A la defensiva

Lobisón

Ha sido muy malo, pero podía haber sido peor. Los demócratas conservan el control del Senado y los gobiernos de Nueva York y California. Y, aunque sea sólo una anécdota, no han entrado en el Senado ni la inefable Christine O’Donnell (Delaware) ni Carly Fiorina, que no contenta con haber hecho una pésima gestión en Hewlett-Packard pretendía representar a California.

En las elecciones a mitad de período el partido que está en la Casa Blanca sufre siempre un castigo, y de hecho ésa era la intención ‘moderadora’ de los padres fundadores al manufacturar el invento. Pero en esta ocasión, como en otras, es evidente que ha habido cierta saña por parte de los electores en el castigo.

La participación ha sido más baja que en las elecciones presidenciales de hace dos años, y eso nos habla probablemente de desmovilización del electorado demócrata. La razón más obvia es que la economía no ha remontado, y el desempleo sigue siendo alto. Pero esta respuesta abre más interrogantes. ¿No podía haber hecho más Obama por la recuperación de la economía? Sigue leyendo

Poder injustificado

Millán Gómez

Este fin de semana la actualidad informativa estará centrada en la llegada del Papa a nuestro país. Durante su estancia, visitará Santiago de Compostela y Barcelona. Qué decir tiene que el despliegue de medios de comunicación, policial, logístico, etcétera va a ser espectacular. Austeridad, lo que se dice austeridad, más bien poca. De hecho, movimientos cristianos de base han criticado el excesivo coste económico que para las arcas públicas supone este viaje. En el caso de Compostela asciende a tres millones de euros, lo doble que Barcelona a pesar de que Benedicto XVI estará más tiempo en la Ciudad Condal que en la capital gallega. Ya saben, estas cosas que tiene Tertuliano Feijóo.

Vivimos en un estado laico en la teoría pero no en la práctica. El Papa puede visitar España cuando le venga en gana pero debería ajustarse a unos principios que tanto defiende verbalmente el cristianismo y que luego ellos mismos ignoran mientras silban mirando hacia otro lado. Y más en tiempos de crisis donde la Iglesia debería dar ejemplo y no realizar gastos innecesarios y que papá Estado abone la cuenta. En este país, la institución eclesiástica tiene unos privilegios desmedidos y a los que nadie parece hacer frente. Su poder es insultantemente superior a su influencia. Poco más de la mitad de los jóvenes españoles son creyentes y en los últimos 18 años la fe cristiana se ha reducido en este país en un 14 %. La Iglesia debería hacérselo mirar. Es una verdadera pena que su particular diccionario no contenga la palabra “autocrítica”.

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Manchas solares

Lobisón

El flamante nuevo rostro de la derecha norteamericana, Rand Paul, arremetió en 2008 contra el Medicare, el sistema público de sanidad para los jubilados, al parecer sin ser consciente de que la mitad de sus pacientes —es médico— provenía de este peligroso sistema ‘socialista’. De política exterior mejor no preguntarle.

Femando Savater recuerda con nostalgia aquellos lejanos tiempos en que se equivocó pensando que Zapatero merecía un margen de confianza en su trato con el entorno de ETA.  Vaya por dios, cuatro años después debería ser evidente que quienes se equivocaron fueron quienes volaron el aparcamiento de la T4, mataron a dos personas y rompieron la negociación. Pero como justo castigo por su incongruencia ahora Savater se ve obligado a defender a Sánchez Dragó frente los bienpensantes.

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La tarea del héroe (I)

 Teoura

Los comportamientos que las sociedades consideran admirables y ejemplares varían mucho. Lo heroico es, además, un valor de apreciación subjetiva. Está, por tanto, sometido a más altibajos que el IBEX-35.

Dado que los mitos fundacionales de las naciones suelen fabricarse con una argamasa hecha a base de tierra y sangre, no era infrecuente atribuir la condición de héroe sobre todo a los guerreros que aportaron a la artesa del alfarero nacional una buena cantidad de líquido elemento, fuera propio o ajeno.

El héroe es, por definición, espejo de virtudes. Necesita un relato o, como se dice últimamente, una “narrativa”: alguien que construya una imagen coherente e impoluta; no necesariamente fiel a la realidad, pero que permita establecer el arquetipo de lo que se postula como ilustrativo para el conjunto de la sociedad. En esa narrativa imperan los rasgos culturales del momento, por lo que el paso del tiempo suele ser inclemente con los héroes. Por las fechorías que cometieron, que fueron en su edad timbres de gloria, a muchos héroes históricos habría que meterlos hoy en la cárcel o en un manicomio.

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Obama: entre la ira de unos y la desilusión de otros

Barañain

El ambiente político que recientemente he podido percibir,  recorriendo como turista California, desde la liberal San Francisco hasta la conservadora San Diego, dista mucho de la ilusión progresista que palpaba hace un par de años en Nueva York cuando encontrar algún signo de activismo prorepublicano era francamente difícil y la “obamamanía” parecía imparable. Aquel entusiasmo por el cambio se ha transmutado en una cierta desilusión entre el electorado demócrata, quizá  más escéptico que contrariado y, en todo caso, bastante pasivo en contraste con el histérico activismo de la base más ultraconservadora de los republicanos. Muchos de los candidatos oficiales de este partido han sido desplazados por los del Tea Party en sus primarias. En las librerías, por ejemplo, es desolador asomarse a los títulos que llenan sus escaparates y listas de bestsellers. Lo más pacífico resultan ser las biografías o los compendios de ocurrencias de la inefable  Sarah Palin. Por doquier, libros sobre los peligros que se ciernen sobre América en manos de Obama, tiranía y colectivismo incluidos. Y eso por no hablar de los programas y anuncios en algunas cadenas de TV especialmente incendiarias.

Lo de nuestros ultras de Intereconomía y compañía resulta un juego de niños al lado del ambiente allí desatado por la extrema derecha. Uno casi puede respirar aliviado al ver que despunta como posible estrella republicana para 2012 el candidato por Florida Marco Rubio, oriundo cubano y casado con una colombiana y, pese a ello, partidario de la línea dura con la inmigración y contrario a la cooficialidad de la lengua española; podría ser peor si llega a presentarse en un Estado más grande la candidata Christine O´Donell que, en el pequeño Delaware, se impuso a un “tibio” correligionario republicano en sus primarias, a base de propuestas extremistas abogando por las armas,  el fin de los impuestos, la liquidación de todo el aparato estatal y la abstinencia sexual, llegando a preconizar el  castigo penal de la masturbación como una forma de adulterio.  Reconozcamos que ni nuestro Rouco habría sido  capaz de igualar algo así.

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