Senyor_J
En las próximas elecciones catalanas del 25 de noviembre, existe la posibilidad de que el elevado número de fuerzas políticas presentes en el Parlamento de Cataluña se mantenga o incluso se amplíe. Recientemente, las elecciones vascas ha refrendado la pluralidad de sus instituciones, mientras que en Galicia una nueva fuerza política, ANOVA, suma su grupo parlamentario a los tres existentes anteriormente. Tales escenarios generados en un contexto de crisis total parecen poner en cuestión dos principios fuertemente arraigados en la sabiduría electoral convencional: el carácter necesariamente bipartidista del sistema electoral y el éxito de las llamadas al voto útil. Ninguno de ambos elementos está teniendo una significativa importancia en este contexto y ni siquiera las fuertes llamadas de CiU a poner tras la bandera de la consulta de autodeterminación aseguran ahora mismo su mayoría absoluta.