Borrell y las broncas

Carlos Hidalgo

Desde siempre, Josep Borrell se ha caracterizado por dos cosas: su enorme inteligencia y su no menos enrome arrogancia. Como toda persona brillante, el político catalán ha pecado y peca en demasiadas ocasiones de una impaciencia notable con quienes no cree capaces de seguir sus razonamientos y unos modos que rayan con la abierta grosería. En la prensa es temido porque puede tomarse a mal hasta un simple “buenos días, señor Borrell”. A la vez, como es sabido, esa mezcla de brillantez y arrogancia le pueden llevar a desconexiones puntuales con el mundo real, que provocan cosas tan, en apariencia contradictorias, como que le estafen en un chiringuito financiero, como de hecho ocurrió.

Dicen en la familia Solana Madariaga, que algún personaje importante ha dado al mundo, que la gente así es buena para el prójimo, pero mala para el próximo. Esto es; que puedes evitar una guerra nuclear, pero que a la vez eres el pariente más detestado en las cenas de Navidad. Y me da que esa descripción puede encajar bastante bien al jefe de la diplomacia y de la política europea de Defensa. Sigue leyendo

El volcán de la economía

Arthur Mulligan

Hay conceptos, como populismo, cuya utilidad o validez como categoría de análisis para describir ciertos fenómenos políticos no siempre es evidente, debido a la multiplicidad y diversidad de definiciones contradictorias que se han utilizado para dilucidar su significado. Así ocurre también con el liberalismo. La libertad, al igual que la democracia, tiene una potencia moral tal que nadie quiere renunciar a ella como elemento central de su ideología. Muchos se dicen o son considerados liberales y sin embargo hay desacuerdos profundos entre ellos respecto de temas fundamentales, como, por ejemplo, los márgenes y fronteras de tolerancia o cuánta libertad individual es preciso sacrificar por el hecho de ser parte de una comunidad.

Isaiah Berlin afirma que los historiadores han documentado al menos 200 maneras de usar el término. Ahora bien, como dice él, esta confusión conceptual es muy equívoca, porque «la libertad es libertad, no es igualdad, equidad, justicia, felicidad humana o una conciencia tranquila». Decía más cosas, muchas más, al igual que los que se definen como progresistas y establecen una línea divisoria entre liberales progresistas y liberales conservadores y así en cuantas cuestiones políticas o sociales se aborden desde un punto de vista que no quiere renunciar – tanto a derecha e izquierda – al peso virtuoso que incorporan. Sigue leyendo

Melodía catalana

Juanjo Cáceres

El 29 de septiembre de 2022 fue cesado el vicepresidente del Govern de la Generalitat, Jordi Puigneró, y lo que vino después ya es historia: respuesta contundente por parte de Junts per Catalunya, consulta a la militancia, victoria del sí a abandonar el Govern y abandono efectivo del mismo este pasado fin de semana por parte de los consellers aportados por Junts al Govern Aragonès.

A diferencia del Gobierno del Estado, los gobiernos de coalición han sido la norma en Catalunya y hay que remontarse hasta 1932, es decir, hasta la Generalitat republicana, para identificar la última experiencia catalana de gobierno en solitario, puesto que hasta ahora, habían sido las coaliciones preelectorales (Convergència i Unió, el primer Junts -Junts x Sí) y las coaliciones postelectorales (los míticos tripartits de Maragall y Montilla) las protagonistas. Este dato no pasaría de anecdótico, si no fuera porque precisamente esta larga trayectoria de gobiernos conjuntos, súbitamente interrumpida, muestra que se ha roto algo más. O para ser más precisos: que ya hace tiempo que se venía rompiendo algo más. Sigue leyendo

CGPJ: ¿Qué pide Bruselas?

LBNL

Lo digo a cuenta de un titular de El Mundo de ayer que rezaba “Bruselas insiste en la presión y pide la reforma del sistema de elección del CGPJ que rehúye Sánchez”. Que los medios titulan como les viene en gana, lo sabemos, y que algunos más que otros, también. Y El (in)mundo destaca. Porque lo que pide Bruselas es que se proceda sin dilación a la renovación del CGPJ y, a continuación, a la mayor brevedad posible, a renovar el sistema para su elección. Y el orden de los factores sí altera el producto. Porque el PP se niega a aceptar dicha secuencia, insistiendo en no renovar el CGPJ pese al imperativo legal para hacerlo, hasta que, con anterioridad, se modifique la fórmula para su renovación, lo cual es posible, incluso deseable y recomendado desde Bruselas, pero no imperativo.

La Unión Europea tiene pocas competencias – o más bien ninguna – sobre el funcionamiento de la Justicia en España y mucho menos sobre la renovación del organismo de gobierno de la judicatura. Sobre lo que la UE sí tiene competencia es sobre el buen funcionamiento del Estado de Derecho, para lo cual es fundamental la independencia judicial, principalmente de los otros dos poderes y señaladamente del Ejecutivo. De ahí que en este momento haya entablados dos expedientes contra Hungría y Polonia. Pero no porque no se renueven sus organismos de gobierno judiciales sino porque los respectivos gobiernos han puesto y quitado jueces y tomado medidas que cercenan la libertad de prensa. Sigue leyendo

El melón de las cuotas

Carlos Hidalgo

Hace no mucho que Pablo Iglesias propuso en la Cadena SER, en la tertulia de Hora 25, que los periodistas de la cadena pública debían estar regulados por cuotas ideológicas y nombrados por los partidos políticos con representación parlamentaria, en proporción a los votos obtenidos en las elecciones.

En cuanto se me ocurrió decir en Twitter que me parecía una pésima idea, se me lanzaron encima, no sólo simpatizantes de Podemos, sino incluso del PSOE, para reprocharme que estaba siendo corporativista y que no era consciente de que los medios estaban dominados y controlados por la derecha que, al negarme a este sistema de cuotas, estaba legitimando esos abusos y esa conspiración de la derecha. Sigue leyendo

La vergüenza

Julio Embid

En septiembre de 2001, Bin Laden y sus terroristas de Al Qaeda robaban dos aviones, los lanzaban contra las Torres Gemelas de Nueva York y cambiaban el paradigma mundial. Para mí, que durante la emisión del atentado de las Torres Gemelas estaba haciendo la maleta, mi paradigma cambiaba también porque al día siguiente me iba a estudiar a Madrid sin haber cumplido los 18 años siquiera, a vivir en una residencia de estudiantes.

En verano con mis padres, nos recorrimos unas cuantas, porque, según su criterio, todavía era demasiado joven para irme a un piso en la capital. Mejor residencia o colegio mayor. Y tras visitar unas cuantas y ver que los precios no eran nada baratos decidimos juntos dos cosas: que no fuera solo masculina (por el miedo a las novatadas) y que no fuera militar (en mi casa se oía a Paco Ibáñez). Terminé en una mixta, en habitación triple, sin baños porque era más barata (600 euros entonces, ahora pasa de 1000 euros en habitación compartida). Como compañeros de cuarto tuve, por un lado, a un castellano orondo hooligan que los fines de semana quedaba para pegarse con hooligans de toda la península en parques y solía llevar algún ojo morado. Por otro lado a un andaluz flacucho que estaba en pijama 24 horas fumando petardos y haciendo como que estudiaba. Obviamente de política hablábamos poco, porque no eran de los míos, no les interesaba y porque apenas teníamos nada en común. Afortunadamente para ellos, gobernaba Aznar con mayoría cómoda, no había un partido de ultraderecha en el Congreso y no estaban rabiosos. Sigue leyendo

Nadie excomulgó al rey emérito todavía

Sergio Patón

La verdad que estaría por hacer un artículo desarrollado como una demostración matemática. Definición, axioma, y sus lemas y teoremas demostrados. Un poco por lo claro que lo veo, y otro por que estas cosas de hoy van de dogmas, y yo de axiomas.

No sería la primera vez que oímos o leemos de la jerarquía de la Iglesia Católica Española, todos hombres, opinando sobre sexo y los valores morales alrededor de ellos. No sólo para su rebaño sino para el resto de manadas que pacemos en otras éticas y visiones del mundo. No les parece bien la masturbación, el sexo fuera del matrimonio, el divorcio, las relaciones homosexuales… Todo esto ha ido evolucionando con el tiempo. Me refiero a su animadversión, el empeño en su oposición, pero sus tesis son claras. Sigue leyendo

La suciedad de un pasado oscuro

Arthur Mulligan

«Una de las manzanas preferidas por el diablo para envenenar las peleas entre los humanos son las palabras confusas. Pocas cosas dificultan más la comprensión de los problemas que los términos y discursos con significado distinto, o incluso opuesto, para los individuos o grupos envueltos en ellos.»

Así comienza el interesante libro (Qué hacer con un pasado sucio, Editorial Galaxia Gutenberg, Barcelona 2022, 326 págs.) de José Alvarez Junco, uno de nuestros más prestigiosos historiadores y colaborador habitual del diario El País quien reflexiona sobre el peso de los pasados traumáticos en las sociedades humanas, su posible utilización política y su manipulación al servicio de objetivos actuales.

Cualquier español cultivado, incluidos aquellos que reniegan de tal condición, se ha aproximado a nuestro pasado más convulso para formarse una opinión que de algún modo refrenda, excita o modera sus inclinaciones políticas, dando por hecho que su negación es algo muy improbable. Sigue leyendo

Tirada de dados a la italiana

Juanjo Cáceres

Si todo apunta que las próximas elecciones las puede ganar Feijóo, es muy posible que las próximas elecciones las gane Feijóo. Esta deducción parece robusta un 28 de septiembre de 2022, como también lo era esta otra el pasado día 24 de septiembre: si todo apunta que las próximas elecciones italianas las puede ganar Meloni, es muy posible que las gane Meloni.

No obstante, nos movemos en el terreno de las probabilidades y no seré yo quien asegure que va a ganar Feijoo, aunque Meloni ya lo haya hecho. A la gente le cuesta mucho entender y sobre todo, asimilar, el sentido exacto de la probabilidad y la estadística. Cuántas veces nos hemos visto envueltos en una discusión con gente que asegura que juega siempre a la misma combinación de números en la Primitiva o a los números que más veces aparecen en la combinación ganadora, para reforzar sus posibilidades de éxito. Y cuantas veces hemos sido incapaces de hacerles entender que la serie de resultados que van formando no es más que un ruido blanco, una combinación puramente aleatoria, donde los resultados obtenidos en el futuro son independientes de los obtenidos en el pasado. O cuantas veces no hemos sido capaces de convencerles de la imposibilidad efectiva de ganar un gran premio con el Euromillón, por las ínfimas probabilidades de que recaiga precisamente en el boleto en el que se gastan su dinero (del orden de 1 entre 140 millones). Cosa que, por otra parte, no implica que no le llegue a tocar a alguien: solo que no vas a ser tú, ya que las probabilidades poblacionales y las individuales, son tremendamente distintas. Sigue leyendo

La gente vota ¿mal?

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Europa y parte del mundo contienen la respiración por si Italia tiene a su primer gobierno fascista tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque el recuento aún no ha acabado mientras escribo esto, parece que todos los sondeos indican que Georgia Meloni podría ser la próxima primera ministra de Italia. Todo ello marcado por una enorme abstención, que tal vez indique que los italianos están tan hartos de sus políticos que no les importa en realidad el resultado de hoy.

Italia es de esos países cuyo sistema parlamentario y de asignación de escaños produce permanentes quebraderos de cabeza. Con un parlamento fragmentado por diseño, los gobiernos son tremendamente inestables y es rarísimo que lleguen a durar una legislatura completa. Algo, por cierto, común a otros países como Israel, por ejemplo. Puede que sea esa inestabilidad, que favorece el juego sucio y el cortoplacismo entre partidos, la que ha terminado por colmar la paciencia de la ciudadanía que, tal vez, ha dejado caer los brazos y crean que con la probable elección de Meloni sean los políticos quienes se lleven un susto mayor que ellos mismos. Sigue leyendo