Triunfo de la ingenuidad

Humberto Chao

 

El 2 de octubre acudimos a las pantallas de la televisión para regodearnos con la destrucción de la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, con la misma malsana curiosidad de los que van a los toros a ver al torero corneado y al toro malherido. Y a la sorpresa regocijada de sus partidarios republicanos y el asombro malhumorado de los demócratas, la Palin ha salido en andas. Ha triunfado por no haber perdido.

Sigue leyendo

Tensión electoral en Estados Unidos

Millán Gómez

 

Dentro de exactamente un mes se celebrarán en Estados Unidos una de las elecciones más reñidas de los últimos tiempos. Tras dos legislaturas consecutivas de gobierno del Partido Republicano con George W. Bush al frente, el Partido Demócrata se encuentra con la posibilidad de provocar el cambio político en la primera potencia mundial. Barack Obama, según las encuestas, sería elegido presidente si la cita con las urnas se celebrase hoy mismo. Obama representaría un soplo de aire fresco en el contexto político internacional y permitiría reabrir relaciones ahora mismo enquistadas entre Estados Unidos y algunas de las potencias económicas del mundo. Su gran rival es John McCain, senador por Arizona.

Sigue leyendo

Buena suerte, Tzipi, por la cuenta que nos trae

Mimo Titos

 

(Me niego a seguir el diktat de ETA. Están acabados; que terminen la faena las fuerzas de seguridad, con la menor interferencia política posible, y nosotros a seguir construyendo un país normal)

 

Poco antes de que un palestino de Jerusalén Este arrollara anoche a varios viandantes con su coche, el Presidente israelí Shimon Peres (sí, sigue vivo) encargó ayer a la Ministra de Exteriores en funciones, Tzipi Livni, la formación de un nuevo Gobierno tras su triunfo en las primarias del partido centrista Kadima, liderado por Ehud Olmert desde el infarto cerebral que incapacitó a su fundador, Ariel Sharon.

 

Al igual que estos últimos, Livni procede del derechista Likud: su padre era uno de los líderes del extremista movimiento de resistencia Irgun, dirigido por Menachem Begin contra la ocupación británica. Y al igual que ellos, en los últimos años la ex agente del Mossad ha llegado a la misma conclusión a la que ya habían llegado el malogrado Rabin y el propio Peres a primeros de los años noventa: si Israel quiere seguir siendo un Estado democrático de mayoría judía (bases de su establecimiento), tiene que renunciar a Gaza (ya desocupada) y Cisjordania.

 

Hasta el propio líder actual del Likud, Bibi Netanyahu, acepta en buena parte el argumento, o por lo menos dio muestra de ello cuando evacuó el 80% de la simbólica ciudad bíblica de Hebrón tras el acuerdo de Wye River, firmado con Arafat. La retórica de Netanyahu frente a los palestinos es hoy día considerablemente más contundente, pero basada en la continuación del terror palestino, o de la resistencia, como ustedes prefieran, y no tanto ya en los derechos del pueblo judío sobre la tierra ocupada.

 

Sigue leyendo

Caridad, solidaridad, justicia

Andrés Gastey

 

Entre los integrantes de mi generación, los de mayor fortuna capilar peinan canas desde hace muchos años. Ello significa que nacimos y crecimos en tiempos aciagos para el país. Aquellos fueron, sin embargo, nuestros tiempos, y es preciso reconocer que, en esa España pobre e inhóspita estragada por la dictadura, la mediocridad y la emigración, algunos fuimos entonces niños y jóvenes felices. No hay felicidad sin ciertas dosis de ignorancia e inconsciencia: de ambas andábamos sobrados.

 

Las reglas y los principios que regían la existencia eran claros. Nos habían fabricado una realidad estrecha, ordenada y simple, de dualidades perfectas: Dios y el Caudillo premiaban a los buenos y castigaban a los malos, así de simple. El régimen desbarataba las incertidumbres a bastonazos, desde los púlpitos se nos indicaba dónde residía el bien y desde dónde acechaba el mal, y a nosotros sólo nos quedaba la opción entre obedecer para llevar una vida tranquila o transgredir y afrontar las consecuencias del pecado o la infracción.

Sigue leyendo

Crónicas desde Washington D.C.

Humberto Chao 

 

1 DE SEPTIEMBRE

Es emocionante que un negro llegue a la candidatura de la presidencia, y el discurso de Obama coincida con la fecha de la famosa proclama de Martin Luther King, «I have a dream!» de hace 40 años.

 

Pero el discurso me decepcionó. No tuvo ni siquiera una mención a la polí­tica exterior, a los problemas del mundo que los EEUU tendrían que liderar. En polí­tica interior recitó una retahí­la de propuestas sin cohesión alguna y sin mencionar cómo va a sufragarlas. El discurso no contení­a lo que todos esperábamos: un concepto estratégico del futuro.

Sigue leyendo

Obama y el jazz

Marta

 

Durante los próximos meses tendrá lugar la lucha final por la presidencia de los Estados Unidos. Preparémonos, puesto que llegará un momento en el que Barack Obama y John McCain nos resulten tan familiares como el vecino de enfrente. Suena a tópico, pero estas son unas elecciones especialmente apasionantes, y una de las razones por la que eso es así se debe al candidato del Partido Demócrata.

 

Sé que no debería ser noticia, que deberíamos tomárnoslos como algo natural a lo que no se debería dar importancia. Sin embargo, cuando en estas semanas por fin he sacado algo de tiempo para conocer un poco de cerca la historia de la música jazz, no he podido por menos de encontrar apabullante, una vez más, que un hombre negro (en realidad, mulato) tenga serias posibilidades de convertirse en Presidente de los Estados Unidos.

Sigue leyendo

EEUU: La derecha enseña el colmillo

Barañain

Tras el paréntesis del verano olímpico, la carrera hacia la Casa Blanca regresa a la primera línea informativa, cargada de incertidumbre sobre el resultado final. La emoción, de aquí hasta el cuatro de noviembre, está servida. Los momentos estelares de la designación oficial de los candidatos por sus respectivos partidos han servido para vislumbrar algo de la estrategia o el discurso con el que los contendientes van a afrontar el tramo decisivo de una campaña que en realidad (¿quién lo diría tras la larguísima batalla de las primarias?) es ahora cuando empieza.

Suele decirse que hay una especie de “coreografía política” típica de  las elecciones presidenciales en ese país,  según la cual los candidatos  demócratas bailan al son de la izquierda durante sus primarias y después buscan el centro con vistas a las generales, mientras que los republicanos hacen el movimiento en sentido inverso. Algo de esto parece que vuelve a darse.

Sigue leyendo

El sueño del cambio americano

Millán Gómez 

El 4 de noviembre los estadounidenses decidirán democráticamente su futuro. Tendrán la opción de optar por un continuismo más moderado encarnado en la figura de John McCain o bien por el cambio político sin complejos, simbolizado en la figura del senador por Illinois y primer candidato afroamericano a la presidencia, Barack Obama. Estados Unidos se juega su propio futuro, pero estas elecciones nos competen a todos por la extraordinaria influencia que tiene la primera potencia mundial en el resto del globo. 

Sigue leyendo