Lope Agirre
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Vida y literatura acostumbran a estar unidas entre sÃ, pero dicha unión no es siempre explÃcita; no, al menos, en la manera que quisiéramos. Escribir es un acto que va más allá de la vida; y la vida no es una actividad que pueda ser condensada en y por la escritura, por sà misma. Escribir es como adentrarse en el rÃo, dejarse llevar por la corriente de agua y marchar hacia el mar, sabiendo que el viaje no finaliza allá, porque no tiene final ni dirección alguna. Algunos viajes tienen como único objetivo hacer el propio camino, andar y desandarse en él, como dice ese hermoso poema de Kavafis: “Cuando emprendas tu viaje hacia Ãtaca, debes rogar que el viaje sea largoâ€. La literatura es más que vida, y la vida es más que literatura, muchas veces. Literatura es algo que se va deslizando entre sospechas y dudas, algo siempre cambiante, siempre al borde de la fatiga y del tedio, como la vida misma, porque sin vida no cabe hablar de literatura. También se puede plantear otra suerte de preguntas, si puede existir literatura desprovista de vida o si existe vida que no pueda ser dicha y expresada.