Los panes, los peces y la libertad

Julio Embid

Hace unas semanas asistí a un espectáculo de magia en un teatro de Aragón. Todos con las mascarillas puestas y con un aforo de un tercio con butacas y distancia de seguridad entre desconocidos. Porque la cultura es segura, hay que seguir asistiendo a actividades mientras se pueda. En dicho espectáculo el ilusionista sacó al escenario a una niña maña que no tendría los diez años cumplidos. Quizá tuviera ocho o nueve. En el espectáculo, la niña tenía que escoger entre dos barras de pan, desmenuzarlas para que no hubiera trampa ni cartón y el mago le preguntó ¿conoces la leyenda de los panes y los peces? La niña dijo que no ante la carcajada de los adultos y la abuelada en general. Sí, mira, eso de que un señor llamado Jesús cogió un pan y un pez y los convirtió en varios. La niña le miraba con extrañeza, con cara de no tener ni idea. Así, el truco donde el mago metía un trozo de pan en un vaso de agua y se convertía en pez no tenía gracia alguna.

Probablemente ninguno de los asistentes nacidos en los años 80 del siglo pasado como es mi caso desconociera la “leyenda de los panes y los peces”. En mi época casi todos éramos bautizados, íbamos a clase de Religión (de mi clase solo hacían Ética dos: un niño de padres militantes comunistas y una niña de padres testigos de Jehová), en mi pueblo íbamos a catequesis a la casa del cura los sábados por la mañana a pelarnos de frío en invierno con los abrigos y las bufandas puestos y hacíamos la Primera Comunión. Y después ya, si te he visto no me acuerdo. Ya en el instituto había tanta gente que iba a Alternativa a la Religión como a Religión. Yo uno de ellos, que aprovechaba esas horas para acabar los tediosos ejercicios a lápiz de Dibujo Técnico. Sigue leyendo

La Transición reinventada

Juanjo Cáceres

La justicia argentina sentó el pasado 3 de septiembre ante un tribunal al exministro Rodolfo Martín Villa en calidad de investigado por crímenes de lesa humanidad. El objetivo de la magistrada Servini era determinar su relación con doce muertes causadas por las fuerzas del orden franquistas entre 1976 y 1978. El hecho no pasó desapercibido para la prensa nacional, ni para amplios sectores de la ciudadanía, que celebraron con felicidad el que por fin un franquista se sentara en el banquillo.

Vaya por delante que es evidente que España sigue en deuda con las víctimas del Franquismo y que hay que seguir reclamando justicia y reparación mientras no se excaven las fosas, se identifique a las personas desaparecidas, se eliminen o reinterpreten los elementos de exaltación del Franquismo presentes todavía en el espacio público o se anulen los juicios de los tribunales franquistas. También lo es que, una vez muerto Franco, el franquismo siguió vivo en eso que denominamos Transición y que la llegada de la democracia se fraguó también sobre la muerte y el sufrimiento de muchos luchadores y luchadoras antifranquistas, de los cuales también hay que hacer memoria y para los que hay que exigir reparación. Aceptado todo eso y subrayando que es mucho lo que queda por hacer, la imputación de Martín Villa por la justicia argentina por un delito de esas características me inquieta desde un punto de vista jurídico, político e histórico. Sigue leyendo

Vendiendo el coche para comprar gasolina

Carlos Hidalgo

¿Os suena el dicho de “eres más tonto que Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina”? Pues suele ser el consejo habitual de estas grandes consultoras a las que pagas un dineral por planes de viabilidad que no son viables.

Aún recuerdo perfectamente como un grupo editorial contrató a la consultora que certificaba las cuentas de la Bankia de Rato para que les aconsejara cómo sobrevivir a la crisis que viven los medios de papel por la irrupción de lo digital, la caída de los precios en publicidad y la caída de ventas en kioscos. Por supuesto, en lugar de buscar ejemplos de éxito de digitalización, de modelos de suscripciones o de comercialización de publicidad, lo que hicieron fue aconsejar que se despidiera al 50% del personal y que se vendiera la cabecera más rentable del grupo. El resultado de ese plan fueron cientos de miles de euros gastados en consultores que no tienen ni idea de cómo funciona la prensa, cientos de puestos de trabajo perdidos, al menos un suicidio y el desmantelamiento progresivo del grupo, que ha terminado vendiendo casi todas sus cabeceras y siendo comprado por quienes no contrataron a esa consultora. Sigue leyendo

España no cumple con el objetivo de reducción de pobreza y exclusión social 2009-2019

Marc Alloza

España no cumple con el objetivo de reducción de pobreza y exclusión social comprometido con la Unión Europea para la década 2009-2019. Lo peor del caso no es que no se haya llegado a reducir en las cifras acordadas, sino que todos los indicadores de seguimiento de la pobreza han aumentado “de forma notable” con respecto a 2008, al contrario de lo que ha sucedido en la mayoría de países de Europa. Así lo pone de manifiesto el informe EL ESTADO DE LA POBREZA. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2019 recientemente publicado por EAPN (European Anti-Poverty Network Plataforma Europea de Entidades Sociales que trabajan y luchan contra la Pobreza y la Exclusión Social en los países miembros de la Unión Europea).

En 2011, dentro del marco de la estrategia europea UE2020 (Consejo Europeo 17 Junio 2010), “España adopta como objetivo reducir entre 1.400.000 y 1.500.000 (en el periodo 2009-2019) el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social de acuerdo con un indicador agregado que incluye a personas que viven por debajo del umbral de la pobreza (pobreza relativa); personas que sufren privación material severa; y personas que viven en hogares con una intensidad de empleo baja o nula. La reducción de la pobreza infantil se realizará en proporción similar a la reducción de la pobreza en general» (https://www.hacienda.gob.es/CDI/programanacionaldereformas/pnr_2011.pdf). Sigue leyendo

Ceci n’est pas un catalaniste

Senyor G

Banda Sonora del Artículo

Un votante catalán desconectado de Catalunya y una tradición política.

Con lo del “català emprenyat” y la desconexión de los catalanes se acertó bastante hay que reconocerlo. No sé si fue Pasqual Maragall, José Montilla o Enric Juliana o todos a la vez como un intelectual colectivo. Una descripción muy buena de la reacción Cataluña versus España. ¿Y ahora qué? Por que yo ya llevo tiempo que también he empezado desconectar de Cataluña y soy legalmente y a todos los efectos ciudadano de Cataluña; punto. No voy a hablar de los otros ni ser portavoz de los otros, hablo de mí y voy a poner a un lado cierta prudencia política que creo que acostumbro a tener. Si el procesismo, esa variante del catalanismo, está desatada, yo no tengo porque amarrarme.

Vengo, o me inserto en una tradición en Cataluña determinada, la de es catalán quien trabaja y vive en Catalunya, la de “un sol poble”, la de partido “nacional i de classe”, la de inserción en cierto catalanismo y sus símbolos decimonónicos y renacentistas… pero lo siento, me siento cansado y me aparto. No me va el rollo ni el sacrificio que me comporta, me desvinculo del pacto que sentía que me obligaba. No me siento catalanista y me da igual si me consideran catalán o no a efectos nacionales. Me da igual, para ellos la perra gorda, ahora mi voto seguirá contando en Catalunya. Mi sentimiento es claramente español. Mi idioma es el castellano y tengo claras mis selecciones, mis historias y los sentimientos vinculados a ellas. Sigue leyendo

Biden gana seguro pero…

LBNL

Biden gana fijo. Desde luego en voto popular. Y también en votos electorales, que son los que realmente cuentan. A tres semanas de las elecciones y contando Biden con la mayor ventaja histórica de un aspirante contra un Presidente en ejercicio (53% de los votantes registrados frente a un 43% de Trump), sería realmente una sorpresa morrocotuda que el peor Presidente de la historia reciente de Estados Unidos pudiera darle la vuelta a la tortilla. Y menos con la pandemia desatada, la crisis económica y las dificultades para desarrollar una campaña electoral al uso, incluida la cancelación del segundo debate y la incertidumbre sobre el último, previsto para el día 22.

Ahora bien, es muy probable que al despertar el miércoles 4 de noviembre todavía no sepamos quién será el próximo Presidente. Y perfectamente posible, salvo que Biden saque un resultado espectacular, que la incertidumbre dure varias semanas, con Trump pleiteando a diestro y siniestro para tratar de conseguir en los tribunales y en los despachos del Congreso, lo que no será capaz de ganar en las urnas pese a ser el mejor, el más rico, el más guapo y el más listo, como él cree y repite sin cesar. Vayamos por partes. Sigue leyendo

¿Hacia una nueva transición?

Alfonso Salmerón

El pasado lunes, día de la hispanidad, me ocurrió algo que me ha dado pie a una reflexión sobre el momento actual que estamos viviendo. Sucedió en uno de esos grupos de whatsapp que se crean para celebrar algún evento y luego quedan ahí en tu teléfono, más o menos silenciado, sin dejar de vomitar toda suerte de memes y otros tipos de spam. Uno de los miembros del grupo, excompañero de la EGB, había enviado una foto en absoluto malintencionada, invitando a celebrar el día de la Hispanidad, a lo que yo respondí sin mayor acritud, que le agradecía la invitación pero que, en mi caso, consideraba que no tenía nada que celebrar, haciendo gala de mi consabida, en el grupo me conocen desde hace varias décadas, desafección con las patrias y banderas.

Hasta ahí, todo más o menos normal. Lo que ocurrió después fue que mi comentario suscitó toda una serie de respuestas más o menos molestas que tenían como denominador común el alegato a la libertad de expresión a la que presuntamente parecía haber yo atentado al expresar mi opinión sobre el día de marras. El debate se zanjó, sin que llegara la sangre al río, con la intervención de una compañera, que con actitud conciliadora vino a recordar cuáles eran los objetivos del grupo, a la vez que hacía un llamamiento a que por el bien de la concordia y la convivencia, los miembros del grupo nos abstuviéramos de expresar nuestras convicciones ideológicas. Sobra decir que el comentario de esta compañera fue recibido con un aplauso unánime por los miembros del grupo. Sigue leyendo

Ojalá todo sean faroles

Carlos Hidalgo

Lo que hoy parece ocupar a propios y extraños es la reacción de la coalición del Gobierno al bloqueo que el PP mantiene desde 2018 a la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Este consejo, que todavía hoy refleja las elecciones de la mayoría absoluta de Rajoy en 2013, está en funciones desde hace dos años, sin que ello le impida nombrar y cesar jueces en cargos de responsabilidad y actuar como si su presidente, Carlos Lesmes, tuviera un apoyo parlamentario que hoy no posee.

Al PP obviamente le conviene que se mantengan las mayorías actuales. Con un montón de flecos de sus casos de corrupción llegando al Supremo, como Gürtel o Púnica, creen que la actual composición del Gobierno de los jueces será más benévola a la hora de tratar estos asuntos. Esta anomalía ya nos ha servido para que nos llegue un tirón de orejas desde Bruselas, donde se nos ha señalado diplomáticamente que esto es una “anomalía” que no puede perdurar más en el tiempo. Sigue leyendo

Adama Traoré, Ansu Fati y el fútbol como refugio

Pedro Luna Antúnez

Hace unos años en los Bloques de La Florida de l’Hospitalet había una pista de fútbol sala en la que jugaban los chavales del barrio al salir del colegio. Para ellos el barrio se limitaba a esos bloques que se construyeron en la década de los 50 para realojar a la familias de etnia gitana que vivían en las barracas de la playa barcelonesa del Somorrostro, una barriada que llegó a albergar a más de 15.000 personas en 2.400 chabolas y que, por ejemplo, vio nacer a la legendaria bailaora Carmen Amaya. En los años 60 y 70 el barrio creció más allá de los Bloques con la llegada de la emigración andaluza y de otros rincones de la geografía española.

Pero en los Bloques ya existía ese sentimiento de pertenencia por el cual “ser del barrio” era ser de los Bloques. Un sentimiento que se ha mantenido inalterable hasta la actualidad en una zona castigada por la pobreza, el paro estructural, la infravivienda y los desahucios. Hoy los Bloques de La Florida son mucho más diversos y multiculturales que los de hace 60 años. En ellos conviven las familias gitanas que llegaron en los 50 con las oleadas migratorias del sur de España y las más recientes procedentes del norte de África, de Centroamérica, del sur de Asia o del este de Europa. Según las estadísticas, los barrios del norte de l’Hospitalet, especialmente ese núcleo urbano formado por La Florida, Torrassa y Collblanc, es el área con más densidad de población de Europa. Sigue leyendo

Daguerrotipos durante la Gran Crisis

Arthur Mulligan

II. El cerco del populismo institucional

Radicalidad institucional

que fue ayer cuando la clase media veía con simpatía a sus hijos sentados en las plazas y frustrados principalmente porque en el ascensor social colgaba un letrero de avería. Acampaban con sus ordenadores portátiles mostrando un nuevo espíritu de autonomía y aversión a los partidos tradicionales, vigilando la pureza del movimiento respecto a todo intento de manipulación y, en resonancia, con cuanto ocurría en otras ciudades, principalmente de occidente.

Se denunciaba el espíritu de casta y su exclusión de facto de un mundo laboral en plena reconfiguración mundial en el que ocupaban el papel de nuevos parias. Sigue leyendo