Pandemia en transición

Juanjo Cáceres

A punto de cumplir un año del inicio del confinamiento, parece mucho mayor el tiempo transcurrido desde entonces. Lo recordaba el lunes, con motivo del 8M. Las actividades del 8 de marzo de 2020 se desarrollaron sin apenas percepción por parte de gran parte de la población de que un grave riesgo sanitario se cernía sobre nosotros y unos días más tarde todos nos veíamos confinados en nuestros domicilios, con los hospitales llenos y con la movilidad muy reducida. Lo que vino después, como se dice habitualmente, es historia, una historia atravesada por varios traumas de los que no hemos siquiera empezado a recuperarnos.

Un año después de todo aquello hemos comprobado las elevadas capacidades científicas y técnicas alcanzadas por la humanidad, que en un tiempo récord ha puesto sobre la mesa diferentes vacunas, ha empezado a producirlas y avanza, no sin dificultades, en un proceso de inmunización masiva. No son pocos los que lamentan los retrasos o el incumplimiento de unos calendarios de vacunación demasiado optimistas, sin tener en cuenta que nuestra capacidad de innovación científica no va acompañada de una misma capacidad de ejecución productiva. tras décadas de expansión de los servicios y de encogimiento de los sectores industriales. No obstante, la velocidad está siendo realmente de crucero y los que todavía exigen más y más, creo que no son del todo conscientes de hasta que punto han brillado realmente nuestras capacidades de innovación para dar con una respuesta inmunológica a la Covid-19. Sigue leyendo

90 años después

Juanjo Cáceres

El 12 de abril de 1931, Francesc Macià, acompañado de Lluis Companys, proclamaba la República Catalana. Esa proclamación pronto dejaría paso a la constitución de un Govern provisional de la Generalitat, que una vez aprobado el Estatut de Núria, sería elegido democráticamente en las elecciones catalanas del 20 de noviembre de 1932. Tanto Macià como Companys serían presidentes en el periodo republicano, ambos como miembros de Esquerra Republicana de Catalunya. Un partido que 90 años después se dispone a asumir de nuevo la presidencia de la Generalitat y que incluso podría llegar a hacerlo con motivo del 90 aniversario de aquella proclamación, ya que hay dos meses de margen desde la finalización de las elecciones para proceder a la investidura del nuevo presidente.

En un territorio donde los símbolos son importantes, no parece una cuestión menor que Pere Aragonès pueda erigirse en sucesor de Macià y Companys, ni que pueda reclamarse heredero del gobierno republicano. Creo que a pesar de lo ajustada de su victoria ante Junts, para la que ha hecho falta la competencia electoral del PDECAT sobre Laura Borràs, de la victoria de Salvador Illa, y de la fragmentación parlamentaria (ninguna fuerza dispone siquiera del 50% de los votos necesarios para establecer una mayoría absoluta), la ansiada recuperación de la presidencia por parte de ERC es un significativo logro político. Sigue leyendo

Por un 15 de febrero sin extrema derecha, ¡votemos!

Juanjo Cáceres

Finalmente celebraremos elecciones el próximo 14 de febrero. Las vicisitudes relacionadas con su convocatoria las comentamos en un texto anterior. Hoy ya podemos hacer todo tipo de predicciones sobre cómo será Catalunya el día 15 o poner en marcha una labor evangelizadora que permita atraer el voto a nuestra fuerza política preferida, si es que la avalancha de deserciones de las mesas electorales no impide, por causa de fuerza mayor, el desarrollo de los comicios.

Pero personalmente me obsesiona más la llegada al Parlament de la extrema derecha. Ya está presente en otros hemiciclos, en particular en el Congreso de los Diputados. Estamos desde hace tiempo en un ciclo en que la extrema derecha es una realidad electoral con capacidad de obtener representación, pero ese ciclo aún no lo había atravesado Catalunya. Ahora, presumiblemente, sí que lo hará y aquí no valen simplificaciones que aludan a la presencia ya en el Parlament de otros partidos de derechas, porque lo cierto es que Vox juega en otra liga. Vox pretende destruir los consensos básicos sobre los que se asienta la democracia y el Estado de derecho. Es una fuerza que apuesta por dar marcha atrás al reloj de la historia y a los avances en derechos individuales. Que no tiene reparo alguno en mentir descaradamente siempre que lo considera conveniente y en promover el miedo y el odio. Ha habido en el Parlament políticos que han hecho discursos de extrema derecha, pero nunca antes una estructura política de extrema derecha, que es ni más ni menos que la tercera fuerza en el Congreso, había estado a punto de irrumpir en la cámara catalana. Sigue leyendo

Pandemia democrática en Cataluña

Juanjo Cáceres

Los efectos de la pandemia son múltiples y variados. Tienen consecuencias sobre la salud y de la misma se derivan consecuencias sociales y económicas, pero también sobre la democracia y el estado de derecho. Hemos apreciado conductas antidemocráticas muy graves en Estados Unidos en un marco postelectoral y ahora observamos en Catalunya un inquietante marco preelectoral.

En efecto, los rasgos de la suspensión electoral decidida el pasado viernes 15 de enero presentan elementos preocupantes, en un lugar donde llueve sobre mojado. El 21 de diciembre de 2017 tuvieron lugar las últimas elecciones catalanas. Unas elecciones celebradas por la vía expeditiva del 155, las primeras que no eran convocadas por el gobierno saliente de la Generalitat, sino por el gobierno del Estado. Esa etapa daba continuidad al periodo de anormalidad institucional inaugurado en Catalunya en septiembre de 2017 con la “llei de desconexió” y poco después con la consulta del 1 de octubre. Al tempestuoso proceso electoral siguieron decisiones tan “peculiares” como nombrar “president vicari” a Quim Torra, que supuestamente obraba de representante delegado del exiliado Carles Puigdemont, o la tentativa de dar forma a una especie de gobierno republicano en el exilio, a través del denominado Consell de la República, que no ha tenido ninguna relevancia. Sigue leyendo

Un año que no termina

Juanjo Cáceres

Múltiples son las esperanzas de dejar atrás de una vez por todas este amargo 2020, que quedará grabado en nuestro recuerdo dentro del abanico de años funestos. A veces un año aciago lo es para todos, porque suceden cosas que nos castigan como sociedad: por eso todos recordamos que 2008 fue el principio de una etapa dolorosa para miles y miles de personas o para nosotros mismos. Otras veces es la pérdida de un ser querido lo que nos ha golpeado y un año determinado queda grabado en nuestra intimidad como un momento de dolor.

Lo terrible de este año 2020 es que nos pueden haber sucedido las dos cosas a la vez: que hayamos sufrido una terrible pérdida, que la enfermedad haya castigado a nuestros seres queridos y que nuestras circunstancias personales hayan empeorado como consecuencia de la crisis derivada de la Covid-19. Sigue leyendo

En el 150 aniversario del asesinato del general Prim

Juanjo Cáceres

Seguramente no lo sepan pero este mes de diciembre se cumplirán 150 años de la muerte del general Juan Prim y Prats, acontecida tras el atentado en la calle del Turco el 30 de diciembre de 1870. Como tantas otras, es una muerte relevante en nuestra memoria democrática. Como tantas otras, queda fuera del foco de la evocación de esa memoria, estrecha e injustamente concentrada en solo cuatro etapas históricas que se quedan muy cortas: segunda república, guerra civil, franquismo y transición.

La vida de Prim atraviesa varias fases relevantes de la formación del estado liberal en España pero concluye en un proceso muy concreto, el advenimiento de una nueva monarquía constitucional tras la Revolución del 1868. Ese proceso alcanza a Prim al frente de la presidencia del Gobierno, cargo para el que fue designado el 18 de junio de 1968 por el general Serrano, en donde su principal misión sería la búsqueda de un candidato viable para la Corona. Por su cabeza y por sus manos pasaron varios candidatos: Tomás Alberto de Saboya, Fernando de Coburgo, el duque de Montpensier, Leopoldo de Hohenzollem-Sigmaringen e incluso el duque de la Victoria, esto es, el general Espartero. Los diferentes fracasos y obstáculos para consensuar al candidato en unas Cortes constituyentes formadas por grupos fuertemente enfrentados entre ellos, condujo a que en el verano de 1870 las preferencias se decantaran hacia el duque de Aosta, es decir, hacia Amadeo de Saboya. Sigue leyendo

Pásale esto a tu cuñado

Juanjo Cáceres

Se acercan las elecciones catalanas. Tan solo faltan tres meses para su celebración mientras seguimos profundizando en un clima de agotamiento social causado por las severas consecuencias de la pandemia y el desgaste político acumulado por el Govern en el último año. Esa misma pandemia está condicionando el itinerario preelectoral, como también lo hizo en Galicia y País Vasco unos meses atrás: la sensación de precampaña es inexistente, la identidad de las fuerzas políticas que concurrirán y de los candidatos y candidatas participantes ofrece aun importantes dudas y en estas primeras elecciones posteriores a la aplicación del 155, el espacio independentista y soberanista parece que participará con un gran número de marcas electorales que competirán entre ellas.

En ese marco, los socios del Govern (ERC i Junts) se muestran poseídos por sus batallas internas y desbordados por los múltiples frentes abiertos por la Covid19. Para muestra un botón: la nefasta gestión de las ayudas para autónomos orquestada por la Generalitat la semana pasada, que generó enfado e indignación en el colectivo a partes iguales. Ello está teniendo como consecuencia que los elementos clásicos del debate político catalán lleguen desdibujados y desubicados. Desde la marcha forzosa de Quim Torra han pasado a segundo plano las reivindicaciones nacionales pero, si se me permite la metáfora, algunos grandes éxitos de la radio se han trasladado desde las emisoras catalanas a los 40 Principales, directamente: esto es, al debate sobre los Presupuestos Generales del Estado, donde hace algunos días aterrizaba el blindaje de la inmersión lingüística. Sigue leyendo

Moción de tortura

Juanjo Cáceres

El pasado jueves se me ocurrió lanzar un mensaje en las redes sociales con el siguiente contenido:

“El Congreso ha sido durante dos días un espacio para discursos: Machistas, Negacionistas, Conspiracionistas, Intolerantes, Beligerantes, Antipolíticos, Antidemocráticos, Excluyentes, Ofensivos, Despectivos,Insultantes. Votar sirve para que eso no pase.”

En todo eso y mucho más se convirtió la cámara legislativa por excelencia gracias a la moción de Vox: en un hemiciclo donde proliferaron discursos de fuerte hostilidad. Hace un año esto no hubiera sido posible. Antes de noviembre de 2019, Vox carecía de los 35 diputados necesarios para iniciar una moción de censura y antes de abril de 2019, ni siquiera tenía presencia en la cámara legislativa por excelencia. Sigue leyendo

La Transición reinventada

Juanjo Cáceres

La justicia argentina sentó el pasado 3 de septiembre ante un tribunal al exministro Rodolfo Martín Villa en calidad de investigado por crímenes de lesa humanidad. El objetivo de la magistrada Servini era determinar su relación con doce muertes causadas por las fuerzas del orden franquistas entre 1976 y 1978. El hecho no pasó desapercibido para la prensa nacional, ni para amplios sectores de la ciudadanía, que celebraron con felicidad el que por fin un franquista se sentara en el banquillo.

Vaya por delante que es evidente que España sigue en deuda con las víctimas del Franquismo y que hay que seguir reclamando justicia y reparación mientras no se excaven las fosas, se identifique a las personas desaparecidas, se eliminen o reinterpreten los elementos de exaltación del Franquismo presentes todavía en el espacio público o se anulen los juicios de los tribunales franquistas. También lo es que, una vez muerto Franco, el franquismo siguió vivo en eso que denominamos Transición y que la llegada de la democracia se fraguó también sobre la muerte y el sufrimiento de muchos luchadores y luchadoras antifranquistas, de los cuales también hay que hacer memoria y para los que hay que exigir reparación. Aceptado todo eso y subrayando que es mucho lo que queda por hacer, la imputación de Martín Villa por la justicia argentina por un delito de esas características me inquieta desde un punto de vista jurídico, político e histórico. Sigue leyendo

Rey emérito, república y país (y III)

Juanjo Cáceres

El pasado 28 de julio presentábamos la segunda entrega de esta trilogía de reflexiones monárquicas. Casi dos meses después, con todo lo transcurrido desde entonces, puede resultar cansino volver sobre el tema: en julio no se había producido todavía la marcha de Juan Carlos de Borbón, ni habíamos asistido a ese alud de respuestas políticas a la misma, ni tampoco a la resurrección del mensaje republicano que la huida ha suscitado. Pero sí que resulta útil relacionar ese terremoto político con la robustez de la monarquía constitucional: ¿ha supuesto ese escándalo algún cambio en la agenda política del país o ha hecho vislumbrar algún nuevo horizonte? La respuesta es negativa y las causas son más que evidentes.

El fuerte blindaje de la Constitución del 78, difícilmente abordable mediante la fórmula reivindicada las últimas semanas de convocar un referéndum para decidir entre monarquía y república, no se ha visto ni mínimamente alterado. Mientras los partidos de un signo cerraban filas con la Familia Real, los de otro signo decían aquello de que “España, mañana, será republicana”, subrayando después: “Pero no hoy”. Los tiempos de Covid-19 no han propiciado manifestaciones masivas impugnatorias de la monarquía y tampoco es evidente que, en caso de darse un contexto sanitario más propicio, estas hubieran superado los compartimentos ideológicos habituales en este tipo de pronunciamientos. Sigue leyendo