Agárrense que vienen curvas

Padre de familia

Algunos tenemos la tendencia a pensar un poco a contracorriente. No creo que sea mejor o peor que lo contrario, simplemente es mi forma de ser, por genética, educación o para llamar la atención, quién sabe; en todo caso no importa demasiado. Lo cierto es que me gusta poner en duda lo que escucho, incluso cuando siento intuitivamente que es valioso. Digamos que me gusta hacerle homenajes cotidianos a Descartes, “cogito ergo sum”, un gran tipo por muchas razones, una de ellas – reconozco que de interés exclusivamente privado – porque a su costa saqué un 10 en Selectividad, el único de mi larga trayectoria académica (seguramente porque era uno de los primeros autores del temario).

En fin, todo ello a colación de los “brotes verdes” que, a decir de los próceres de la economía mundial, empiezan a arraigar, al punto de que empiezan a proliferar las voces que afirman que “lo peor ha pasado ya”. Oigan, ojalá me equivoque pero me temo que nones, nanay de la China, que decían en mi pueblo. Lo peor es que me cuento entre aquellos que pronosticaban la debacle económica mundial al menos un par de años antes de que empezara…  Sigue leyendo