Lobisón
¿Por qué ha descartado Rajoy mantener el objetivo de déficit del 4,4% del PIB para 2012? ¿Por qué ha anunciado que será del 5,8? ¿Por temor a las manifestaciones en la calle o a un agravamiento de la recesión? Probablemente no, por la sencilla razón de que un objetivo del 5,8 va a exigir igualmente fuertes recortes que garantizan la recesión y hacen muy probable una continuada movilización social contra el gobierno. Entonces quizá quepa pensar que sus razones son de puro sentido común.
Con las actuales previsiones para la eurozona los objetivos de déficit aceptados hace más de un año no tienen sentido: la caÃda de la actividad implica caÃda de los ingresos fiscales, que desbordará los ahorros que pudieran conseguirse con los más drásticos cortes. Apostar al 4,4 significarÃa agravar la recesión sin perspectivas realistas de alcanzar el objetivo. La pregunta entonces es por qué Rajoy se ha quedado solo en Bruselas. Por qué Olli Rehn, una persona inteligente y sensata, no ha tenido mejor respuesta que la de que “el 4,4% para 2012 es lo acordado y sigue siendo vinculanteâ€.