Te lo dijeron Susana

Carlos Hidalgo

Pasó lo que tenía que pasar. Susana Díaz fue a las primarias sobreestimando sus fuerzas y perdió. No hablo de 2017, hablo del domingo pasado, cuando la todavía secretaria general de los socialistas andaluces se presentó para renovar su candidatura a la presidencia de la Junta de Andalucía y perdió frente al alcalde de Sevilla, Juan Espadas.

No será porque no se lo hubieran advertido. Después de querer colocar a Pedro Sánchez como líder interino para frenar a Eduardo Madina, después de forzar la dimisión de Sánchez con una maniobra de aparato que partió en dos al PSOE y lo sumió en su crisis más grande desde la democracia, después de hacer una mala campaña para ser la secretaria general y perder humillantemente frente a Sánchez, después de una campaña aún peor para la Junta de Andalucía, donde perdió frente a un anodino Moreno Bonilla, Susana Díaz aún estaba convencida de su infalibilidad y de la de los miembros más obtusos e incompetentes de su equipo. Sigue leyendo

El paro y el orgullo del Gobernador

Carlos Hidalgo

El Banco de España no nos sorprendió ayer con un informe en el que dicen que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) pudo provocar que se creasen entre 0,6% y 1,1% menos empleos. Este informe es más por orgullo del Gobernador, Pablo Hernández de Cos, que por responder a una inquietud del mercado. Hernández de Cos ya previó, de manera muy ortodoxa en una conferencia, que si subían los salarios se crearía menos empleo. Los datos iniciales le desmintieron y se ve que el Gobernador ha ido acumulando más datos para que la no creación de entre 0,6% y 1,1% puestos de trabajo ayudasen a restañar su orgullo.

Pero el caso es que ojalá el orgullo del Gobernador le hiciera mirar en otras direcciones. En sus informes anuales sobre las horas extra impagadas, el sindicato Comisiones Obreras estimaba que se dejaba de emplear a 156.000 personas por esas horas de trabajo que, ni se pagan, ni cotizan, ni terminan siendo especialmente productivas. Sigue leyendo

Indultos o factura de la luz

Carlos Hidalgo

Me preguntaba estos días una persona próxima al presidente del Gobierno qué me parecen los indultos. Y el caso es que respondí sin dudarlo mucho. Mi respuesta fue una cosa estándar, del estilo de lo que ha dicho Iñaki Gabilondo: que el Gobierno podría hacerlo pero que el independentismo parecía poco dispuesto a dar nada a cambio y seguiría siendo poco de fiar en las votaciones en el Congreso y en su gobierno de la Generalitat.

Luego me quedé pensando un buen rato y llamé a esta persona de nuevo. Con una matización. Y es que en las conversaciones a mi alrededor hoy no se hablaba de los indultos, se hablaba de la confusa reforma de la factura eléctrica y del temor a no poder pagar los recibos. Sigue leyendo

Tocar fondo

Carlos Hidalgo

España parece tener al alcance de la mano la salida de la pandemia. La vacunación avanza a buen ritmo y si no nos pasa como a los estadounidenses, que ahora tienen problemas para convencer a un tercio de la población para que se vacune, es posible que para otoño estemos en cifras de inmunidad de grupo.

Los fondos europeos para la reconstrucción están casi listos para ser usados y la economía está esperando las circunstancias adecuadas para pegar un bote hacia arriba. Todo está listo para que salgamos del hoyo. Sin embargo, nuestros políticos se están preocupando ahora por el posible indulto a los presos del “procés”, por la situación de Ceuta y por un Gobierno catalán que ha nacido ya regañando. Sigue leyendo

Ardores guerreros

Carlos Hidalgo

Escribo mientras Santiago Abascal presume de estar ya en Ceuta, donde el líder de Vox, seguramente, haga una de sus representaciones marciales y se intente disfrazar de algo que nunca ha sido: un militar.

El vecino Reino de Marruecos tiene algunos problemas internos. Aparte de la pobreza y la desigualdad que lo atenazan desde hace demasiado tiempo, Marruecos también se enfrenta a una crisis económica y sanitaria, como el resto del mundo. Esto ha elevado la tensión en el reino alauita, con tímidas manifestaciones contra la corrupción que han sido enérgicamente reprimidas. Sigue leyendo

Vuelven el drama y la acción al PSOE

Carlos Hidalgo

Tras el desastroso resultado de las elecciones madrileñas para el PSOE-M, la federación más disfuncional de los socialistas vuelve a estar en proceso de reinventarse y, posiblemente, empeorar. Y a la vez, se abre el melón de las primarias en Andalucía, donde puede que Pedro termine de consumar su duelo contra Susana Díaz o ésta resista como líder del cada vez más marchito PSOE andaluz.

En el caso de Madrid, como suele ser lo habitual, el panorama es entre desastroso y desolador. El primer impulso del que fuera secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, fue no tomar ninguna decisión. De hecho, antes de la reunión de la ejecutiva regional, se filtraron a la prensa las conclusiones de ésta. Y es que desde que Franco era secretario general, las ejecutivas no sometían sus decisiones a votación sino que simplemente se discutían por encima, pero todas las decisiones se daban ya por tomadas. Sigue leyendo

Reflexiones compartidas

Carlos Hidalgo

Hoy en Madrid es la famosa jornada de reflexión, en la que se supone que se ha calmado el ruido y la furia de la campaña y debemos sopesar los pros y los contras de las diferentes candidaturas. Y hacer balance de lo que se lleva de legislatura y expresar qué queremos para el futuro.

Una de mis reflexiones es la preocupación porque la tensión política no deja de subir. Entre otras cosas porque la mentira campa tan descaradamente por los discursos, las actitudes y las atribuciones de intenciones, que hay votantes que odian personalmente a otros candidatos porque creen cosas que, como poco, son peregrinas y que, por lo general, son grotescas. Y he de decir que esto es especialmente evidente en el caso de Pablo Iglesias. Sigue leyendo

Echar horas

Carlos Hidalgo

En mi breve pero feliz etapa en El País Negocios, me dejaron escribir sobre un tema que nunca me ha dejado de llamar la atención. Los llamados “precarios de cuello blanco”. Los chicos y chicas que, recién licenciados, son carne de cañón de las grandes auditoras, los grandes bufetes y en general cualquier empresa que se precia de su influencia. Ya sabéis, esas empresas que lo mismo te hacen la investigación “forensic” del BBVA para ver si Villarejo espió para ellos (sí), te deciden si Bankia debió salir a Bolsa (dijeron que sí, pero era que no), que te redactan los proyectos para conseguir fondos europeos.

El caso es que parece que mucho de ese prestigioso trabajo se cimienta en jornadas de 80 horas semanales y en sueldos de 24.000 euros anuales a “juniors”. Permitiréis que no me sienta muy tranquilo al saber si el que una empresa haga un ERE o no, o si nos van a llegar 1.000 millones de Bruselas depende del trabajo de un veinteañero que ha dormido tres horas en tres días y que se alimenta a base de cafeína y sándwiches de máquina. Sigue leyendo

Alcanzar el tren

Carlos Hidalgo

Mientras siguen las salidas de tono en la política madrileña, entre una IDA llamando despreciativamente “subvencionados” a las personas de las colas del hambre y un Vox, que hace carteles electorales que copian a los del partido Nazi de hace un siglo y la Superliga, resulta que hay otras ruedas girando.

Una de ellas es de la economía. Resulta que el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pese a ser considerado por todo el mundo como un miembro gris del sistema político de Washington, está haciendo varios movimientos un tanto revolucionarios. El primero es el de impulsar los gigantescos planes de estímulo de la economía, a un nivel incluso mayor que los que se pusieron en marcha durante la crisis -también de hace casi un siglo- de 1929. Saltándose las tradicionales recetas monetaristas, Biden apuesta por una fuerte inyección de dinero público en la economía. Y no solo a los bancos y grandes empresas, sino con ambiciosos programas de mejora de las infraestructuras, ayudas directas a la ciudadanía y un impulso muy decidido a las energías renovables. Para ello cuenta con la ayuda a regañadientes del Partido Republicano, que ahora no quiere quedar como el partido que se niega a dar ayudas a un sector económico muy magullado por la pandemia. Sigue leyendo

Ada Colau deja Twitter

Carlos Hidalgo

Las redes sociales son un microcosmos donde la gente que participa en ellas siente que el mundo entero se concentra en ese entorno. Desde los grupos de noticias de la olvidada Usenet, los usuarios y usuarias sienten que hablan para el mundo entero y que lo que se hace y se dice en esos foros tiene más importancia de lo que la triste realidad refleja. Twitter no es una excepción, claro. En el caso de Twitter es porque los periodistas y políticos nos aferramos a esa red social, del mismo modo que nos enganchábamos en tiempos al lector de teletipos. Las noticias fluyen como agua en un manantial, pero en el caso de Twitter, mezcladas con opiniones, mentiras descaradas, chistes, memes e imágenes animadas.

Ahora, Ada Colau, que se preciaba de ser una de las políticas que mejor se movían en estos entornos, dice que abandona Twitter, lo cual demuestra que en realidad no entiende a esa red social tanto como ella misma pensaba. Sigue leyendo