Humberto Chao, desde Washington DC.Â
A unos les cae simpática, otros la detestan; muchas mujeres ven en ella el sÃmbolo del triunfo feminista, pero otras muchas la rechazan con una violencia sin rival en el mundo “machistaâ€. Impresiona su detallado conocimiento de los principales problemas del paÃs, pero su alocución es a veces tediosa por su prolijidad y su reiteración da la impresión de “paquetes†de opinión cuidadosamente diseñados para atraer al electorado. Entusiasma la seriedad con la que expone ese supuesto programa polÃtico, pero ¿representa un programa polÃtico auténtico? Muchos observadores señalan que se presenta más como un super-empresario de la Administración que como un auténtico lÃder. Ya es un tópico en la prensa que Hillary es todo intelecto mientras que Obama es todo inspiración. La verdad es que inspira confianza entre los expertos mientras que Obama entusiasma a los esperanzados. También es verdad que Obama no ha explicado cómo va a llevar a la práctica ese “cambio†que tantas esperanzas despierta. Y sin embargo se gana más las simpatÃas del electorado en general. Sigue leyendo