El coste de la austeridad

José D. Roselló

No es la primera vez que en este blog hemos tratado el enfoque de política europea respecto a la crisis, considerándolo equivocado por su orientación. La diferencia esta vez es que empiezan a aparecer datos que ilustran la manera en que esta orientación pasa factura inmediata en términos de crecimiento y empleo.

Refrescando los puntos principales de la argumentación: la austeridad puede ser una virtud respetable a la hora de conducirse en la esfera privada. En cuanto a virtud, es buena per se y cuanto más se la practique, más moral es su practicante. Enhorabuena. Es curioso, por cierto, que austero se defina como «sobrio, morigerado, sencillo y sin ninguna clase de alardes». ¿Alardear de austeridad, entonces, no es lo opuesto a la austeridad misma? Para un próximo post, o para los comentarios.

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