Cuestión(es) de confianza

José D. Roselló 

La palabra “confianza” aplicada a la economía española no deja de aparecer en boca de responsables económicos, analistas, tertulianos, periodistas e incluso en otros gremios conspicuamente opinadores como taxistas y camareros.

Una de las cuestiones principales , pensamos, que nos tienen sometidos a tensión diaria es que no hay confianza en la economía española, y por eso la prima de riesgo es muy alta; o que no hay confianza en la economía española, y por eso las previsiones de los organismos internacionales son malas (y la prima de riesgo encuentra de nuevo motivos para ser alta); o que no hay confianza en la economía española y por eso no se hacen negocios, no se consume y estamos encerrados en casa atemorizados (con lo que las perspectivas de crecimiento se deterioran y, sí, lo han adivinado, la prima de riesgo tiene otra razón para incrementarse).

Aunque el argumento de “la confianza” o “recuperar la confianza” parece que a veces se use un poco abusivamente, cuando no se poseen argumentos objetivos mejores, es cierto que la confianza de los agentes es una variable económica relevante. Si es elevada, o se incrementa, consumidores y empresarios están más dispuestos a gastar y a invertir que si esta es baja o se está deteriorando.

Sigue leyendo