Aitor Riveiro
Cuando parecÃa que la incompetencia, la estulticia y la absurdez de nuestros polÃticos y dirigentes era insuperable, el fiscal general del Estado y un señor que se sacó unas oposiciones el siglo pasado decidieron hace ya unos dÃas secuestrar la tirada completa de la revista satÃrica ‘El Jueves’. Del Olmo estarÃa muy bien impartiendo justicia en la Almunia de Doñagodina (con perdón de los aragoneses) y Conde-Pumpido deberÃa irse a su casa antes de que acabe el mes de julio. Esto ocurrió, como digo, hace ya unos dÃas y, todavÃa hoy, sigo dándole vueltas: ¿qué es lo denigrante de la portada de ‘El Jueves’? Quizá el fornicio real sea tema tabú y a mà no me habÃa llegado la circular del Ministerio de los Temas Tabú donde se anunciaba la medida. A lo mejor lo que molesta es que la postura elegida por el humorista no era todo lo decorosa que se espera de sus graciosas Altezas Reales. Puede que el hecho de sugerir que el PrÃncipe de Asturias no ha trabajado en su vida sea lo que ha molestado a fiscal general, nombrado por el Gobierno. O puede que la libertad de expresión en España esté al albur de que los jerifaltes vean ‘Aquà hay tomate’ en vacaciones. Vasereso.