La ofensiva

Lobisón 

Dice gente de El País que el mensaje que le llegó a la redacción no fue ‘todos a por Zapatero’, sino algo así como ‘que nadie se corte si tiene críticas que hacer al gobierno’. El matiz tiene cierto interés porque, si bien esto sería indudablemente interpretado como una consigna de ataque por las personas serviles, en otros casos puede haber servido simplemente para que afloraran malestares anteriores. O sea, que quizá sea necesario darle una vuelta a la cuestión de la comunicación del gobierno y del presidente para explicar parte de la agresividad que se ha puesto de manifiesto.

 Quisiera señalar sin embargo una paradoja. El País tiene ante todo el problema de la deuda acumulada por Prisa gracias a la singular estrategia empresarial de Cebrián, que parece haber encontrado en el trotsquista Jaume Roures la horma de su zapato. Pero tiene un problema adicional, del que la dirección del diario es muy consciente desde hace bastantes años: sus lectores envejecen, y no se advierte un reemplazo significativo, no aparecen nuevos lectores jóvenes.  Sigue leyendo