en Madrid por miembros de Fuerza Nueva”. Asesinada por miembros de FN, una estudiante de izquierdas. No dudo que Tebas tenga la imagen que tiene de su paso por Fuerza Nueva, pero estas acciones deberían completar su imagen, en un caso que no fue aislado. Desde la vinculación de los pistoleros de los atentados de Atocha con algunos de sus militantes a palizas propinadas a izquierdistas y demócratas. Uno de los que se escapó por poco de una de estas palizas, según nos contó, acabó de asesor de la delegada del gobierno en Catalunya cuando Aznar era presidente del gobierno. No eran casos aislados.
¿Tiene derecho Tebas a reivindicarse de FN? ¿Se puede reivindicar en nuestra democracia organizaciones que luchaban incluso con métodos violentos contra la democracia? ¿Puede ser amigo Tebas de Laporta?