Lope Agirre
La principal diferencia entre el ser humano y el animal es el uso de la memoria. El animal no habla, es sabido, porque tampoco tiene capacidad de recuerdo. Es puro olvido; olvido del olvido. El ser humano, sin embargo, es pura memoria, que se desarrolla en el tiempo y en el espacio. Memoria de la memoria, memoria del pasado, del presente o del futuro. En recordar se nos va la vida, mansamente. Fuera de la memoria, donde habita el olvido, no hay nada, salvo la muerte, que nada es. El recuerdo, como el paisaje, es narración. La memoria escribe, pinta o esculpe sobre la verdad; inventa sobre el texto, el lienzo o sobre la piedra. Todo aquello que se recuerda se convierte en la memoria pura ficción. Todo aquello que se escribe, para preservar la memoria, forma parte ya de la literatura. El ser humano es literatura, que se extiende sobre el pasado, como recuerdo; sobre el presente, como afán de duración, y sobre el futuro, como esperanza. No hay futuro sin esperanza; no hay presente sin deseo de perdurar; y no hay pasado sin recuerdo.