BarañainÂ
El gobierno está a punto de asegurarse la continuidad y la tranquilidad en el difÃcil debate sobre los presupuestos para 2011. Aunque precisará aún de un voto más para garantizarse la mayorÃa (con toda probabilidad, el de Coalición Canaria), el paso dado ayer para conseguir la complicidad del PNV es fundamental. Al acordar con los nacionalistas vascos el traspaso a Euskadi de las polÃticas activas de empleo, Zapatero gana un socio y el PNV por su parte se apunta un tanto en Euskadi al conseguir ese acuerdo, en general bajo sus condiciones, pese a estar en la oposición.
Este pacto con el PNV evidencia una vez más la capacidad de acuerdo (la famosa “geometrÃa variableâ€) y de supervivencia polÃtica que ha venido exhibiendo Zapatero a lo largo de esta legislatura incluso en los momentos en que más parecÃa acentuarse su soledad parlamentaria, pareja al desgaste polÃtico creciente.
Quizás por eso, la oposición ha encajado mal esta nueva jugada de la que se beneficia además un gobierno autónomo, el vasco -Euskadi dejará de ser la única comunidad autónoma sin las competencias de las polÃticas activas de empleo-, que han apoyado mediante un pacto singular.