Alarmismo

 Millán Gómez

 Durante los últimos días se ha convertido en una costumbre afirmar sin rubor alguno que Zapatero está pasando por su peor momento desde que es Presidente del Gobierno. Es cierto que una crisis como la actual desgasta a este ejecutivo y a cualquier otro pero parece exagerado decir que justo ahora estamos peor puesto que, según los expertos, lo más grave de la situación económica ya ha quedado atrás y o bien estamos ya buscando la salida al túnel o, como mínimo, estamos más cerca de encarar la recta final. El argumento maniqueo de considerar que Zapatero está en las últimas porque algunos dirigentes socialistas hayan ido abandonando sus responsabilidades es un verdadero sinsentido. El abandono de algunos miembros del PSOE se debe a decisiones personales, a etapas profesionales ya cubiertas y puede ser que también a discrepancias con el Presidente. En caso de diferencias realmente irreconciliables (que no parece ser así) no parece que este argumento tenga el peso suficiente como para alarmar a la sociedad y decir que nos hallamos en el peor de los momentos y comenzar a dramatizar cuando menos motivos aparentes hay. Nadie es tan importante como para echar abajo todo un programa político compartido por sus militantes y todos aquellos votantes que le han prestado su confianza para cuatro años. Y tampoco ha dimitido un Vicepresidente del Gobierno, con todos mis respetos hacia los que se han echado a un lado.  Sigue leyendo