Algo va mal

Lobisón

 A comienzos de agosto murió Tony Judt, un historiador británico asentado en la New York University desde 1988. Llevaba dos años paralizado por una esclerosis lateral amiotrófica, y en los últimos meses había escrito lúcidas reflexiones sobre lo que suponía sobrevivir con esta enfermedad, unos textos bastante impactantes que en España publicó El País.

Judt adquirió notoriedad en España con la publicación de Posguerra (Taurus, 2006), una monumental historia de la Europa posterior a 1945 en la que superaba la habitual tendencia a pensar tan solo en términos de Europa occidental. A diferencia de buena parte de su generación Judt había establecido contactos con la oposición de Europa oriental, lo que entre otras cosas le permite poner en evidencia las limitaciones de la nueva izquierda (occidental) de los años sesenta, que no supo asumir como propia la lucha por la libertad en los países comunistas, pese al espectacular ejemplo de la Primavera de Praga de 1968.

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